Uno de los grandes desafíos en la transición energética es la generación de energías renovables limpias en la cantidad suficiente para sostener todo el proceso de electrificación, reduciendo los procesos que emite CO2. Para conseguirlo, se ha de triplicar la producción mundial de energías limpias de aquí a 2030. Un reto que Solaria lleva en su ADN desde sus inicios en 2002: contribuir activamente a la descarbonización y conseguir que el modelo energético global esté basado en energías renovables.

En sus 20 años de existencia, Solaria ha pasado de fabricar paneles fotovoltaicos a especializarse en el desarrollo y gestión de plantas solares. Con cerca de cincuenta plantas en operación por toda España, Solaria desembarcó en Álava con el firme propósito de acelerar la transición energética de los hogares e industrias con la construcción de plantas solares. 

Solaria desarrrollará dos plantas solares situadas en la la Llanada Alavesa que empezarán a construirse una vez finalizada la tramitación administrativa municipal. Solaria, a través de la sociedad Indarberri y en colaboración con el EVE (Ente Vasco de la Energía), llevará a cabo un ambicioso proyecto que supondrá la instalación de estas dos plantas, en una superficie total de 140 hectáreas, repartidas en Arranzua-Ubarrundia, en concreto en los concejos de Durana, Arzubiaga y Mendibil, y en Vitoria-Gasteiz. La inversión total de estos proyectos asciende a casi 100 millones de euros. La ventaja de estas plantas, tal y como están diseñadas, es que estarán integradas en el entorno, manteniendo la compatibilidad con otros usos tradicionales del terreno como es la agricultura o ganadería. Con la denominación de Vitoria 1 y Vitoria 2, estas plantas generarán energía verde durante más de 30 años, pudiendo abastecer a 60.000 hogares al año, y evitarán la emisión de 50.000 toneladas de CO2 a la atmósfera cada año. 

Las instalaciones de Solaria son compatibles con actividades del sector primario (agricultura y ganadería) DNA

Además de estas dos plantas solares, Solaria apuesta fuertemente por Euskadi y es tal que ha creado una sociedad 100% vasca llamada Solaria Eguzki Sorkuntza. Esta empresa radicada en el Parke de Miñano, y que cuenta ya con veinte trabajadores, tiene como objetivo desarrollar sus propios proyectos de Álava y demostrar su compromiso en la promoción de la energía solar del territorio, dentro del marco de la Estrategia Energética de Euskadi 2030, que ayudarán a cumplir uno de los objetivos más ambiciosos: alcanzar en 2030 una participación de las energías renovables en el consumo final energético del 21%.

Con estos proyectos, Álava se posiciona como un núcleo importante en la estrategia de Solaria para el desarrollo de energía fotovoltaica en el País Vasco, de inversiones en el territorio y de generación de empleo y de retornos económicos impositivos por la generación.

La creación de estas plantas se llevará a cabo en colaboración con empresas del territorio, lo que impulsará la economía y el empleo a nivel local. Además, en su estrategia de colaboración público-privada, Solaria está buscando cerrar acuerdos con instituciones vascas para el desarrollo de proyectos I+D para dar segundos usos a las parcelas donde se ubican las plantas, evitando en la medida de lo posible la perdida de uso para agricultura y ganadería.

La apuesta de Solaria impactará de manera positiva en un ámbito fundamental para la sociedad: el empleo. Y lo hará de varias maneras. Por un lado, con la formación previa a la incorporación de los nuevos puestos de trabajo en sectores relacionados –como la construcción, la ingeniería, y los servicios de operación y mantenimiento—, y, por otro, fomentará el desarrollo de la cadena de suministro local, la inserción laboral para tareas complementarias a largo plazo en colaboración con centros ocupacionales y la colaboración con centros educativos de energías renovables.

En Solaria apuestan por una transición energética justa y respetuosa con el medioambiente. DNA

También redundará en las empresas alavesas, actuando como dinamizador local en las fases de construcción, mantenimiento y gestión de las plantas. Y supondrá la colaboración en actividades económicas existentes para desarrollar proyectos de innovación que permitan lograr el estudio de cultivos específicos adaptados a las líneas de paneles.

El resultado es un beneficio tanto para la sociedad, a nivel comunitario, como para la industria, ya que Solaria podrá ofrecer acuerdos de venta de electricidad muy competitivos para la industria vasca.

La empresa tampoco se olvida de su responsabilidad social. Para los ciudadanos, ese compromiso social se traslada en la posibilidad de participar en proyectos de colaboración para residentes en municipios próximos a las futuras plantas fotovoltaicas en Álava.

Solaria comprende muy bien que la transición hacia la energía fotovoltaica no es sólo una cuestión de sostenibilidad, sino también una oportunidad para la competitividad industrial, la reducción de los precios por el aumento de la penetración renovable, el descenso de la dependencia exterior y el mantenimiento del empleo en el País Vasco. 

Con estos proyectos, Solaria, con su experiencia y liderazgo en el sector solar, no solo está contribuyendo al avance de la transición energética en el País Vasco, sino que también está sentando las bases para un futuro energético más sostenible y resiliente en el territorio.