Isla griega de Lesbos

Unos 300 migrantes desalojados de Moria llegan al nuevo campo

Cientos de personas se han manifestado este fin de semana para solicitar salir de Lesbos

14.09.2020 | 00:52
Algunas de las tiendas del nuevo campo provisional que acogerán a los migrantes desalojados por el fuego en Moria. Foto: Efe

atenas – Unos 300 migrantes desalojados del centro de internamiento de Moria, en la isla griega de Lesbos, llegaron ayer al nuevo campamento provisional levantado para acoger a estas personas, que se han quedado sin refugio tras los incendios que han afectado esta semana a Moria, donde vivían unas 12.000 personas hacinadas. Algunas, sobre todo menores, serán acogidas por algunos países de la Unión Europea.

Los migrantes trasladados se sometieron a pruebas rápidas de coronavirus para intentar evitar que haya nuevos contagios en el campamento provisional cuya construcción comenzó el pasado miércoles y que permitirá acoger a unas 3.000 personas. Las pruebas revelaron siete nuevos casos, según informa la televisión pública griega ERT, que cita al Ministerio de Sanidad. Los positivos fueron trasladados a una zona aislada.

Fuentes del Ministerio de Migración y Asilo destacaron que las familias y las personas de "grupos vulnerables" tendrán prioridad, si bien el citado medio indicó que hay migrantes que están negándose a su traslado al nuevo campamento y piden ser llevados a la Grecia continental.

El sábado se produjeron nuevas protestas de los migrantes evacuados del campo de Moria y algunos se enfrentaron a la Policía después de que intentaran marchar hacia el puerto de Mitilene, el más importante de la isla. Los agentes emplearon gases lacrimógenos para cortar el paso a los migrantes. Previamente, cientos de migrantes se habían concentrado para exigir que se les permita salir de Lesbos con pancartas con consignas manuscritcas con lemas como "No queremos volver a un infierno como el de Moria" o "¿Nos escucha, señora Merkel?", en referencia a la canciller alemana, Angela Merkel.

Más de 12.000 personas, la mayoría africanas y afganas, han tenido que dormir a la intemperie desde que el fuego arrasara las tiendas donde estaban instaladas. Hasta 35 de los residentes de este centro de internamiento tienen covid-19, pero la Policía solo ha podido localizar a ocho de ellos tras los incendios, por lo que se teme que pueda haber contagios.