ERC pide reactivar la mesa de diálogo tras el 14-F y JxCat lo rechaza

El partido republicano llama a avanzar en la resolución del conflicto y Borràs dice que el 1-O marca el camino a seguir

28.01.2021 | 02:03

barcelona – Esquerra Republicana quiere que el Congreso de los Diputados inste la próxima semana al Gobierno español a convocar "de manera inmediata" la mesa de diálogo sobre Catalunya nada más constituirse el Ejecutivo autonómico que surja de las elecciones catalanas previstas para el 14 de febrero. Así se recoge en la moción que los independentistas catalanes someterán a debate y votación en el Pleno de la próxima semana, en plena campaña electoral en Catalunya, y que es consecuencia de la interpelación que dirigieron antes de Navidad a la entonces ministra de Política Territorial, Carolina Darias, ahora al frente de la cartera de Sanidad.

En su iniciativa, el grupo que lidera Gabriel Rufián pide una segunda reunión de la mesa de diálogo con el fin de avanzar "de manera decidida" en la resolución del "conflicto" político. Este encuentro tenía previsto celebrarse hace meses pero la irrupción de la pandemia, primero, y la inhabilitación del ya expresident Quim Torra, después, laminaron la posibilidad de celebrar nuevas citas de este diálogo institucional. El Gobierno de Pedro Sánchez viene reiterando su disposición a reunir ese foro de diálogo para hablar de "todo" pero, eso sí, siempre dentro del marco constitucional.

A esta misma cuestión se refirió el socio de ERC en el Govern catalán, JxCat, de nuevo para rechazar la posibilidad de recuperar la mesa de diálogo. "Ha terminado el tiempo de esforzarnos para que nos entiendan y de mendigar mesas de diálogo. El 1-O es el modelo a seguir", aseguró la candidata de Junts al 14-F, Laura Borràs, que añadió que todos los esfuerzos deben centrarse en desplazar España de Catalunya. "Cada paso que hagamos para avanzar hacia la Catalunya que queremos debe ser necesariamente un paso atrás del Estado español en Catalunya", dijo durante una conferencia en Barcelona. Concluyó que, pese a que siempre tienden la mano al diálogo, ya no lo harán "con lirios en la mano, porque se ha terminado el tiempo de la credulidad".