Los mosquitos siguen atormentando a los concursantes de esta 18ª edición de 'El Conquistador del Caribe' y se han convertido en una de sus peores pesadillas. Sin embargo, este lunes, llegaba la hora de decir adiós al campamento en el que han convivido durante estos días para comenzar una nueva etapa dentro de la aventura, la fase grupal.

Los participantes se trasladaron hasta una playa cercana para disputar un nuevo juego de inmunidad, sin saber que este ya había comenzado muy cerca de allí y tenía como protagonistas a las tres capitanas de este año, la alavesa Bego, Nahia y Andrea.

LAS CAPITANAS PONEN COLOR A LA AVENTURA

Nahia, Bego y Andrea protagonizaron un exigente juego que incluía buceo y una gran tirolina y les desvelaría su destino dentro del concurso.

Las tres comenzaron la prueba con dudas y miedo saltando desde un trampolín para encontrar, en el fondo del mar, un pergamino con el nombre de los integrantes de su equipo. Bego fue la más rapida en este momento de la prueba sacando nada más y nada menos que una hora de juego a Nahia y Andrea. A continuación, en lo alto de la tirolina descubrieron una mochila con las camisetas del color de su equipo.

Por su parte, los concursantes nadaron hasta la playa para conocer a qué equipo pertenecía cada uno de ellos y subirse a un cayuco para finalizar el juego que habían comenzado las capitanas.

¿GRAN ERROR DEL EQUIPO AZUL O ROBO DEL PROGRAMA?

Todo parecía ir bien, pero Bego, la capitana del equipo azul, los Corocote, cometió, según el programa, un error que le hizo perder la ventaja de su grupo y los relegó al peor campamento.

La capitana había sacado una hora de ventaja a sus contrincantes pero, quizá por los nervios, el programa nos hizo ver que se había olvidado de un importante detalle: preguntarle a Julian Iantzi cuál era el final de la prueba.

Los espectadores sí vimos que el cayuco de los azules daba vueltas alrededor del presentador. También que la capitana preguntaba una y otra vez qué era lo que tenía que hacer en ese momento. Pero, Julian Iantzi no aprobó en ningún momento la manera en la que Bego hacía la pregunta y decidió no decirle cuál era el final de la prueba.

Esta disputa los ha llevado hasta el peor lugar para pasar su estancia en el Caribe, el campamento muy pobre, una localización con pésimas condiciones y donde el protagonista es el barro.

Sin embargo, hay algo que pone más nerviosos a los Corocote que las malas condiciones de su campamento, el resultado de la asamblea en la que descubrirán los nombres de los primeros nominados de la fase por equipos.

LA GRAN VICTORIA DEL EQUIPO ROJO

Una vez conocido el destino del grupo azul, la estancia en el campamento rico estaba en juego entre el equipo verde y el rojo.

El equipo verde consiguió llevar la delantera en un principio, pero Camino, la encargada de subir la tirolina final, no pudo alcanzar a Eneko, el participante del equipo rojo, que logró alzarse con la ikurriña convirtiendo a su equipo en vencedor del juego.

Gracias a la destreza de Eneko y el buen hacer de su capitana, Andrea, el equipo de los chicos, los Yocachu, consiguieron estrenar el campamento rico y recibieron un saco personal de comida, tras cuatro días sin probar bocado.

Además, privilegios de la zona rica, también pudieron disfrutar de una siesta en colchones y ganaron un privilegio extra. No solo son inmunes, también contarán con la ventaja de nominar a un miembro del equipo perdedor, los Corocote.

Por su parte, el equipo verde formado por las chicas, los Atabey, que quedó segundo en la exigente prueba de inmunidad, pudo conocer junto con su capitana, Nahia, un nuevo campamento que nunca se había visto en el programa, una playa desierta cercana a un manglar.

La próxima semana se conocerá el nombre de los concursantes que estarán en la cuerda floja y tendrán que enfrentarse a un nuevo duelo en el que lucharán por su continuidad en el concurso.