HUELVA. En su declaración, uno de estos médicos forenses ha señalado que durante la autopsia encontraron diatomeas, una especie de algas unicelulares microscópicas, en la médula ósea de la pequeña, y la presencia de estas algas en el interior del cuerpo, según afirmó el doctor, demuestra que la niña "respiró el agua y mediante el movimiento respiratorio, estas algas pasaron a la médula", por lo que determinaron que cuando entró en contacto con el agua, Mari Luz estaba viva.
Del mismo modo, han datado la fecha de la muerte en un periodo "igual o superior a cuatro semanas" desde que encontraron el cuerpo el 7 de marzo de 2008. Igualmente, han indicado que el golpe que presenta en el cráneo "se podría haber traducido en una alteración en el nivel de conciencia", pero sin poder determinar el tiempo que pudo haber estado insconciente.