Mónica Martínez Cengotitabengoa, Nutricionista del Centro Médico IMQ Amárica

Obesidad y mujer, ¿por qué es más propensa a padecerla?

La obesidad se define como un exceso de grasa corporal que afecta negativamente tanto al cuerpo como a la mente aumentando el riesgo de padecer enfermedades ocasionadas por el efecto del sobrepeso en el individuo

15.07.2020 | 08:43
Obesidad y mujer

Mónica Martínez Cengotitabengoa, Nutricionista del Centro Médico IMQ Amárica, explica cómo afecta y cuál es el impacto de la obesidad en la mujer.
Lo cierto es que resulta inevitable acumular "algún kilito de más" con el paso del tiempo; ya sea por descuidar la dieta, dejar de lado la actividad física, no compensar los excesos, cambios en el estilo de vida€ En definitiva, ingerir más calorías de las que se gastan.  Por regla general, esas pueden ser unas de las condiciones más habituales por la que engordamos y podemos llegar al punto de padecer sobrepeso arrastrando con ello enfermedades asociadas a la obesidad.

¿Qué hace a las mujeres más propensas a la obesidad?


La ingesta diaria de calorías recomendada para una mujer oscila entre 1.500 y 2.000 calorías, este dato dependerá mucho del nivel de actividad física que realice, de la edad, constitución o la talla que tenga.
Influyen factores hormonales, como la menstruación. En este proceso, se dan ciertos fenómenos hormonales que producen sensación de hambre, a medida que aumenta la progesterona incrementa el apetito de la mujer, esta situación suele darse entre los días 14 y 28 del ciclo menstrual. En esta fase la mujer necesita mayor energía y nutrientes.

Debemos tener en cuenta que, en el caso de ser mujer, hay varios factores adicionales que afectan haciendo más complicado mantener un peso estable, ya que se le añaden otras características exclusivas del sexo femenino exponiéndolas más que al hombre a la hora de desarrollar sobrepeso y obesidad. Los factores hormonales, metabólicos y emocionales son los que afectan directamente fomentando la acumulación de grasa incluso dificultando su pérdida.

Como dato adicional, los hombres en comparación con las mujeres, necesitan mayor cantidad de calorías diarias, y los jóvenes más que los mayores, ya que con el paso del tiempo el organismo requiere menos gasto energético para cubrir sus funciones.

Hay dos momentos en la vida en que la mujer debería ingerir un número mayor de calorías, aproximadamente unas 300 calorías más:
A lo largo de la vida de la mujer, hay que añadir dos etapas claves en las que deberán modificar su ingesta para poder cubrir con lo que el cuerpo reclama. Una mujer embarazada o en el periodo de lactancia, va a necesitar un mayor número de calorías diarias, a esta realidad hay que negarle el mito de tener que comer por dos, realmente el aumento oscilará entre 300-400 calorías diarias.

 

  • Embarazo
    Sobre todo, durante el último trimestre que es cuando el bebé crece y gana peso más rápidamente. Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU detalla qué nutrición debería llevar una mujer y cómo debería evolucionar el aumento de peso durante el embarazo.

  • Periodo de lactancia:
    La lactancia plantea necesidades nutricionales especiales, para conseguir un buen estado nutricional durante la lactancia, la mujer tiene que aumentar la ingesta de nutrientes. Durante la lactancia se debe seguir una dieta que nunca aporte menos de 1.800 calorías al día, como norma general. Lo mejor para mantener una buena nutrición en la lactancia es optar siempre por una alimentación variada y equilibrada basada en alimentos saludables para fomentar la producción de leche  que contengan todas los nutrientes necesarios.

 

Cómo sé si tengo obesidad?


La forma más común para determinar si una persona tiene obesidad es calcular su IMC (índice de masa corporal) que se obtiene:

IMC= Peso/Estatura x Altura (cm)

  • IMC <18.5 Baja
  • IMC 18.5 y 24.9 Normal/peso saludable
  • IMC 25-29.9 Sobrepeso
  • IMC 30 Obesidad (a partir de ahí, hay diferentes grados)

Hay que tener claro que a medida que aumenta el índice de masa corporal, el riesgo de enfermedad cada vez es más elevado. El riesgo pasa a ser alto si el IMC es de 25 o superior.
La obesidad afecta a ambos sexos, poniendo en peligro nuestra salud.

Pese a afectar a ambos sexos de forma negativa, la mujer se enfrenta a dolencias adicionales como:

— Síndrome de ovario poliquístico: suele presentarse con mayor probabilidad en mujeres con sobrepeso y dificulta la pérdida de grasa. Esta afección produce acné e induce al sentimiento de tristeza.

— Nivel elevado de testosterona: crecimiento del vello en la cara, estómago y la espalda. Cuando hay demasiada testosterona los ciclos menstruales de la mujer se ven alterados y en ocasiones puede imposibilitar el embarazo.

 

¿Por qué hombres y mujeres engordan de diferente forma?


El cuerpo de la mujer y del hombre tiene muchas diferencias, también a la hora de engordar.
Las mujeres habitualmente acumulan grasa en 4 zonas: caderas, pecho, nalgas y muslos ya que el estrógeno se encarga de recargar a la mujer de energía (acumular calorías) y prepararla para el embarazo, el desarrollo fetal y la lactancia.
En la menopausia la mujer experimenta una bajada en los niveles de estrógeno viéndose afectada su silueta, la grasa sobrante pasa a concentrarse en la zona abdominal.
Tras la menopausia, la grasa pasa de ser superficial y acumularse en las extremidades a almacenarse en el estómago y órganos del abdomen haciéndola más propensa a enfermedades cardiovasculares, diabetes y enfermedades relacionadas con la obesidad: enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes tipo 2, artrosis degenerativa, dislipemia€
La parte positiva es que los "problemas" asociados a la obesidad son sencillos de remitir una vez la persona retoma hábitos saludables adelgazando hasta llegar a su peso ideal (IMC 18.5-24.9). Para ello, como cada mujer tiene unas características peculiares, se debe acudir a un especialista que pueda asesorarle de forma profesional y personalizada.

En el Centro Médico IMQ Amárica contamos con expertos en nutrición que podrán aconsejar de forma eficaz.