<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Diario de Noticias de Álava - Editorial]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/opinion/editorial/]]></link>
    <description><![CDATA[Diario de Noticias de Álava - Editorial]]></description>
    <language><![CDATA[es-es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright Diario de Noticias de Álava]]></copyright>
    <ttl>60</ttl>
    <atom:link href="http://www.noticiasdealava.eus/rss/section/10020/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Un homicidio en el genocidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2024/04/04/homicidio-genocidio-8073878.html]]></link>
      <description><![CDATA[El asesinato de siete cooperantes de la organización humanitaria World Central Kitchen (WCK) en un ataque del ejército israelí contra su convoy es uno homicidio más que debería obligar a la opinión pública mundial y a los líderes y responsables políticos que rinden cuentas ante ella a encarar la realidad de una estrategia que alcanza ya el grado de genocidio en Gaza. Estos siete cooperantes asesinados elevan a 200 el número total que han dejado sus vidas cuando realizaban una labor humanitaria pero, con lo escandaloso del dato, son solo una gota en el océano de cerca de 110.000 víctimas, entre muertos y heridos, que la operación de castigo del Gobierno de Benjamin Netanyahu ha causado ya en la Franja palestina. De ellos, 33.000 son víctimas mortales y los propios datos del ejército hebreo admiten que al menos tres de cada cuatro de ellos eran civiles, aunque son datos de fiabilidad cuestionable según fuentes israelíes como el diario Haaretz, que considera que el ejército se justifica con una interpretación muy laxa al asignar la categoría de terrorista a sus víctimas. La credibilidad del gobierno israelí cuando sostiene que el último ataque no ha sido más que un error se desvanece cuando su voluntad manifestada ha venido siendo impedir el suministro de ayuda a la población gazatí, contra la que utiliza el hambre y la enfermedad como arma que se cobra vidas por decenas entre los más débiles. Netanyahu y su cadena de mando han asentado la convicción de que el exterminio de la ciudadanía palestina en Gaza es una herramienta justa y equilibrada para eliminar a Hamás. Las acciones criminales del grupo terrorista fueron el detonante de esta intervención pero no hay amparo posible en el derecho a la defensa para los crímenes de lesa humanidad que está cometiendo el aparato gubernamental y militar israelí. El amparo internacional a la población palestina es un deber ético que tiene que manejar herramientas eficaces. Entre ellas, el soporte en materia de derecho internacional que debe aportar el reconocimiento del derecho a la libre determinación del pueblo palestino materializada en un Estado viable y reconocido. El momento de las lamentaciones terminó hace tiempo y todo lo que no sea un compromiso cierto de las potencias económicas y políticas con el fin de la matanza merecerá el reproche constante. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2024/04/04/homicidio-genocidio-8073878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Apr 2024 06:08:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://estaticosgn-cdn.deia.eus/clip/b90f4171-9154-4fc0-861e-fa20ee786b07_16-9-aspect-ratio_default_0_x1062y545.jpg" length="193521" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://estaticosgn-cdn.deia.eus/clip/b90f4171-9154-4fc0-861e-fa20ee786b07_16-9-aspect-ratio_default_0_x1062y545.jpg" type="image/jpeg" fileSize="193521" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Un homicidio en el genocidio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://estaticosgn-cdn.deia.eus/clip/b90f4171-9154-4fc0-861e-fa20ee786b07_16-9-aspect-ratio_default_0_x1062y545.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Asesinatos,Ejército,Palestina,víctimas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ministra descalificada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/11/ministra-descalificada-11185343.html]]></link>
      <description><![CDATA[Los médicos del sector público mantienen en las calles un pulso especialmente sangrante para la ciudadanía por la afectación al servicio pero conviene no errar el tiro sobre quién es el destinatario de su indignación: el Ministerio de Sanidad. Aunque la ministra Mónica García pretenda proyectar a las comunidades autónomas la responsabilidad de resolver el problema que ella ha creado, la inmensa mayoría de las reivindicaciones estructurales chocan contra el muro de la normativa básica recién auspiciada por ella. La abolición legal de las guardias de 24 horas continuadas, el cómputo de las cotizaciones para una jubilación justa o el reconocimiento de su especificidad a través de un Estatuto propio no son competencias autonómicas. Frente a esta crisis, la titular de Sanidad ha optado por el peor de los caminos: la unilateralidad. Ha pergeñado una reforma del Estatuto Marco de espaldas a las comunidades autónomas, que son las instituciones que sostienen y gestionan el sistema en el día a día. Aún más grave es la irresponsabilidad de crear un conflicto sectorial sin precedentes al obviar de forma deliberada el desacuerdo con el colectivo médico. En un alarde de obcecación, la ministra ha impuesto un acuerdo parcial en el que ha dejado fuera a los sindicatos médicos. Ha preferido buscar el abrigo complaciente de los sindicatos generalistas, jugando al peligroso “divide y vencerás” entre los facultativos y el resto del personal. La propia ley, carente de desarrollo asociado a cifras reales del sector, pretende dibujar un escenario final idílico sin molestarse en definir el camino, ni aportar los recursos, para poder cumplirlo. Resulta un insulto a la lógica institucional exigir a las autonomías que den satisfacción a los facultativos estructurando el servicio con turnos más reducidos y mejor pagados cuando existe una evidente escasez estructural de profesionales. Superada por una huelga médica que paraliza el país, García se niega a afrontar las consecuencias de sus propios actos. Con absoluta deslealtad, trata de usar a las autonomías como pararrayos, proyectando sobre ellas el enorme coste social y político de la crisis que ella misma ha provocado. Descalificada como referente del sistema de salud en el Estado, su continuidad en el Ministerio es ya un factor de conflicto en sí mismo.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/11/ministra-descalificada-11185343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 05:00:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ministra descalificada]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Sindicatos,crisis,Comunidades autónomas,médicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Repensar las pensiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/10/repensar-pensiones-11180482.html]]></link>
      <description><![CDATA[El informe sobre la situación y perspectiva de las pensiones en el Estado presentado ayer por la consultora KPMG puede servir para encarar necesidades que no cabe soslayar. Según sus datos, las últimas reformas han fracasado en incentivar el ahorro colectivo ligado a la vida laboral, en un contexto de creciente inquietud ciudadana sobre el futuro. La sostenibilidad del sistema no entiende de enfoques puramente ideológicos; requiere grandes dosis de pragmatismo que asuma la realidad económica y demográfica a la que nos enfrentamos, sin renunciar bajo ningún concepto al principio fundamental de la universalidad de los derechos sociales. En base a estos parámetros, la conveniencia de transitar hacia un sistema mixto que sepa combinar una red pública sólida con un modelo de ahorro colectivo verdaderamente eficaz parece oportuna. Sin embargo, los pasos dados hasta la fecha en nuestro entorno se han basado en enunciados voluntariosos que no han cuajado y han tenido más alcance en sectores económicos de mayor rendimiento –finanzas– o valor añadido –industria–. Es momento de atender a modelos vecinos de Estado del bienestar y aprender de sus experiencias. Sistemas como la capitalización colectiva de los Países Bajos, el mecanismo de ajuste automático sueco o la adscripción por defecto (auto-enrolment) británica, enseñan que la sostenibilidad tiene vías de aseguramiento con medidas estructurales. Pero éstas deben lidiar con riesgos también. Como decíamos de la experiencia en el Estado, hoy en día, los planes de empresa están peligrosamente sectorializados. El acceso a estos recursos no está alcanzando los ámbitos laborales de menor valor añadido –construcción, comercio...– y su implantación sin medidas intermedias puede condenar a sectores productivos enteros a un modelo que, por su naturaleza precarizada, les aboque a una bajísima capacidad económica tras la jubilación. Un sistema público complementado con ahorro colectivo se apunta como viable. Pero, para que sea justo, su desarrollo no puede quedar a merced del libre albedrío del mercado. Su diseño debe ser equitativo, corregir las brechas sectoriales y garantizar que la realidad económica y demográfica del momento no termine condicionando el derecho a pensiones dignas.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/10/repensar-pensiones-11180482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 05:00:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Repensar las pensiones]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[pensiones,ahorro,Sostenibilidad,laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá del preservativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/09/preservativo-11175730.html]]></link>
      <description><![CDATA[Más de tres décadas después de la campaña de difusión del uso del preservativo –el célebre “Póntelo, pónselo”– se repiten los debates que entonces rodeaban al criterio de fomentarlo como mecanismo de seguridad sanitaria. No estamos en los años 90 del pasado siglo ni se percibe la urgencia de frenar la extensión del VIH. Pero, paradójicamente, sí asistimos a una profunda amnesia colectiva. La juventud actual ha perdido el miedo histórico a la enfermedad y, con ello, se ha reducido o directamente desaparecido la percepción del riesgo en sus relaciones sexuales. Hay datos oficiales que hablan de un abandono generalizado de los métodos de barrera que nos ha devuelto a escenarios críticos: las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) baten récords. Solo en el último año, los diagnósticos de clamidia crecieron más de un 13%, y los de gonorrea y sífilis el 10%. Paralelamente, los embarazos no planificados siguen siendo una realidad de fuerte impacto: más de 11.000 adolescentes de entre 15 y 19 años abortan anualmente en el Estado, y se observa un repunte alarmante de intervenciones en niñas menores de 15 años. Casi la mitad de las mujeres que abortan reconoce no haber utilizado ningún método anticonceptivo. El aborto, por supuesto, tampoco lo es. Esta crisis de prevención coincide con una anticipación de la práctica sexual en adolescentes: la edad media de la primera relación en el Estado cae hasta los 16,5 años, y varios estudios alertan de un inicio en el coito con penetración a edades tan tempranas como los 13,8 años. No es un fenómeno generalizado, pero iniciarse cada vez más pronto, prescindir de protección y educarse con la pornografía conforman una tormenta perfecta. Pero, ¿quién debe asumir de forma efectiva la educación sexual de los menores? Hay sectores que extraen la formación del ciclo educativo y la ubican en el ámbito familiar. Estos planteamientos, de naturaleza moral y habitualmente restrictiva, chocan con el hecho de que los hogares a menudo carecen de las herramientas, el tiempo o la confianza para encararlo con el rigor necesario. Por ello, resulta imperativo aportar al sistema educativo herramientas para la educación afectivo-sexual porque es una cuestión de salud pública. Informar y formar no es inducir; al contrario, ocultar impide proteger a los menores y les dificulta asumir la responsabilidad que les reclamamos.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/09/preservativo-11175730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 05:00:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Más allá del preservativo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[menores,Educación,Adolescentes,seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin despreciar al hermano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/08/despreciar-hermano-11170854.html]]></link>
      <description><![CDATA[“Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”. La frase pronunciada por León XIV durante su visita a nuestro país tiene hoy mucho más fondo por el momento de deshumanización en que vivimos. No se puede hablar de fraternidad mientras se señala al diferente. No se puede reivindicar la fe cristiana mientras se alimentan discursos de rechazo, exclusión o enfrentamiento. Y no se puede invocar el Evangelio para justificar que unas personas valgan más que otras: hay un calado ideológico y político detrás. En un momento en que algunos sectores defienden una vivencia de la fe más clasista y centrada en la identidad, la tradición o la práctica religiosa individual, León XIV ha insistido en una concepción del cristianismo que se proyecta hacia los demás y ha alentado a los católicos españoles a que no se encierren “en una devoción privada”, sino que abran a los que “a los hermanos, a las familias, a los pobres, a quienes sufren, a quienes han perdido la esperanza”. No ha sido el único mensaje relevante de su viaje. El Papa también ha insistido en la necesidad de rechazar la violencia, superar la polarización y apostar por el diálogo y la reconciliación. Además, ha advertido sobre el enorme coste humano de las guerras y ha pedido a los líderes mundiales que prioricen la negociación y la paz frente a la confrontación. Son palabras que llegan en un momento especialmente convulso, con Ucrania, Líbano y Palestina convertidas en escenarios permanentes de sufrimiento y con una comunidad internacional que parece incapaz de encontrar soluciones duraderas. Desliza ante miles de creyentes que la fe no puede vivirse de espaldas a la realidad. Tampoco la Iglesia puede limitarse a observar cuando están en juego la dignidad humana, la convivencia o los derechos de las personas. Menos aún cuando proliferan discursos ultras que levantan barreras entre unos y otros, convierten al diferente en una amenaza o alimentan el miedo como herramienta política. En ese sentido, el mensaje de León XIV supone también una llamada de atención hacia dentro. Porque si la Iglesia quiere seguir siendo una referencia moral para millones de personas, debe demostrar que está dispuesta a comprometerse con los problemas reales de la sociedad, “a no huir, a comprometernos personalmente en la construcción del bien común”. Siguiendo la senda del Papa Francisco, la Iglesia necesita líderes capaces de recordar que la dignidad humana no admite excepciones. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/08/despreciar-hermano-11170854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 05:00:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sin despreciar al hermano]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Iglesia,León,Violencia,Papa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las deportaciones regresan a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/06/deportaciones-regresan-europa-11168169.html]]></link>
      <description><![CDATA[La Unión Europea se encuentra en el umbral de una transformación profunda y sin precedentes en su política migratoria. El reciente acuerdo alcanzado entre los equipos negociadores del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo sienta las bases de un nuevo reglamento de retornos que endurece las condiciones para aquellas personas cuya petición de asilo ha sido denegada. La principal novedad de esta normativa, llamada a sustituir a una directiva con casi dos décadas de vigencia, es la consolidación de un marco legal que permite a los estados miembro externalizar los centros de deportación hacia territorios extracomunitarios. No es un giro político que surge en el vacío, sino que responde a una nueva realidad parlamentaria y social en el continente. El acuerdo ha sido posible gracias a una mayoría tejida entre el Partido Popular Europeo y la ultraderecha, quienes fundamentan la necesidad de esta dureza en la ineficacia del sistema actual. Y para ello esgrimen las cifras oficiales de Eurostat que dicen que solo el 28% de los migrantes que ven rechazada su solicitud de protección regresan efectivamente a sus países de origen. El nuevo reglamento busca garantizar que estas personas permanezcan fuera de la UE mientras se tramita su deportación definitiva. Para lograr este objetivo, la normativa impone un marco de disciplina mucho más estricto. Se establece la obligación legal para los demandantes de asilo de cooperar activamente con las autoridades para agilizar su propia expulsión en caso de denegación. De no hacerlo, o si las autoridades perciben riesgo de fuga, los plazos de detención para los repatriados podrán extenderse hasta los 24 meses. Aunque el grueso del reglamento entrará en vigor en un plazo de doce meses tras su aprobación definitiva por la Eurocámara y los Estados miembro, medidas clave como el aval a los centros externos y el refuerzo de Frontex se aplicarán de manera inmediata tras su publicación en el Diario Oficial de la UE. En definitiva, la UE ha optado por priorizar el control y la disuasión frente a la acogida. Este nuevo reglamento refleja un intento de recuperar el control operativo sobre las fronteras en un clima de creciente presión política, pero lo hace asumiendo el riesgo de tensionar hasta quebrar los principios fundacionales del proyecto europeo. El éxito o fracaso dependerá no solo de su dudosa eficacia logística, sino de su capacidad para mantenerse dentro de los límites del respeto a la dignidad humana. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/06/deportaciones-regresan-europa-11168169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 20:24:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las deportaciones regresan a Europa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Europa,UE,Asilo,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Explicaciones y correcciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/06/explicaciones-correcciones-11162964.html]]></link>
      <description><![CDATA[Las recientes revelaciones del sumario del ‘caso Leire Díez’ no han hecho sino agravar la incomodidad del PSOE y el Gobierno de Pedro Sánchez. Frente a la presunta red de tráfico de influencias destinada a condicionar pesquisas, el Ejecutivo ha levantado hasta ahora un muro de contención que ya resulta insuficiente. Sin que justifique la campaña sistemática de acoso y derribo desde la oposición, el desconocimiento alegado por el presidente deja flecos. Igual que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y su férreo cierre de filas en torno a la directora de la Guardia Civil, tratando de restar cualquier gravedad o trascendencia a sus reuniones con la principal investigada. A estas alturas del desarrollo de los acontecimientos, y a tenor de la gravedad que revisten los episodios descritos en la investigación y que sustentan el sumario que instruye el juez Santiago Pedraz, resultan insuficientes las explicaciones puramente defensivas. Siempre es imperativo, por respeto a las garantías democráticas y al Estado de derecho, mantener intacta la presunción de inocencia de todos los actores que han sido señalados y no caer bajo ninguna circunstancia en el señalamiento en base a presunciones no acreditadas en los tribunales. Ningún juicio mediático o político puede suplantar una labor rigurosa de la justicia. Pero en aras del mismo rigor, se ha vuelto imperioso un escrutinio crítico e inmediato de la aparente permeabilidad institucional. El modo en el que se constata que una persona inmersa en un procedimiento judicial grave como Leire Díez se habría movido en la estructura del partido (con una relación supuestamente cercana y comunicaciones con su secretario general, Santos Cerdán) y en los entornos del Gobierno (con un preocupante acceso a altos cargos nombrados por el propio Ministerio del Interior) reclama que se expliquen, cuando menos, los filtros que no han funcionado correctamente para evitar esta situación. Hablamos de alguien con una dudosa agenda de intermediación que ha hallado entrada franca a organismos clave del Estado y esto reclama auditar con urgencia los mecanismos de integridad pública. Desconocer lo descrito en el sumario describe la ineficacia en la prevención y alerta del partido y –aún más– del Ejecutivo que interesa corregir. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/06/explicaciones-correcciones-11162964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 05:00:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Explicaciones y correcciones]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[ejecutivo,Muro,tráfico,Gobierno de Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Territorio industrial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/05/territorio-industrial-11159127.html]]></link>
      <description><![CDATA[La solidez industrial de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa se manifiesta recurrentemente en inversiones millonarias que consolidan a los cuatro territorios forales como un indiscutible polo tractor económico y social. La fabricación del primer vehículo eléctrico en la planta de Volkswagen en Landaben es un hito que acompaña la inversión de la compañía y su apuesta por el futuro en la Comunidad Foral. Se suma a otras apuestas, como la adaptación de Mercedes-Benz en Gasteiz para su propia plataforma eléctrica VAN.EA, precisamente en un sector, el de automoción, en el que las apuestas son muy medidas por la situación que vive; o la también recientemente materializada apuesta descarbonizadora de Petronor en Bizkaia. Todo ello y decenas de iniciativas más demuestran que el ecosistema foral no solo resiste la transición ecológica y tecnológica, sino que puede ser su vanguardia. El modelo de autogobierno y política industrial propios, sumado a la colaboración público-privada es atractivo para proyectos de alto valor que benefician a todo su entorno. Profundizar en esta fórmula es un activo de la gestión política, que debe facilitar la operativa administrativa y dotarla de agilidad. En ese marco, cobra de nuevo relevancia la saturación de las infraestructuras de transporte y conexión energética. La red eléctrica actual está al límite de su capacidad. Sin redes robustas, digitalizadas y con subestaciones preparadas para absorber la nueva generación renovable y la desbocada demanda de la electrificación industrial, el riesgo de perder inversiones estratégicas en favor de otras regiones es real. A los esfuerzos locales debe acompañar la planificación estatal que garantice la potencia que exige la industria del mañana. Este desafío trasciende nuestras fronteras administrativas. El desarrollo del Arco Atlántico exige que los cuatro territorios unan fuerzas en defensa de la macrorregión europea. Frente a la pujanza del eje mediterráneo o de Centroeuropa, el Atlántico necesita voz propia en Bruselas para priorizar sus demandas de infraestructuras ferroviarias, logísticas y, sobre todo, de interconexión energética. Carecer de presencia puede relegarnos a una periferia desconectada. Empieza a ser imperioso poder defender la soberanía económica en los debates estratégicos de la Unión.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/05/territorio-industrial-11159127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 05:00:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Territorio industrial]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Atlántico,infraestructuras,Política,inversiones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moscú eleva la amenaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/04/moscu-eleva-amenaza-11154334.html]]></link>
      <description><![CDATA[El tono del relato que maneja el régimen de Vladímir Putin se ha vuelto considerablemente más agresivo contra la Unión Europea en los últimos días. Sin paños calientes, Moscú ha cruzado todas las líneas rojas y busca intimidar a lo que considera su antagonista ideológico: el modelo de estado social y de derecho de las democracias. Las recientes declaraciones del expresidente Dmitri Medvédev, advirtiendo a la ciudadanía de la UE de que su “sueño pacífico ha terminado” para culpar a sus gobernantes, o el explícito chantaje económico de sus diplomáticos vaticinando pérdidas billonarias para doblegar la voluntad comunitaria, son un mecanismo de coacción frente a la impunidad que pretende para su expansionismo. A ello se suma la amenaza de arrastrar al “abismo” a países soberanos por estrechar sus lazos con Bruselas. El régimen de Putin ha fiado su supervivencia a un viejo guion de trágicas resonancias: la búsqueda de cohesión interna a través de un expansionismo imperialista que calca las dinámicas de la era soviética sobre Europa. Para sostener este modelo, el Kremlin necesita señalar a las democracias occidentales como sus enemigas existenciales. Su reproche al defensivo rearme europeo es un sarcasmo trágico proveniendo de quien ha erigido una estructura hipermilitarizada del poder. Rusia es hoy una autocracia que precisa justificar su deriva autoritaria y el sacrificio económico de su población inventando un enemigo exterior que presuntamente asedia sus fronteras. Ante esta hostilidad estructural, la respuesta no puede basarse en el contagio del belicismo, sino en el blindaje de la cohesión institucional y ciudadana. La Unión Europea y sus valores fundacionales no representan ninguna amenaza para la estabilidad del continente; son su principal garantía de progreso y paz. Sin embargo, el proyecto común choca con un antieuropeísmo adornado con toques antisistema. Esta narrativa cuestiona la resistencia democrática apelando al miedo, a la conveniencia económica o a la división del sustrato ciudadano; exacerba su estratificación en clases y las confronta. No se trata de obviar los problemas sino de no usarlos en la política interna para fracturar una unidad en torno a principios que son la principal línea de defensa frente a la arbitrariedad y el autoritarismo.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/04/moscu-eleva-amenaza-11154334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 05:00:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Moscú eleva la amenaza]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Moscú,Unión Europea,Dmitri Medvédev,declaraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Espejismo e imperativo energético]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/02/espejismo-imperativo-energetico-11143802.html]]></link>
      <description><![CDATA[El restablecimiento del IVA de la energía eléctrica al 21% desde ayer no deja de ser sintomático de una vulnerabilidad estructural en materia energética. La subida tributaria obedece a una mecánica normativa que elimina la rebaja del impuesto al moderarse los precios en los mercados mayoristas. Pero esta dinámica encierra un ciclo económico perverso que no debe hacer perder la perspectiva del problema de fondo: la dependencia. Un shock geopolítico encarece el gas o el petróleo, disparando la inflación, ante la que el Gobierno español responde con rebajas impositivas de emergencia. Cuando la tormenta amaina y los precios de origen caen, los impuestos vuelven a su cauce ordinario. Pero de nuevo la restauración fiscal que acaba impulsando el IPC que motivó su implantación: Facua calcula que la vuelta al 21% encarecerá la factura un 24%, sumando mecánicamente casi un punto a la inflación general. El coste de la energía no debería oscilar perpetuamente entre la geopolítica exterior y los parches fiscales. La estabilidad, piedra angular para la competitividad del tejido productivo, debe lograrse por una vía estructural: el impulso adicional a la suficiencia generadora mediante fuentes propias. Aunque es loable que el Estado logre que las renovables superen el 56% de su generación eléctrica, no deja de ser un cierto espejismo. La electricidad representa apenas una cuarta parte del consumo energético total y la dependencia energética global sigue anclada en un inasumible 68%. Casi siete de cada diez unidades de energía primaria que consume el Estado –fundamentalmente petróleo y gas importados para industria y transporte– provienen del exterior. Una economía que depende de importar casi el 70% de sus necesidades no está en condiciones de encarar las respuestas a emergencias con mensajes de soberanía energética. Resulta imprescindible acelerar la autonomía: no basta con más eólica o solar; urgen redes eficientes, almacenamiento y una electrificación masiva de la demanda. La verdadera competitividad no va a llegar a base de ciclos cada vez más cortos, por insostenibles para la obtención de recursos con laos que sufragar otras necesidades, de rebaja fiscal, sino sobre un suministro autóctono, predecible y de precio asequible. La retrasada transición energética. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/02/espejismo-imperativo-energetico-11143802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 05:00:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Espejismo e imperativo energético]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Imperativo,energía,inflación,Petróleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ébola y hantavirus: doble moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/01/ebola-hantavirus-doble-moral-11139647.html]]></link>
      <description><![CDATA[En mayo de 2026, la comunidad internacional se ha enfrentado a dos alertas sanitarias simultáneas. Un análisis de los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) demuestra que el esfuerzo occidental desplegado ante la aparición del hantavirus contrasta drásticamente con la respuesta a la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda. El pasado 2 de mayo, expertos de la OMS alertaron sobre un brote de la cepa Andes del conocido como síndrome pulmonar por hantavirus a bordo del crucero turístico MV Hondius. Con un saldo oficial de al menos ocho pasajeros infectados y tres fallecidos, la reacción de Occidente fue implacable. Se coordinó un esfuerzo multinacional de evacuación y repatriación. El mundo occidental demostró contar con los recursos y la voluntad inmediata para proteger a sus ciudadanos. Sin embargo, en África, el escenario, de momento y como de costumbre, es el opuesto. El 17 de mayo, la misma OMS puso en marcha un aviso con la declaración de la Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional debido al brote de la letal cepa Bundibugyo del ébola. Las cifras de la agencia de salud de la ONU notifican más de alrededor de 1.000 casos sospechosos y más de 220 muertes. Para esta variante viral, a diferencia de otras anteriores, actualmente no existen vacunas aprobadas ni tratamientos específicos. Según advirtió de manera explícita el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, la epidemia se está propagando mucho más rápido de lo que los limitados equipos de salud pueden contenerla. El organismo internacional ha elevado el riesgo en la región a muy alto. La contención choca con graves carencias sobre el terreno, donde la desesperación y el miedo han derivado en desinformación e incluso en el incendio de dos centros de tratamiento, obstaculizando aún más la asistencia. Los informes oficiales sustentan la tesis: la capacidad logística internacional existe y se activa de inmediato cuando la amenaza golpea a otros ciudadanos y en otras condiciones. Sin embargo, en África, golpeada por el olvido y la violencia, el esfuerzo global se diluye, evidenciando un sistema que ha demostrado que es capaz de funcionar, pero que no lo hace según la geografía afectada.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/06/01/ebola-hantavirus-doble-moral-11139647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 05:01:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ébola y hantavirus: doble moral]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[ébola,OMS,Salud,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ambiente irrespirable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/31/ambiente-irrespirable-11137089.html]]></link>
      <description><![CDATA[La sucesión de escándalos de las últimas semanas, con la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero y la ampliación de una nueva causa que afecta a lo que fue el núcleo duro del PSOE hasta hace solo un año, ha convulsionado la actualidad política del Estado. Y ha asestado un golpe, quien sabe si ya definitivo, a una legislatura que nació frágil tras las elecciones de julio de 2023, que nunca ha terminado de remontar y que, tras el distanciamiento de Junts, apenas cuenta con margen de maniobra para continuar hasta su final, previsto en julio de 2027. La facultad de convocar elecciones corresponde al presidente del Gobierno, que, a la luz experiencias anteriores, intenta celebrarlas en el momento que más conviene a él o a su partido. Desde 1977 quizá la única excepción se vivió en la legislatura de 2008-2011, marcada por la mayor crisis económica y financiera de las últimas décadas, cuando precisamente Zapatero escogió un momento que suponía asegurarle a su partido una derrota contundente, como así sucedió. No parece que Sánchez, que ya ha demostrado en ocasiones anteriores su habilidad para girar el tablero y que es consciente de que la corrupción no suele ocupar de manera permanente las preocupaciones de los ciudadanos –los datos históricos del CIS muestran que los grandes picos se desinflan rápido–, vaya a optar por llamar a las urnas en un momento especialmente desfavorable a sus intereses. Acierta en todo caso Aitor Esteban cuando califica el ambiente como “irrespirable” y cuando reclama a Sánchez que no demore hasta el 24 de junio las explicaciones que debe dar en el Congreso de los Diputados. Porque, al margen de la toxicidad de los casos de corrupción, que también salpican recurrentemente al PP, como muestra el caso Kitchen, en pleno juicio, y la imputación a Montoro por crear “una red de influencias” para beneficiar a empresas gasistas cuando era ministro de Hacienda, el resultado es una acción legislativa casi paralizada y sin presupuestos. Justo lo contrario de lo que sucede en la Comunidad Autónoma Vasca y en Navarra, territorios donde los acuerdos y la estabilidad parlamentaria están permitiendo, al margen de aciertos y desaciertos puntuales, focalizar políticas en los verdaderos problemas de la ciudadanía, que es de lo que se trata.]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/31/ambiente-irrespirable-11137089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 05:00:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ambiente irrespirable]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Sánchez,elecciones,PP,CIS]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sometidos a hechos consumados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/29/sometidos-hechos-consumados-11135223.html]]></link>
      <description><![CDATA[La consolidación de un nuevo orden global, en el que el derecho internacional ha sido sustituido por el imperio de los hechos consumados, no deja de sumar ejemplos trágicos. Las recientes maniobras en los escenarios más inestables confirman la imposición de una unilateralidad descarnada, ante la cual instituciones como la ONU, el G7 o el FMI se muestran inoperantes. A pesar de los estragos económicos y humanos, la diplomacia está paralizada frente a la ley del más fuerte. Entre los ejemplos más sangrantes figura la actuación del gobierno israelí de Benjamín Netanyahu. No hay acuerdos ni derecho humanitario que pongan freno a su ofensiva sobre Gaza ni a la ampliación de su campaña bélica en el Líbano. Vulneración de soberanía y éxodo civil no generan consecuencias. En la propia Europa, la Unión asiste a una peligrosa escalada de la tensión con Rusia, que multiplica sus operaciones de desestabilización para poner a prueba la vulnerabilidad de las democracias continentales. La estrategia del Kremlin proyecta las tensiones a los socios de la UE desde un control de la opinión interna incontestado mediante la manipulación de la opinión pública. Al otro lado del Atlántico, el tablero tampoco ofrece garantías: desde la Casa Blanca, Donald Trump rompió compromisos exteriores, impulsó el acoso comercial y amenaza con nuevas operaciones encubiertas en el Caribe, después de haber actuado en Venezuela para controlar sus recursos. En este escenario depredador, las opciones de contrapeso son escasas. El gigantismo económico y militar de China es una herramienta en favor de sus propios intereses. Pekín no es el aliado ético que requiere la estabilidad global, sino un actor más en la disputa por la hegemonía. De facto, se establece un marco de anarquía en tanto no se restauren unas reglas en términos de respeto a la soberanía y derecho al desarrollo desde principios democráticos. Si Europa quiere construir un dique de contención viable, la UE deberá asumir el liderazgo de un modelo alternativo que forje una nueva legalidad a base de acuerdos bilaterales con actores regionales. Una red que aporte certidumbre y equidad. Solo desde una unidad inquebrantable podrá Europa erigirse en el contrapeso ético y político capaz de evitar que el mundo sucumba a la arbitrariedad y a la fuerza bruta. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/29/sometidos-hechos-consumados-11135223.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 21:23:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sometidos a hechos consumados]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Europa,Soberanía,UE,G7]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Temperaturas al alza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/29/temperaturas-alza-11130939.html]]></link>
      <description><![CDATA[La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha lanzado la enésima advertencia sobre el futuro más inmediato: entre 2026 y 2030 es casi seguro que batiremos nuevos récords de calor mundial, con un 75% de probabilidad de rebasar el umbral crítico de 1,5°C de elevación de temperatura global que quedo establecido en el Acuerdo de París. En días como los recientes, es más tangible el fenómeno, pero el margen de actuación se estrecha a un ritmo vertiginoso con independencia del momento concreto. Ralentizar la implantación práctica de las medidas correctoras amenaza con hacerlas absolutamente estériles cuando por fin se desplieguen de forma efectiva. La burocracia, los plazos laxos, cuando no la política anticlimática, amenazan la supervivencia. En nuestro entorno más cercano, las proyecciones son implacables. Las olas de calor suponen hoy un 10% de los días estivales y el próximo quinquenio apuntan a ascender a un alarmante 30%. El fenómeno ya tensiona nuestras urgencias sanitarias y altera irreversiblemente nuestro ecosistema costero y forestal. Frente a la contundencia empírica de estos impactos, persiste la irresponsable y suicida proliferación de políticas anticlimáticas incrustadas hoy en el discurso de las nuevas derechas. El negacionismo reaccionario nunca es capaz de afrontar los datos objetivos; prefiere agitar una falsa bandera de libertad que frivoliza con la sostenibilidad y obstruye la puesta en marcha de soluciones urgentes. Ofrecen despreocupación y una negligencia individual y colectiva que pasarán factura. Es innegable, y debe ponerse en valor, el grado de compromiso institucional alcanzado en nuestro territorio para combatir esta amenaza. La reciente Ley Vasca de Transición Energética y Cambio Climático de 2024, que impone el cálculo de la huella de carbono al tejido empresarial e institucional, o la Ley Foral navarra de 2022, que ha instaurado herramientas como los “presupuestos de carbono” y el Fondo Climático, demuestran que existe un andamiaje legal sólido y una voluntad política clara. Sin embargo, ni la Comunidad Autónoma del País Vasco ni la Foral Navarra son islas climáticas. De muy poco servirá liderar la vanguardia normativa local si la intervención no es decidida, acelerada y global. Y ahí chocamos con un obstruccionismo ideológico creciente. l]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/29/temperaturas-alza-11130939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 22:21:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Temperaturas al alza]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[temperaturas,Navarra,Política,burocracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PP, en modo escrache]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/28/pp-escrache-11126024.html]]></link>
      <description><![CDATA[La versión del Partido Popular que ha construido Alberto Núñez Feijóo –o en cuya inercia se ha sumergido por iniciativa de otros– ha confundido el ejercicio de la oposición institucional con la mera administración del ruido mediático. Lejos de asumir un liderazgo político propositivo y valiente, la estrategia de Génova se ha reducido a una táctica pasiva: sentarse a gestionar el desgaste del PSOE, alimentado casi en exclusiva por el goteo de novedades informativas sobre presuntos casos delictivos que, conviene recordar, se encuentran aún en fase de instrucción pero sirven para desactivar como activo político cualquier otro elemento de la gestión de la economía o el posicionamiento internacional que podrían ser ponderados a su favor. En esta inercia se enmarca un escrache político constante dirigido a los socios parlamentarios de Pedro Sánchez, con especial fijación en el PNV y Junts, a los que el PP dedica sus mayores esfuerzos a afearles una supuesta complicidad moral, exigiéndoles que sean ellos quienes den el paso de derribar al Ejecutivo. Sin embargo, esta sobreactuación apenas logra disimular una preocupante renuncia a presentar un proyecto propio. Si el PP cuenta verdaderamente con una alternativa constructiva, el sistema democrático dispone de mecanismos para articularla y debatirla. No accionar estas herramientas por puro cálculo es un modo de hurtar elementos de juicio a la ciudadanía; se pide un cheque en blanco basado en el rechazo al adversario, pero sin mostrar las cartas propias. A día de hoy, no se conoce un programa de actuación que se asocie a una propuesta social o económica seria ante los asuntos que realmente preocupan a la calle. El único indicio contrastable del modelo de sociedad que defiende Feijóo son sus acuerdos de gobierno con la extrema derecha en diversas autonomías. En ellos no hay rastro de soluciones a los retos de la vivienda, la creación de empleo de calidad, la transformación tecnológica o la sostenibilidad ambiental e independencia energética. Limitarse a esperar que el Gobierno caiga por el peso de los sumarios no es liderar. La democracia demanda una oposición que fiscalice, pero que también demuestre que tiene un plan de futuro. Mientras el PP fíe su éxito al desgaste ajeno, seguirá demostrando que le sobra ruido y le falta proyecto. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/28/pp-escrache-11126024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 05:00:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El PP, en modo escrache]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PP,Gobierno,ruido,Oposición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pelota en el tejado de Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/27/pelota-tejado-sanchez-11121104.html]]></link>
      <description><![CDATA[El goteo de novedades en el ámbito judicial que desgasta al PSOE y al Gobierno de Pedro Sánchez ha dimensionado aún más la minoría parlamentaria que le afecta. La suma de frentes en los tribunales y la evidente impotencia para articular mayorías estables en el Congreso acercan la legislatura a la parálisis. Ante esta encrucijada, el presidente del Gobierno debe tomar una decisión inaplazable: o lidera una iniciativa política audaz que restaure definitivamente la estabilidad con sus socios, haciendo viable lo que resta del mandato, o debe asumir la responsabilidad de dar la voz a la ciudadanía de forma ordenada. La tentación de atrincherarse y arrastrar a todo el entramado institucional a un macrociclo electoral en la próxima primavera contaminado por la coincidencia de comicios generales con los municipales y autonómicos los pervertiría. La democracia local conlleva sus propios retos y no puede convertirse en rehén de un plebiscito sobre Sánchez. El PSOE debe interiorizar que el comodín del miedo a la derecha ha caducado. Agitar la involución, aun siendo un riesgo incuestionable a la luz del proceder del tándem PP-Vox, deja de ser suficiente cuando desaparece el ejercicio efectivo de gobierno, si el Ejecutivo no es capaz de consensuar mayorías en torno a programas compartidos para sacar adelante las leyes y los presupuestos. Frente a esta manifiesta debilidad, el Partido Popular manipula el relato para tratar de ocultar su propia inoperancia. El PP de Núñez Feijóo renuncia a asumir la responsabilidad que exige ser una alternativa real porque ha quemado sistemáticamente todos los puentes con el resto del arco parlamentario en dirección a cualquiera que no sea la extrema derecha. Y sabe que dar el paso de la moción de censura conlleva rememorar que la única moción que ha prosperado fue precisamente la que descabalgó a Mariano Rajoy porque el PP fue condenado expresamente por la Audiencia Nacional en un caso de corrupción sistémica; una circunstancia de gravedad judicial probada que, pese a todo el ruido ambiental y mediático, no se ha producido con el PSOE de Sánchez. Con todo, compete a Sánchez demostrar que puede gobernar con apoyos reales y un proyecto compartido o despejar el tablero sin hipotecar el futuro de la arquitectura institucional del Estado. ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.noticiasdealava.eus/editorial/2026/05/27/pelota-tejado-sanchez-11121104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 05:00:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La pelota en el tejado de Sánchez]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Sánchez,PP,PSOE,Responsabilidad]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
