Mesa de Redacción

Crédito y posteridad

10.08.2020 | 00:07
Crédito y posteridad

Leo en una crónica de El País sobre la marcha de Juan Carlos I que hace unas semanas el rey emérito le decía a un amigo: "Los menores de 40 me van a recordar tan solo por ser el de Corinna, el del elefante y el del maletín". Pobre legado para quien durante décadas presumió de ser el rostro visible de una transición –no tan perfecta– de la dictadura a la democracia. Y si Juan Carlos de Borbón ha hecho realmente esa confesión, creo que evidencia más lucidez y realismo del que, al parecer, ha desplegado en los últimos tiempos. Hay que reconocer al rey emérito que a lo largo de su trayectoria tuvo habilidad, acierto y/o suerte: el epítome es el 23-F, esa noche fraguó su prestigio y leyenda y consolidó esa especie de blindaje que le ha protegido durante décadas. Después, ha habido mucho de progresivo ejercicio de dilapidar crédito –la gestión comunicativa de su marcha fuera de España no le está ayudando precisamente–. Y luego podemos debatir sobre cuánto de verdad o de adorno o de venganza hay en informaciones que, en parte, provienen de grabaciones de tipos como el excomisario y la princesa. Pero, efectivamente, el paso a la posteridad de Juan Carlos I tendrá mucho –ya veremos cuánto– de corinnas, elefantes y maletines y de eso él es responsable.