20 lugares que no puedes perderte de las Islas Canarias

Joana Pérez |

Playas, patrimonio cultural y natural se fusionan en las islas para ofrecer al visitante diferentes propuestas y acercarle a un entorno que guarda la esencia de su origen.

¿Qué lugares no me puedo perder en Canarias? Las ocho islas tienen un carácter diferente pero todas coinciden en ofrecer destinos que aúnan mar, montaña y cultura.

Ocho islas que son el destino ideal para todos aquellos que buscan un plus al turismo de sol y playa. Este paraíso está más cerca desde Euskadi a través de los vuelos que despegan de Foronda (los miércoles a Tenerife Norte y los viernes a Gran Canaria www.bintercanarias.com) y en tres horas llegas al archipiélago. Y con el añadido de las conexiones al resto de islas al mismo precio.

Tenerife

Teide

La cima más alta es un punto indiscutible de visita y sus 3.718 metros de altura ofrecen una espectacular panorámica no solo de Tenerife sino también de Gran Canaria, La Gomera, El Hierro y La Palma. Pero el interés en el Teide no se ciñe solamente a su altura, sino que tiene una riqueza de flora y fauna, con especies autóctonas de la zona, que completan una visita de gran valor.

Para poder ascender a este volcán, una de las propuestas más habituales es la ascensión en teleférico que se para en los 3.555 metros de altitud y se puede hacer un recorrido de unos 40 minutos para llegar hasta el cráter.

San Cristóbal de La Laguna

Conocida como La Laguna, esta localidad aúna tradición y modernidad en un espacio único. De hecho, su universidad es una de las más reconocidas. A través de sus pintorescas calles se puede conocer el pasado, presente y futuro del municipio.

Y hay puntos que son indispensables en la visita. La actual casa consistorial, que data de 1511; el antiguo colegio de las Dominicas con su fachada de estilo neogótico; la Casa del Corregidor, donde se conserva la portada de piedra volcánica roja original y fue una cárcel en el siglo XVIII; o la Iglesia Catedral de Nuestra Señora de Los Remedios, que comenzó a construirse en el siglo XVI y ofrece la evolución de estilos arquitectónicos desde el neoclásico al neogótico; forman parte del conjunto monumental de San Cristóbal de La Laguna.

Puerto de la Cruz

Al norte de la isla de Tenerife se encuentra esta ciudad que se convirtió en el primer destino turístico del archipiélago canario. Y en este rincón se nota el poso de la obra del arquitecto César Manrique. Sus diseños se aprecian en espacios como el Lago Martiánez al lado de la playa con el mismo nombre. Aunque no es el único arenal de Puerto de la Cruz: la playa Jardín, la playa de El Bollullo, la de los Patos y la del Ancón completan la oferta.

Si hay un punto de encuentro ese es el de la Plaza del Charco donde convergen vecinos y turistas para disfrutar de las opciones de ocio. El Conjunto Histórico de Puerto de la Cruz, declarado Bien de Interés Cultural en 2006, cuenta con más 140 casas y edificios protegidos de estilo colonial, de arquitectura tradicional canaria, de bellos balcones y ermitas, patios, fortines, paseos y plazas, que traen los ecos del pasado.

Gran Canaria

Dunas de Maspalomas

Si hay un arenal que transporta al visitante a las Mil y una noches, ese es el de las dunas de Maspalomas. Se trata de un entorno natural, que se encuentra en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, y que, a pesar de la huella del hombre, ha mantenido su esencia.

Uno de los puntos de partida más habituales para conocer un poco más cerca esta zona es la Playa del Inglés desde donde comienza una ruta que lleva hasta la playa de Maspalomas. Y desde ahí está la mejor localización para observar la vida salvaje de la Charca y a la vez disfrutar de un rato más refrescante a la sombra del Palmeral.

Tejeda

Considerado uno de los municipios más bonitos, Tejeda se encuentra en el interior de la isla de Gran Canaria. Sus calles pintadas con las fachadas en blanco de los edificios, mostrando la arquitectura tradicional de la zona, son la puerta de entrada a una visita sorprendente.

Y en esta localidad se pueden contemplar el Roque Nublo y el Roque Bentayga. El primero, monumento natural, se ubica a 1.800 metros de altura y es una gran roca de origen volcánico. El segundo retrotrae a los orígenes de la isla ya que era un lugar sagrado para los aborígenes.

Risco Caído y Montañas Sagradas

Patrimonio Mundial de la UNESCO, estos espacios están intrínsecamente ligados al pasado volcánico de Gran Canaria. No en vano, es un yacimiento arqueológico compuesto por 21 cuevas que fueron excavadas por los aborígenes.

Para poder visitar este entorno están preparadas diferentes rutas. Circular Cruz de Acusa-Las Hoyas-Lugarejos-Coruña, Cruz de Tejeda-Artenara, Circular de Tamadaba, y Encrucijada del Roque Nublo son las propuestas para recorrer y conocer este espectacular entorno.

Lanzarote

Parque Natural de Timanfaya

Eminentemente volcánico por las erupciones ocurridas entre 1730 y 1736 así como en 1824, el Parque Natural de Timanfaya ofrece un abanico de colores, que van desde los rojos, pardos, negros hasta naranjas, por la ausencia de vegetación.

Una de las rutas más asequibles para el visitante por su longitud- 4 kilómetros- es la de Termesana. Para ello, hay que reservar cita y, desde el propio parque, se traslada a los turistas al inicio del sendero. Es obligatorio realizarla acompañados de un guía, que ofrece explicaciones sobre las estructuras geomorfológicas, el vulcanismo y la presencia de especies vegetales como los líquenes.

Los Jameos del Agua

De bellaza incomparable, los Jameos del Agua tienen una ubicación muy especial, ya que se hallan en el interior de un túnel volcánico creado por el volcán de La Corona. A partir de ahí, comenzó a filtrarse el agua y emergió un lago interior que tiene una especie animal única en el mundo, el cangrejo albino.

Sus características geológicas y acústicas han convertido a este lugar en un espacio único donde disfrutar de conciertos en el auditorio que hay en su interior. Además, dentro de esta cueva también hay un restaurante y un museo para disfrutar de una experiencia irrepetible.

Casa-Museo de César Manrique

Si hay un artista que es carta de presentación de Lanzarote ese es César Manrique, que encontró en esta zona el mejor sitio para crear obras que han pasado a la historia de la arquitectura.

Cuando el creador llegó a esta vivienda la adaptó manteniendo la arquitectura autóctona para que no perdiera su esencia. Vivió aquí hasta su fallecimiento en 1992 y se convirtió en Casa-Museo en 2013.

Fuerteventura

Betancuria

Conocer el origen de Fuerteventura es visitar Betancuria, la localidad más antigua de la isla y que hasta 1834 fue su capital. Una de las características de este municipio es que no tiene acceso al mar ni a la playa.

Recorrer sus calles se presenta como una actividad calmada donde asombrarse con la iglesia de Santa María, fechada en el siglo XV; el mirador de Morro Velosa, donde disfrutar de noches estrelladas; o el Museo Arqueológico de Betancuria, punto imprescindible para ver cómo vivían los antiguos habitantes de la isla.

Playas de Jandía

Si hay un lugar que traslada al paraíso al visitante ese son las playas de Jandía, con arenales finos y aguas cristalinas. En esta península se encuentran espacios vírgenes y llenos de atractivo. Una de las playas más conocidas es la playa de Sotavento con 10 kilómetros de longitud, ideal para dar largos paseos y disfrutar de imágenes que parecen sacadas de una postal.

Otro de los arenales que destaca por su extensión es el de Cofete, con 12 kilómetros, resguardado por el macizo montañoso de Jandía. Otro de los puntos indispensables en la visita es la playa del Matorral, sobre todo para aquellos amantes de los deportes náuticos que necesitan de la ayuda del viento para ‘volar’.

Grandes playas de Corralejo

Con casi 3,5 kilómetros de longitud, las blancas playas de Corralejo son un paraje natural sin comparación. Ubicadas en el municipio de La Oliva, ofrecen la tranquilidad y el relax al visitante. La anchura de los arenales permiten disfrutar de un entorno sin masificaciones con la suave brisa del océano.

Las playas de los Matos, playa Larga, playa el Viejo, playa el Pozo, playa el Caserón y la playa de la Barreta conforman este núcleo de arenales que fue declarado por la Unesco reserva de la biosfera por su gran valor natural.

La Palma

Ruta de los volcanes

Si hay una característica presente en la orografía de las Islas Canarias, esa es la presencia de volcanes que, en la actualidad, no tienen actividad.

El Parque Natural de Cumbre Vieja se extiende desde el centro hasta el sur de la isla de La Palma. En él se pueden observar desde las coladas volcánicas prehistóricas hasta las más recientes, que datan de la erupción del volcán Teneguía en el año 1971.

La mejor manera de conocer la actividad volcánica de La Palma y descubrir la naturaleza es a través de una ruta a pie que atraviesa el parque de norte a sur. Este sendero es conocido como ‘Ruta de los volcanes’.

Piscinas naturales de La Fajana

Ubicadas en la costa Barlovento de la isla de La Palma, las piscinas naturales de La Fajana son un conjunto de pozas que permiten el baño y disfrutar de saltos al agua únicos. Rodeadas por pasarelas, estas tres piscinas están protegidas del oleaje del océano Atlántico.

Sus aguas tranquilas y cristalinas son uno de los atractivos de este espacio que además por su situación permiten pasar de una poza a la otra sin asumir grandes riesgos. De fácil acceso y con servicios para los visitantes son perfectas para disfrutar con la familia.

La Gomera

Roque de Agando

Una de las características de La Gomera es su orografía que emerge espectacular a través de sus carreteras. Uno de los puntos de visita indispensables en la capital de San Sebastián de La Gomera por su gran valor patrimonial es el Roque de Agando, que sorprende con sus 1.247 metros de altitud.

Su formación de piedra impacta al visitante por su conservación y la espectacularidad de este pitón fonolítico. En esta zona hay un mirador y zona de aparcamiento de vehículos.

Parque Natural de Garajonay

En esta isla cargada de mitos, estos marcan el nombre del Parque Natural de Garajonay, que se liga a la leyenda de los amantes Gara, princesa de la isla, y Jonay, de Tenerife, que vivieron cómo sus familias desaprobaban su unión y decidieron clavarse una lanza de madera y lanzarse desde el pico más alto de la isla.

El Hierro

Faro de Orchilla

Los apasionados de los atardeceres espectaculares tienen una parada obligada en el faro de Orchilla, localizado en el municipio de El Pinar. Como curiosidad hay que destacar que este punto era donde se ubicaba el Meriadiano 0, un status que quedó relegado en 1885 cuando pasó a la ciudad de Greenwich.

En una de las zonas más aisladas de la isla y tras recorrer una carretera estrecha se llega a este faro de arquitectura cuidada donde disfrutar de una maravillosa puesta de sol sin aglomeraciones de visitantes.

Árbol Garoe

Ubicado en San Andrés, este árbol está muy ligado al origen de la isla ya que era adorado por los antiguos pobladores, los bimbaches. La leyenda decía que las hojas de este tilo podían recoger el agua necesaria para que la población estuviera abastecida. El Árbol Garoe que hay en la actualidad no es el original ya que un huracán lo tiró en el siglo XVII y hasta 1949 no se plantó el actual.

Al ser uno de los símbolos de El Hierro se creó la Ruta del Agua para rendirle tributo, un recorrido de 16 kilómetros donde se explica la vinculación de la isla con el este bien básico.

La Graciosa

Caleta de Sebo

Caleta de Sebo es la población principal de La Graciosa, y en la que se desembarca cuando se viene en el barco desde Órzola, en la isla de Lanzarote.

Y la tranquilidad es lo que se respira por sus calles, donde el ruido de los coches parece una utopía y la pesca más tradicional se asoma con los pescadores reparando sus redes , ya que este sector es la principal actividad económica junto con el turismo.

Museo Chinijo

En Caleta de Sebo se encuentra este centro que, por su nombre, hace referencia al tamaño de la isla, ya que Chinijo significa pequeño. Uno de los puntos destacados de este museo es la información que hay sobre el archipiélago Chinijo y la relación con la isla de Lanzarote, así como su estrecha vinculación con la sal y las salinas de la que es gran productora

Además, el Museo Chinijo también muestra la fauna marina de sus costas.