El sexto parque de carga eléctrica más grande de Europa en cifras absolutas es el Estado, pero uno de los más discretos cuando se ajusta por población. Según el estudio Europe’s EV Charging Infrastructure, elaborado por Motointegrator y DataPulse Research a partir de la base TENtec de la Comisión Europea, España suma 48.344 conectores públicos en agosto de 2025, lo que equivale a 99 por cada 100.000 habitantes. Es una densidad inferior a la de Italia, Portugal o Francia, y sitúa al país en el puesto 22 de los 30 mercados analizados. La conclusión es clara: el volumen bruto no es el problema; lo es la densidad y, sobre todo, la escasa presencia de carga rápida.

En ese contexto, Comunidad Autónoma Vasca aparece como una excepción notable. Con 120,9 conectores por cada 100.000 habitantes, la región supera en un 22% la media del Estado y se adelanta, incluso, a la Comunidad de Madrid, que se queda en 100,4. La cifra vasca no solo es alta en términos relativos: también se apoya en una red equilibrada y en una cuota de carga rápida superior a la estatal. Mientras España apenas alcanza un 7,2% de conectores de alta potencia (≥150 kW), Euskadi llega al 9,7%, un diferencial que se traduce en una experiencia de viaje eléctrico más fluida y previsible.

Buena parte de esta ventaja se explica por un caso urbano muy concreto: Vitoria-Gasteiz. La capital alavesa se ha convertido en todo un descubrimiento del ‘recargado de alta velocidad’ en el estado español. Con 734 conectores públicos, aparece en el sexto puesto absoluto de España, prácticamente empatada con Sevilla y por delante de ciudades mucho más grandes como Valencia o Zaragoza. Pero lo relevante no es solo la cantidad, sino la potencia: 128 de esos 734 conectores son de alta potencia, lo que supone un 17,4% del total. Esa proporción duplica la media española y supera incluso la cuota alemana, situada en el 15,9 %. Ninguna otra gran ciudad del Estado presenta una concentración similar de carga rápida.

Ninguna otra gran ciudad del Estado presenta una concentración similar de carga rápida como Vitoria-Gasteiz

El contraste dentro de Euskadi también es significativo. Bilbao, con 457 conectores, se queda en un 7,4% de carga rápida, por debajo de la media regional. Donostia, pese a contar con 444 conectores, apenas suma 10 de alta potencia, un 2,3% que la sitúa como la capital vasca con peor perfil para el viajero eléctrico. En cambio, municipios como Sestao (25,5% de carga rápida) o Basauri (14,7%) muestran que la red vasca no solo crece en las capitales, sino también en áreas metropolitanas donde la movilidad interurbana es intensa.

España es hoy el sexto parque de carga eléctrica más grande de Europa en cifras absolutas, pero uno de los más discretos cuando se ajusta por población. Pixabay

El mapa de operadores en Euskadi refleja tendencias que se ven en otras zonas del Estado, pero con matices propios. Iberdrola domina con 599 conectores (el 22 % del parque vasco, en línea con su peso estatal), pero Repsol tiene una presencia mayor que en el conjunto del país: 301 conectores, un 11% del total regional frente al 5% estatal. Zunder, el especialista en carga ultrarrápida, ocupa el tercer puesto con 258 conectores, reforzando la idea de que la CAPV es uno de los territorios donde la carga rápida está más consolidada.

Municipios como Sestao (25,5% de carga rápida) o Basauri (14,7%) muestran que la red vasca no solo crece en las capitales, sino también en áreas metropolitanas donde la movilidad interurbana es intensa

Navarra, por su parte, ofrece una fotografía más contenida. La comunidad foral suma 395 conectores públicos en 115 estaciones, lo que equivale a 58,3 por cada 100.000 habitantes. Es una densidad inferior a la vasca y por debajo de la media española, aunque con un matiz relevante: la proporción de carga rápida navarra (8,1%) supera ligeramente la media estatal. Pamplona concentra la mitad del parque foral, con 197 conectores y 10 rápidos; Tudela aporta otros 10 rápidos sobre un total de 76 conectores; y Estella, con 29 puntos, no cuenta aún con carga de alta potencia. No cabe duda que el despliegue navarro avanza, pero lo hace a un ritmo que es aproximadamente la mitad del vasco en intensidad.

El contraste entre ambas regiones ayuda a entender la diversidad del mapa eléctrico. Mientras la CAV se sitúa en la parte alta del ranking nacional (solo Baleares la supera en densidad entre las regiones con datos urbanos completos), Navarra aparece en la zona media-baja, por encima de Castilla y León o Aragón, pero lejos de los territorios más avanzados. La diferencia no se explica por el tamaño ni por la orografía, sino por la velocidad de despliegue y por la apuesta por la carga rápida, que en País Vasco ha sido más decidida.

El estudio de Motointegrator y DataPulse Research también subraya que la red en España, en general, está dominada por la carga de destino. Operadores como Mercadona o la red municipal MELIB de Madrid suman miles de conectores que no están pensados para viajar, sino para estancias largas en aparcamientos. En cambio, la carga rápida (la que realmente define la viabilidad del coche eléctrico en carretera) está concentrada en pocos actores: Tesla, Zunder, Iberdrola | bp pulse, Powerdot e Ionity acumulan el 69 % de los conectores ≥150 kW del país. Y es precisamente en este segmento donde Euskadi destaca y Navarra mantiene un perfil razonable.

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Así que la pregunta inicial (cuántos habitantes hay por punto de recarga en nuestros territorios) tiene, por tanto, dos respuestas muy distintas. En la CAV, la cifra es de unos 826 habitantes por conector, una de las mejores ratios del Estado. En Navarra, la relación se acerca a los 1.715 habitantes por punto, prácticamente el doble.