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Mesa de Redacción

César Martín

Toda una vida profesional escribiendo y hablando sobre Vitoria y Álava

Cine

Vitoria y Álava se están convirtiendo en la meca del cine, casi discutiendo el papel predominante de la industria de Hollywood o de su versión más peculiar, cantarina y bailonga de Bollywood, en Bombay. No sé cuántos proyectos audiovisuales han pensado en el terruño para grabar aquí sus planos, contraplanos y secuencias, pero se pueden contar por docenas cada año. Sí, en plural. Se conoce que la política puesta en marcha por las instituciones alavesas está dando sus frutos de una manera fenomenal, desarrollando con ello una cultura de inversión y de empresa inexistentes hasta la fecha. No hay más que darse un paseo por las calles de Gasteiz o por los parajes más icónicos de las cuadrillas para descubrir a equipos actorales y a decenas de técnicos en plena faena, con cámaras y equipos de luz y de sonido. Y eso me preocupa. Les explico mi egoísmo. Me temo que a poco que se empiecen a conocer las maravillas que existen en el territorio histórico a través de trabajos de ficción, thrillers, comedias o dramas, esto se va a saturar de domingueros ávidos de hacerse el preceptivo selfie junto a las localizaciones elegidas para el desarrollo de series, comerciales o películas. Y yo ya estoy irónicamente mayor para según qué cosas.