Nostalgia por las furgonetas clásicas

La Volkswagen T3 pertenece a la tercera generación de Volkswagen Transporter y a pesar de que se fabricó entre 1979 y 1992, a día de hoy continúa siendo uno de los vehículos preferidos por los más aventureros. "Conseguimos nuestra Volkswagen LT 28 Sven Hedin mediante Ebay y fuimos a buscarla hasta Rottweil, un pueblo de Alemania", confiesa Iñaki Celaya

23.08.2021 | 13:42
Marina Otazu e Iñaki Celaya con la Volkswagen LT 28 Sven Hedin.

La Volkswagen T3 es quizá el vehículo más conocido de los últimos 40 años entre los viajeros más aventureros. Esta línea de Volkswagen nació en el año 1979 y se mantuvo su producción hasta el año 1992 como el vehículo de tercera generación dentro de Volkswagen Transporter. Tal y como decimos su último producción fue en 1992, aunque esto no ha hecho que se haya dejado de vender o que se haya perdido el interés en este transporte, todo lo contrario. Es, quizá, la furgoneta preferida por todos los viajeros y esto se debe a su polivalencia, fiabilidad y por qué no decirlo, al encanto que tiene viajar en uno de los vehículos más míticos de toda la historia.

El nombre de Volkswagen T3 era el que tuvo en todo Europa junto a Transporte y Caravelle excepto en el Reino Unido que desde su nacimiento se llamó Volkswagen T25. Por otro lado, en Sudáfrica la bautizaron como Micro Bus y además, tanto su producción como comercialización se mantuvo hasta 2002 con grandes motores de gasolina. Por el contrario en Europa su comercialización finalizó en el año 1992 en Alemania, país de donde es la marca Volkswagen, y fue el último modelo de Transporter que se produjo con el motor en la parte trasera. Se estima que se vendieron cerca millón y medio de Volkswagen T3. Por último, en cuanto a su denominación en todo el mundo se refiere, cabría destacar que en Estados Unidos y en América se llamó Vanagon -van en inglés significa furgoneta-.

Echando la vista atrás y yendo un poco al origen descubrimos que la razón principal por la que se creó este tipo de furgoneta fue para, entre otras cosas, eliminar en parte el bastidor de debajo de la carrocería y, a la vez, hacer el vehículo aún más rígido. Lo lograron y además pudieron introducir novedades técnicas en el chasis y el motor, que también contaba con una carrocería de nuevo diseño que ofrecía unas mejores condiciones de visibilidad, más capacidad de almacenamiento y mayor valor útil de todo el vehículo.

Aun así, el inicio no fue para nada bueno y costó mucho convencer de todos los cambios realizados al mercado internacional. Por poner un ejemplo el motor más pequeño de la T3 no permitía superar los 110 km/h, mientras que el motor más potente llegaba a los 127 km/h o lo que es lo mismo 3 km/h menos que la T2. Visto esto en Volkswagen se pusieron manos a la obra para conseguir alcanzar los 125 km/h con el motor pequeño y esto hizo que poco a poco la nueva T3, con esta nueva potencia, logrará atraer a más clientes. No cabe duda que a su crecimiento ayudó el aumentar 125 milímetros la parte delantera del coche, ya que así se pudo incorporar un nuevo asiento a los dos que ya había. Con esta ampliación creció el vehículo, mejoró la ventilación de la furgoneta y aumentó tanto en seguridad como en modernidad.

Crecimiento internacional

Por si lo dicho fuera poco todavía quedaban más mejoras por hacer en la Caravelle. Hablamos del aumento de la seguridad de conducción tanto en el exterior como en el interior. Esto impulsó más su venta internacional, ya que era más seguro y cómodo viajar en la Transporter. Por último, en lo que a características se refiere indicar que en 1981 se le añadió un motor diesel de cuatro cilindros, más adelante el motor de combustión y al final un motor bóxer refrigerado con agua.

En el caso de los protagonistas de este número de IN, Iñaki Celaya y Marina Otazu, tuvieron una Volkswagen T3 azul y blanca de 1984 y ahora tienen una Volkswagen LT 28 Sven Hedin. Se consideran unos apasionados de viajar sin planificar mucho dónde ir desde que se conocieron y confiesan que se han recorrido todo Europa con la furgoneta, que adquirieron en una subasta de Ebay en Alemania.

Ventajas de viajar en furgoneta

1. Si no nos gusta nos vamos. En primer lugar tenemos que hablar de la libertad que da al viajero cuando llega a su destino. No tiene la obligación de quedarse porque ha pagado la estancia y en caso de que no le gusta puede irse o cambiarse de sitio.

2. Libertad de movimiento. Viajar de esta manera permite al viajero tener libertad de movimiento, ya que no está atado a ningún plan alrededor de un alojamiento estático como es un hotel. En este caso solo hay que mirar dónde se puede estacionar para dormir, ya que esto no se puede hacer en todos los sitios.


3.Te sentirás como en casa. Siempre te sentirás como si estuvieras en tu casa. Tendrás siempre a mano tus cosas personales, ya que te llevas contigo tu cocina, así como tu cama entre otras cosas.


4. Más posibilidades de interacción. Te permite interactuar más fácilmente que si estuvieras en un hotel con gente que esté en tu misma situación. Así, podrás crear una red de amistades muy amplia alrededor del mundo y además que es afín a ti.


5. Mucho más económico. No nos podemos olvidar del aspecto económico. El tener tu propia cocina te da la posibilidad de poder cocinarte tu propia comida como si estuvieras en tu casa. Al final y al que te estas llevando tu cocina en tu viaje. Podrás ahorrar mucho en comida y disfrutar cuando de verdad lo desees.


6. Elige dónde quieres amanecer. Serás el que decida dónde amanecer cada mañana y cada vez puede ser diferente. Este punto, igual más romántico, es muy importante para muchos viajeros que prefieren despertarse en plena naturaleza, viendo el mar, que en un hotel.

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