Patxi Puñal y su familia

"Tengo claro que éste es mi sitio y es aquí donde quiero estar"

El excapitán de Osasuna, Patxi Puñal, ha cambiado las botas de fútbol por las tareas de casa, aunque se encuentra inmerso en un nuevo proyecto empresarial. Mientras, su mujer, María Arrasate, trabaja en la panadería familiar

28.06.2021 | 08:50
Patxi Puñal y su familia

Emoción es lo que sentimos al saber que Patxi Puñal nos espera en su casa, un céntrico ático en Huarte, junto a su familia, con la naturalidad con la que disputaría un partido amistoso. Retirado desde 2014, nos asegura que no ha vuelto a jugar al fútbol desde entonces, pero nos sorprende ver que está en plena forma, más aún si cabe que en mitad de competición.

Y para mayor sorpresa, comprobamos que este maestro del balón es un tipo normal y corriente. La antítesis casi de lo que se espera de un futbolista, alejado del 'glamour' y el inalcanzable estilo de vida de los futbolistas de la Primera División de hoy en día. Pero es que Patxi Puñal pertenece a otra escuela, la del sacrificio. De hecho, su mujer, María Arrasate, nos confiesa que ella nunca creyó que su entonces novio, ahora marido, iba a llegar hasta donde llegó dándole patadas a un balón. A ella, además, nunca le ha gustado el fútbol ni todo lo que rodea a este deporte. "María siempre me ha hecho tener los pies en el suelo. Ella se levanta todos los días a las cinco de la mañana para ir a trabajar, eso sí que es admirable", nos cuenta el ex centrocampista 'rojillo' con orgullo. Lo extraño para ellos y sus hijos, Nikole y Oihan, sería vivir lejos de Huarte, el pueblo donde nació.

Sorprende ver, Patxi, que sigas viviendo en tu pueblo de toda la vida...

-Patxi Puñal: Así es. Mi mujer María y yo hemos querido quedarnos aquí, donde hemos nacido, bueno, ella es de Villava, que está aquí al lado, y seguir con los nuestros. Hemos tenido la posibilidad de ir a vivir a otros sitios, pero no hemos querido, aquí somos felices. En esta calle vive mi madre y, el piso de mi hermano está un poco más allá. Los niños salen sin problema a la calle... ¿Por qué vamos a querer otra cosa si somos felices aquí?

-Oihan: Siento interrumpiros, pero tengo que irme ya a entrenar... (Se despide)

-María Arrasate: El otro día, Nikole se bajó a la calle a las cinco y a las ocho y media todavía no había vuelto, pero teníamos la tranquilidad de saber que estaba bien porque sabíamos dónde y con quién estaba.

-Patxi: Yo tengo claro que éste es mi sitio y que aquí es donde debo estar.

¿Has podido hacer una vida normal?

-Patxi: Hombre... cuando estaba en la vorágine del fútbol no. (Rememora su pasado como centrocampista en Osasuna aquí) Siempre hay momentos y momentos, pero la gente se acercaba independientemente de dónde o con quién estabas. Ahora, la gente me tiene muy visto ya y aunque me miren ya no es lo mismo (risas). De vez en cuando igual me piden una foto, pero no dejas de ser uno más que ha jugado en Osasuna...

¿Echas de menos no estar ya en el candelero?

-Patxi: No, para nada. Antes tenía que buscar mis rincones de tranquilidad. A mí me gusta mucho el monte y el río, y me iba allí para despejarme y desconectar.

-María: Por ejemplo Patxi y yo cuando éramos novios rara vez salíamos solos. Cada vez que salía me lo 'robaban' los seguidores. Entonces me enfadaba y me quedaba al lado mirando (sonríe).

-Patxi: Además, como a ella no le gusta el fútbol, a veces no lo entendía. No entendía que tenía que atender a los seguidores...

¿Cómo es vivir con Patxi Puñal?

-María: Muy fácil, aunque no se lo haya dicho muchas veces. Yo soy mucho más picona, pero él no entra al trapo, deja pasar las cosas y no se enfada.

-Patxi: De todas maneras, lo bueno de que estén los críos aquí presentes durante la entrevista es que ¡no nos dejan mentir!

-Nikole Puñal: Están diciendo la verdad. Ayer, mi hermano y yo les hicimos enfadar y cuando les pedimos perdón, ama nos dijo: 'ni perdón, ni leches'. En cambio, mi aita nos dijo: 'pues claro que os perdono' (ríen).

¿Crees que el deporte te ha ayudado a forjar ese carácter?

-Patxi: Sin ninguna duda. El deporte te calma, te suaviza, te templa y te hace ver las cosas de otra manera.

-María: Bueno, en realidad sí que se enfada, aunque sea poco (ríe), pero se le pasa enseguida.

¿Cuántos años lleváis juntos?

-María: 23 años.

¿Y cómo os conocisteis?

-Patxi: Yo era amigo de uno de sus hermanos y...

-María: ...un día mi hermano y sus amigos fueron a cenar a un pueblo de aquí al lado y yo aparecí allí con otra amiga.

¿Te imaginabas, María, que Patxi iba a llegar a ser quien ha sido?

-María: ¡Ni por el forro! (ríe).

-Patxi: Cuando me conoció yo estaba jugando en el Promesas y después, mira... Encima que María lleva mal lo de saludar a la gente (risas).

-María: ¡Es que él va saludando a todo el mundo!

-Patxi: Recuerdo un día que estábamos en un restaurante y va y en el baño se cruza con Aguirre -el entrenador de Osasuna- y me dice, 'no le he saludado porque a mí no me conoce'.

¿Y a ti, Nikole, qué te parece que tu padre sea famoso?

-Nikole: En clase me preguntan cuándo empezó a jugar y no tengo ni idea. Un día la andereño nos preguntó dónde trabajaba mi aita y yo le dije que no trabaja porque está jubilado.

-Patxi: ¡Fíjate! (ríe). Cuando vino a casa y me lo contó y le dije hombre, Nikole, estoy jubilado pero del fútbol, pero el aita tiene algún proyecto empresarial entre manos... Ahora dice que tengo muchas empresas. ¡No sé qué es peor! (ríen).

A pesar de estar retirado, ¿sigues manteniendo relación con el club?

-Patxi: Tenemos buena relación y si yo necesito algo de Osasuna, o al revés, el club de mí, pues nos ayudamos. En mi caso, cuando me retiré, quería tomar un poco de distancia. Tenía ganas de dejar de estar en boca de todo el mundo. Además el club descendió y salieron líos feos... (Recuerda parte de la historia de Osasuna aquí).

¿Y qué has hecho desde entonces? ¿Has aprovechado para disfrutar de los niños?

-Patxi: Sí. Estos son bastante charros todavía y les dedico mucho tiempo, pero lo estoy disfrutando mucho. Además, arranqué con un proyecto muy bonito en la Ciudad del Transporte y entre unas cosas y otras he estado más al margen del fútbol y del club.

María, ¿a ti te gusta el fútbol?

-María: Nada, cero (ríe). A mí nunca me ha gustado el fútbol y tampoco lo que lo rodea.

-Nikole: ¡A mí tampoco! Es que eso de pasar la pelota y llegar a una portería... ¡no sé qué tiene de interesante!

-Patxi: Aquí, menos a mi hijo, a nadie más le gusta el fútbol (ríen). Pero para mí eso ha sido clave, ya que al llegar a casa podía desconectar. No se hablaba de fútbol en casa. Es más, si a veces me daba por comentar la jugada, María me decía 'a ver, yo vengo de currar diez horas y tú de echar un par de horas con tus amigos'. Yo les decía que para mantenerse en esto del fútbol hay que entrenar, estar bien y pelear, no sólo con los de aquí, de LaLiga, sino con los de todo el mundo, ya que enseguida fichan a uno o a otro y te quedas fuera.

¿Te molesta que no les guste el fútbol?

-Patxi: Qué va, para nada, te ayuda a pisar tierra. Recuerdo un partido crucial, en el que si ganábamos nos salvábamos. Mi sorpresa fue cuando llegué a casa y me encontré a María dormida en el sofá, junto a Oihan, vestidos los dos de Osasuna, con las bufandas y todo.

-María: Cuando jugaban en El Sadar sí que iba a verles jugar. Estábamos con la cuadrilla y era muy bonito.

-Patxi: Los niños van a decir que siempre cuento lo mismo, pero bueno... Recuerdo que una vez que estábamos jugando en Eibar, Nikole estaba viéndome desde la grada. Mi amigo Xabi le dio en el brazo para avisarle de que yo iba a tirar un penalti, para que mirara y no se lo perdiera, pero ni caso. No estaba viendo el partido, estaba totalmente a otra cosa.

-Nikole: Es que es verdad... a mí el fútbol ya sabes que no me gusta. ¿Y recuerdas cuando fuimos a París a ver al Paris Saint-Germain?

-Patxi: Sí, es verdad€ Fuimos a ver el PSG vs Mónaco y se enfadó.

¿Y eso?

-María: Pues... tú ves un partido aquí y hay mucho ambiente, pero allí no. Madrugamos mucho y además aquel día estaba muy cansada...

-Patxi: Tanto es así que se durmió (risas).

-María: Sí, lo reconozco. Estaba muy aburrida y me dormí.

-Nikole: Y yo le tocaba la cabeza mientras le decía: "¡Ama, despierta!" Recuerdo que yo llevaba unas botas que tenían unos circulitos y empecé a contarme los circulitos que tenía de lo aburrida que estaba.

-Patxi: Oihan, que anda loco con el fútbol, y yo, estábamos súper emocionados por ver al PSG. Pedimos cuatro entradas, pero parecía que no iban a llegar a tiempo, así que decidimos comprar otras cuatro, y de repente llegaron las otras cuatro que habíamos comprado y nos sobraban las otras cuatro...

-María: Sí. Me acuerdo perfectamente, porque no fueron baratas que digamos...

-Patxi: Y suerte que contactamos con un amigo nuestro que estaba allí y le dije: "te voy a invitar a ver al PSG". Me preguntó qué había pasado y le dije: "ya te explicaré..." (ríen).

-Nikole: Aita, me duele mucho la tripa, ¿puedo irme a descansar?

-Patxi: Claro, cariño, ¡anda a la cama!

Patxi, ¿te gustaría transmitirle a Oihan tu pasión por el fútbol?

-Patxi: Intento que se divierta y que juegue con sus amigos unos cuantos años, pero sobre todo que se divierta jugando al fútbol. (Si quieres descubrir los beneficios del deporte en la infancia visita esta página).

¿Os gustaría que se dedicase a este mundo?

-María: Que haga lo que quiera, ya se verá...

-Patxi: A mí me encantaría, pero que haga lo que quiera y ahora, como he dicho, que disfrute con los amigos. Es curioso porque cuando Oihan era pequeño, le pasaba el balón al lado y no reaccionaba y ahora es un 'canso' con el fútbol.

¿Y Nikole?

-María: Juega al balonmano, pero en el primer partido de la temporada les confinaron y no pudo jugar.

-Patxi: A cada uno le gusta lo que va con sus gustos y aquí hay mucha afición al balonmano. Yo. con que hagan deporte y se muevan para matar el nervio, contento.

María, eres la encargada de Panadería Arrasate, un negocio familiar con mucha tradición.

-María: Sí. En la familia tenemos una panadería, que se llama Arrasate, que fundó mi abuelo. Siguieron mis padres y mis tíos y ahora toda mi generación trabajamos ahí. Así que ha pasado de mis aitites paternos a nosotros. (Ve a esta página para saber más acerca del negocio de la familia Arrasate).

-Patxi: Son la tercera generación que dirige el negocio y a mí eso me parece alucinante.

¿Cuál es vuestra especialidad?

-María: Al principio era solamente una panadería. Mi abuelo llevaba el horno y repartía el pan con un carrito. Pero el negocio ha ido bien y ahora tenemos ocho tiendas, más franquiciadas, con gente externa contratada, en Pamplona y comarca.

Además de hacer pan, nos dedicamos también a la pastelería. Hacemos desde trufas y bombones hasta pasteles y tartas. Y las trenzas con nueces y pasas o de chocolate y fresas se venden muy bien. Hace unos años, además, empezamos con el biscote ecológico, que es un producto que se vende mucho y que incluso exportamos a países como Italia o Francia. El año pasado hicimos una inversión grande para mecanizamar todo el proceso. (Aprende a hacer un biscote aquí).

Patxi, ¿alguna vez te ha tocado arrimar el hombro en la empresa?

-Patxi: Alguna vez que otra (ríen). Al final es una empresa familiar y en algún momento de mucho trabajo he echado una mano en lo que he podido. Yo cuento los agobios que he podido pasar en el fútbol, pero cuando llegan las Navidades y hay que hacer roscones a porrillo pues que ahí también hay muchos nervios por tratar de llegar a todo.

-María: Es que hay otros que congelan el rosco, pero nosotros los hacemos dos días antes.

María, ¿es mucha la responsabilidad de dirigir una empresa familiar?

-María: No es fácil, ya que tengo mucho personal a mi cargo, pero así debe ser. Tiene sus cosas buenas y malas... Es lo que hemos mamado desde pequeños...

-Patxi: Una de las malas es que madruga mucho.

-María: Sí. Generalmente me levanto a las 5.30-6.00 horas todos los días y a las nueve de la noche caigo dormida a la vez que los niños.

¿Y cómo es un día normal para ti, Patxi?

-Patxi: Pues María se va a trabajar y yo me encargo de los txikis. Desayuno, ducha, a vestirse y luego les llevo a la ikastola. Cuando vuelvo a casa ordeno la casa y hago la comida, que es el rato que tengo para mí.

¿Y qué os gusta hacer en vuestro tiempo libre?

-Patxi: A mí el deporte me encanta y todos los días me tengo que dedicar a hacer algo. Sí que es verdad que si un día le doy caña a una cosa, otro día le doy a otra. Si pasan un par de días o tres sin hacer algo de fundamento me cambia el carácter.

-María: Patxi necesita hacer deporte, así como yo en cambio me tengo que obligar... Deporte hago porque tengo que hacer, pero no me gusta. En mi caso me gusta más ir al gimnasio o ir a andar con la música puesta.

-Patxi: Cuando dejé el fútbol estuve cuatro días sin hacer nada y los niños me preguntaban que qué me pasaba.

¿Has vuelto a jugar al fútbol?

-Patxi: No, nada. Desde que me retiré no he vuelto a jugar un partido.

¿Has descubierto otro deporte?

-Patxi: He hecho alguna que otra carrera. En invierno nos gusta correr por el monte y con algún amigo nos hemos apuntado a hacer la Camille eXtreme que se hace aquí en Izaba y también la Snow Running de Larrabelagua, en la que se corre por la noche con la nieve. La organizan unos amigos nuestros y allí vamos. Y en verano nos gusta mucho más la bici, la carretera, el monte, el pádel, el frontón, la pesca y la caza...

Podemos decir que disfrutas de deportes al aire libre, ¿no?

-Patxi: Eso es. Mirad, yo cuando iba cumpliendo años y ya pensaba en la retirada, me venían los chavales con temas de videojuegos. Oihan estaba toda la tarde jugando con la maquinita y con la pantaloneta puesta a 25 grados de temperatura y yo no lo entendía. Yo disfruto estando en la calle, me gusta, sea el día del año que sea. A mí eso me da la vida. En cambio, pasar el día en casa en pijama no me gusta (ríe).

¿Mantienes relación con algunos de tus antiguos compañeros?

-Patxi: Con algunos sí y con otros, en cambio, a pesar de que has congeniado de maravilla en el pasado, pues no tanto, aunque si te los encuentras siempre es bonito charlar. Pero con el ritmo del día a día tampoco es fácil. Al final tengo más relación con los que viven por aquí, es normal.

¿Cuáles son vuestras series y películas favoritas?

-Patxi: No soy nada de televisión. Además, ahora tenemos la suerte de poder ver fútbol a diario (sonríe).

¿Y algún videojuego?

-Patxi: Cuando me fui al Leganés me regalaron la Play Station 1 con algún juego y el Colin Mcrae, pero jugué dos veces. Me aburre.

-María: Le aburre todo, el otro día puse una peli y me dejó sola a los diez minutos.

-Patxi: Es que a mí no me gusta estar dos horas viendo una película.

-María: Se coge el Ipad y se pone a ver fútbol, pero igual un partido de hace quince años... (ríe).

Y a ti, ¿qué te gusta ver?

-María: Hace poco he visto 'Los Favoritos de Midas', con Luis Tosar, en Netflix, y me ha gustado mucho. A este actor también le he visto hace poco en la película 'Quien a hierro mata', muy dura, pero muy buena también.

-Patxi: Hay una serie en la que sí coincidimos: 'La Casa de Papel'. Me gustó, estuvo muy entretenida. (Prepárate para conocer el final de esta exitosa serie de éxito internacional aquí).

-María: Sí, es verdad, es la única serie que ha aguantado entera... Yo he estado viendo también 'La Casa de las flores', y también la recomiendo, es muy divertida.

¿Y en cuanto a libros?

-María: A mí me gustan todo tipo de libros.

-Patxi: Yo etoy leyendo el libro de 'La vida es un juego', de Carlos Matallanas. El prólogo lo ha escrito mi amigo Juan Carlos Unzué, que como muchos saben está peleando con la ELA. Carlos Matallanas murió de esta enfermedad en abril y en este libro habla de la vida mediante el fútbol. A mí me alucina, ya que me siento súper identificado con él. Con cómo entiende el fútbol, sus vivencias y las comparaciones que hace con la vida hace que sea un libro que no es exclusivamente para la gente que le gusta el fútbol. Eso sí, si además sabes de fútbol, lo disfrutas mucho más. Me parece increíble todo lo que transmite. (Más información sobre el emocionante libro de Carlos Matallanas aquí).

¿Cuáles son vuestros juegos favoritos?

-María: Lo que me gusta un montón es hacer puzzles. Así me puedo pasar las horas muertas... (Todo sobre los puzzles aquí).

-Patxi: Sí, sí, es capaz de estar horas para ver qué pieza encaja.

-María: En casa de mi aitas me acuerdo de que tenían caballos y me gustaban mucho así que mi hermano vino con un puzzle de un caballo y me dijo que si lo hacía en no sé cuántos días me daba 500 pelas, pues yo cogí, me puse y me lo hice en día y medio (ríe).

-María: Pues cuando éramos novios Patxi iba todas las tardes a echar la partida.

-Patxi: Sí. Iba al bar del pueblo y a las 15.30 horas se jugaba al mus o al julepe, en el que te jugabas la tela. (Conoce la historia del mus aquí).

En las concentraciones y en el autobús con el resto de compañeros 'rojillos' también habrás jugado...

-Patxi: Sí, nosotros hemos hecho muchos kilómetros desde Juveniles hasta ser Profesional. Jugué tres años en competición nacional de juveniles y he echado muchas partidas de cartas con los compañeros.

¿Alguna anécdota que recuerdes?

-Patxi: Pues un día que jugábamos contra el Barcelona, era domingo, y aquí en Pamplona sólo había un bar que se podía ir a tomar algo, el Negro Zumbón. Y allá que fuimos y estuvimos con aficionados. Ahora no recuerdo bien si eran del Barça o del Espanyol, pero estuvimos charlando y echando el rato allí con ellos. Nos preguntaron si solíamos estar así, con la gente de la ciudad, y les decíamos entre risas, pero dónde vamos a estar si no hay otra cosa más (ríe).

¿Sois activos en redes sociales?

-Patxi: Yo nada.

-María: Yo, si os soy sincera... sólo las tengo para cotillear (risas)

-Patxi: A mí me cuesta entenderlo. Pasar el rato viendo la vida de otros no lo entiendo...

¿Quién es más manitas de los dos?

-María: Patxi si se pone lo hace, y en mi caso, en el trabajo lo soy más que en casa.

¿Qué es lo que mejor cocináis?

-Patxi: La verdad es que yo hago cocina para salir del paso.

-María: No sólo él, los dos somos igual. A mí me gusta mucho comer, pero cocinar cero.

-Patxi: Sí que es verdad que con el confinamiento algo hemos hecho.

-María: En el confinamiento toda la cuadrilla estuvimos mandándonos vídeos para ver quién preparaba el mejor guiso.

-Patxi: Teníamos que entretenernos de algún modo ¿no?

-Nikole: Una cosa muy buena que hace y hemos comido hoy son los espárragos al horno. Están súper ricos (dice nada más volver a la terraza donde estamos haciendo la entrevista) (Descubre la receta de este plato aquí).

-Patxi: Ahora están de temporada y tenemos un amigo que tenía un padre agricultor y tiene en su huerta, así que le compramos muchos espárragos. Los hacemos al horno con un poco de aceite. Simplemente con limpiarlos bien y directos a la plancha, horno o lo que sea.

-Nikole: Otra cosa que hace muy buena también es la tortilla de patatas, pero sin cebolla.

-María: No les gusta la cebolla y a mí me encanta.

-Nikole: Ama hace con cebolla y Oihan y yo no nos la comemos. Es que fijaros que es tortilla de patatas, no dice tortilla de patatas con cebolla, ¿no? ¡Pues ya lo dice todo el nombre!

-Patxi: Antes era bastante básico en la cocina, pero sí que es verdad que de un tiempo a esta parte he mejorado mucho. Siempre he sido el pequeño en casa y el más mimado. Cuando empecé con María no había hecho una cama en mi vida, era un desastre. Si llegaba a la una de la mañana, mi ama me preguntaba si había cenado y me hacía la cena. Así que para que veáis que ahora soy todo lo contrario.

-María: En mi caso, en cambio, éramos cinco hermanos y cada uno hacía lo suyo. A las nueve se hacía la cena y comía el que estaba en casa y el que no pues nada.

-Patxi: Y ahora es al revés (risas).

¿Cuál es vuestro sitio favorito para desconectar?

-Patxi: A nosotros siempre nos ha gustado ir a Sitges y los críos han ido desde pequeños. Igual llevamos yendo ya 14 años y lo hemos vivido en todos los formatos: en familia, con pareja, amigos... (Déjate conquistar por el encanto de Sitges aquí).

¿Y os gustan los animales? ¿Pensáis tener próximamente compañía de cuatro patas?

-Patxi: Yo tengo dos perros de caza que están en la finca de un amigo. A María no le gustan los animales, pero si hubiera la posibilidad de tener un perro en casa a mí sí que me gustaría, para que los críos supieran de qué forma hay que tratarlo y cómo educarlo, sabiendo que un perro es un perro. El tenerlo está claro que es una obligación y tiene unas responsabilidades que hay que cumplir.

-María: Sí, por eso creemos que todavía son algo pequeños para tener un perro.

Patxi: Sí. Además es muy curioso qué distintos somos desde pequeños. Nikole alucina con todos los animales, le da igual si son conejos, perros o como ayer, que la llevé a ver unos corderos a un corral o cuando nieva y la llevo a que vea los jabalíes. A Oihan le he llevadoal monte, pero nada. Nikole ha llegado al punto de decirme 'aita, si un día te separas de la ama, búscate a una que le gusten los animales' (ríen).

-María: Lo que sí que hemos tenido ha sido un pájaro...

-Patxi: ...que no era la alegría de la huerta que digamos (ríen). No hacía más que chillar y revoloteaba como un loco. Salían todas las plumas volando. Al pobre le dio un infarto y a la familia le dije que a nadie se le ocurra reponer el pájaro. Habitará en nuestro corazón para siempre, pero que no se os ocurra traer otro (dice dirigiéndose a la familia).

-María: Era un agapornis. El otro día le dije a Patxi que no sabíamos qué íbamos a hacer con el pájaro porque queríamos hacer un par de reformas aquí en casa y oye, a los pocos días se murió, lo que son las cosas... (Conoce cuáles son los cuidados que requieren los agapornis aquí).

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