Mariano Arconada / Director de la fábrica de Michelin en Vitoria-Gasteiz

"Todos debemos aportar nuestro esfuerzo, todos debemos empujar"

"Garantizar la salud y la seguridad de nuestros empleados y sus familias ha sido nuestro objetivo incuestionable. Y unido a él, garantizar la solidez financiera de la empresa que nos permita mantener nuestra independencia y garantizar nuestro futuro"

29.11.2020 | 23:40
Mariano Arconada, director de la fábrica de Michelin en Vitoria-Gasteiz

"E stamos en una crisis global, mundial. No es un problema de una empresa ni de una ciudad ni de un país, y las principales soluciones tendrán carácter global, que debemos complementar con acciones particulares en cada sector o ámbito de negocio. No va a ser fácil, ni nos lo van a dar todo hecho. Cada persona, cada ciudad, cada fábrica deberá esforzarse para adaptarse a la nueva situación, que claramente tendrá aspectos muy diferentes a lo que estamos acostumbrados. Va a ser clave el comportamiento y compromiso a nivel individual y colectivo, para remontar los efectos y la incertidumbre de esta pandemia. Debemos todos aportar nuestro esfuerzo, todos debemos empujar".

Es el mensaje contundente, pegado a la realidad, del director de la fábrica que la multinacional francesa fabricante de neumáticos tiene en Gasteiz –la más importante del grupo en el Estado con casi 3.500 empleados y una larga historia ya de vínculo con la capital alavesa, con más de medio siglo desde su fundación–, cuando se le pregunta sobre cómo lograremos salir de la actual crisis económica derivada de la pandemia.

Lo cierto es que Michelin ha protagonizado alguna de las pocas buenas noticias que la industria alavesa ha dado en los últimos tiempos, logrando salir un mes antes, de lo previsto a comienzos de agosto, del ERTE que afectaba a su plantilla desde mayo. Precisamente, "capacidad de visión y de decisión" son dos de las fortalezas que Arconada subraya a la hora de afrontar esta crisis: "Nos hemos anticipado en tomar medidas, en cerrar nuestras plantas en la primera ola y en volver a abrir para ser parte de la solución y trabajar en ese equilibrio difícil entre lo sanitario y las consecuencias económicas".

"Hemos sido capaces de diseñar un protocolo de medidas preventivas, con los representantes de los trabajadores y hemos ido todos a una, sin escatimar esfuerzos ni recursos –subraya–. Teníamos en vigor toda una serie de medidas de flexibilidad internas, que, unidas a las implantadas por el Gobierno, como los diferentes tipos de ERTE, nos han permitido hacer frente a las paradas debidas al confinamiento de primavera y a las fuertes evoluciones de la demanda. La profesionalidad de nuestros técnicos y de nuestro personal de fabricación ha permitido afrontar una rápida parada de la producción en un día, con pérdidas mínimas de producto, algo muy complicado en nuestro proceso, y recuperar el ritmo de producción que nos pedía el mercado en unos plazos rápidos".

Para Michelin, desde el inicio de esta crisis fue clave "garantizar la salud y la seguridad de nuestros empleados y sus familias, ha sido nuestro objetivo incuestionable. Y unido a él, garantizar la solidez financiera de la empresa que nos permita mantener nuestra independencia y garantizar nuestro futuro". ¿Son suficientes las medidas que están tomando las instituciones para apoyar a las empresas? "En nuestra empresa, entre las medidas internas de flexibilidad y las ayudas de la Administración como los ERTE, han sido suficientes", asegura Arconada. "Pero en sectores más afectados no están siendo suficientes, o no suficientemente eficaces y ágiles, y estamos viviendo cierres de pequeñas empresas de varios sectores que no han podido soportar la situación, y otras que a pesar de su tamaño deben afrontar medidas restrictivas que van a afectar al empleo", advierte el director de la factoría gasteiztarra de Michelin, añadiendo que aunque "prácticamente todas las empresas hemos estado afectadas de manera importante, hay sectores como la hostelería, el turismo, el comercio que se han llevado la peor parte y que les costará más tiempo recuperarse, sin olvidar aquellos que se queden en el camino".

Así las cosas, ¿por dónde pasa la recuperación? ¿Siguen siendo retos como la digitalización, la innovación, la industria 4.0... el camino? "No solo lo siguen siendo, sino que su importancia se ha incrementado y la pandemia nos ha ayudado a avanzar más rápido de lo previsto en algunos aspectos de la digitalización –sostiene Arconada–. Además, esta crisis nos ha confirmado que la capacidad de adaptación rápida a las evoluciones o situaciones del mercado es una herramienta fundamental de anticipación y de asegurar nuestra competitividad. La industria 4.0 es una palanca, pero no la única, debemos seguir trabajando nuestra cultura industrial del compromiso, del trabajo en equipo, de la responsabilización y nuestro rigor en el respeto de los estándares de seguridad y de calidad".

También la apuesta por la transición energética, la economía verde, pese al impacto en general que sobre esta apuesta ha tenido esta crisis, debe seguir en la agenda: "Es evidente que ha habido decisiones de retraso de inversiones, necesarias para garantizar la solidez financiera y la independencia de la empresa, pero el espíritu de la sostenibilidad, la economía circular, etc. no ha disminuido. En algunos casos ha aumentado, como ejemplo la puesta en el mercado de la gama de neumáticos turismo e-primacy, buscando un cambio de asíntota en la reducción de la resistencia a la rodadura, es decir, un neumático más verde''.

Y mirando hacia 2021, Arconada destaca que "el modelo de recuperación no es fácil de predecir. Cada sector puede tener sus variantes, y no olvidemos que estos sectores se encadenan, por lo que las recuperaciones, tienen su retraso de fase. En nuestra empresa consideramos que no llegaremos a los niveles de actividad de 2019 antes del 2022".

De este modo, "la situación en la que actualmente se encuentran todas las fábricas de Michelin en España es de buen nivel de carga en todas las categorías, con la excepción de los neumáticos para grandes minas, que tienen una problemática especial y que afecta parcialmente a una parte de la actividad de nuestra fábrica de Vitoria. Esta situación buena de carga es la que se prevé para los primeros meses de 2021, salvo si los efectos de esta segunda ola no se amortiguan en los próximos dos meses. Si fuese así, y con las noticias esperanzadoras del avance en posibles vacunas, tendríamos un primer semestre más que aceptable. Para el segundo semestre de 2021, existe más incertidumbres, difícil saber si tendremos alguna nueva ola quizás menor, o si se consolidará la tendencia del primer semestre. Esta alta incertidumbre hace difícil hacer previsiones en este momento para el segundo semestre de 2021".

"Esta crisis nos ha confirmado que la capacidad de adaptación rápida a las evoluciones o situaciones del mercado es una herramienta fundamental de anticipación y de asegurar nuestra competitividad"


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