Las empresas de reparto desafían la ‘ley rider’ al mantener a autónomos

Just Eat es la única plataforma que negocia un convenio para contratar a los trabajadores

13.08.2021 | 00:32
Un ‘rider’ lleva un pedido de Glovo. Foto: Efe

Madrid – Las plataformas digitales Glovo y Deliveroo mantienen el reparto con trabajadores autónomos pese a la entrada en vigor de la ley "rider", normativa diseñada por el Gobierno español junto a patronal y sindicatos con el propósito de evitar esta práctica y obligar a las empresas a contratarlos como asalariados. Mientras, la compañía Ubereats ha dejado de recurrir a autónomos, pero utilizará repartidores subcontratados a través de empresas terceras especializadas en servicio de flotas, mientras que firmas más pequeñas como Stuart han advertido de que el plazo de tres meses para adaptarse "no era suficiente" y han empezado a contratar riders pero todavía no alcanzan el 100%.

De momento, el Ministerio de Trabajo y Economía Social no se ha pronunciado sobre si las fórmulas escogidas por las empresas se ajustan a la nueva regulación; fuentes del Departamento de Yolanda Díaz han recordado que la evaluación se acometerá a partir de ahora y que la Inspección de Trabajo estará "vigilante".

Las dudas que despiertan las soluciones adoptadas por las plataformas son compartidas por asociaciones de repartidores y sindicatos, e incluso despachos de abogados como SBO ya estudian la posibilidad de presentar demandas contra Glovo, Deliveroo y Ubereats por no respetar la norma.

En el caso de Glovo, la compañía mantendrá al 80% de sus repartidores (cerca de 8.000 personas) como autónomos bajo un nuevo modelo que, en su opinión, elimina los indicios de laboralidad señalados por los tribunales y por tanto se ajusta a la legislación, y al restante 20% lo irá contratando directamente como asalariado a lo largo de 2021. La ley rider es en realidad una disposición adicional en el Estatuto de los Trabajadores que recoge la "presunción de laboralidad" en el ámbito de las plataformas digitales de reparto, por lo que la plataforma defiende que puede demostrar caso por caso que no existe dependencia y que respeta los criterios exigidos a la hora de definir el trabajo autónomo.

Deliveroo, por su parte, se prepara para salir del Estado en octubre, aunque antes acometerá un proceso de despido colectivo que incluirá a sus repartidores y para que puedan participar pretende darles de alta en la Seguridad Social. Sin embargo, la firma ha precisado que es compatible que estos mismos riders sigan trabajando como autónomos hasta que cierre su aplicación, por lo que en la práctica, actualmente, mantiene sus operaciones "tal y como se han llevado a cabo hasta ahora".

Aunque en el Estado se permite que un trabajador sea autónomo y empleado por cuenta ajena a la vez, el abogado de UGT Bernardo García ha cuestionado la legalidad de las acciones de Deliveroo y ha resaltado que de cara a la negociación del despido colectivo que arrancará en septiembre lo fundamental es que los repartidores vean reconocida su antigüedad. En el caso de Ubereats, ha decidido dejar de utilizar autónomos en sus labores de reparto y subcontratará al 100% de sus riders a través de empresas terceras especializadas en flotas, aunque ha garantizado que no recurrirá a empresas de trabajo temporal (ETT).

Un portavoz de la compañía instó ayer mismo al Gobierno a que vigile el cumplimiento de la normativa por parte de todos los operadores del sector. No obstante, el modelo escogido por esta plataforma también genera dudas en el plano legal, y abogados y asociaciones de repartidores ya acusan a la empresa de haber acometido un despido ilegal por la forma en que ha dejado de contar con los autónomos y advierten de que el uso de flotas puede suponer un caso de "cesión ilegal de trabajadores".

En cuanto a Just Eat, la firma nunca usó autónomos, actualmente subcontrata a sus repartidores a través de terceros y ya negocia con los sindicatos la firma de un convenio como paso previo a afrontar su contratación directamente como empleados.

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