La recaudación cae 1.000 millones menos de lo previsto y da un respiro al presupuesto

Las haciendas vascas calculan un repunte del 6,3% en 2021 y se recuperará menos de la mitad del impacto fiscal del covid

16.10.2020 | 01:20
Reunión ayer en Gasteiz del Consejo Vasco de Finanzas. Foto: Alex Larretxi

gasteiz – Aunque la situación sigue siendo más que complicada, el Gobierno y las diputaciones vascas no ocultaron ayer cierto alivio tras constatar que la tormenta del coronavirus va tener un impacto menor de lo inicialmente estimado en los ingresos de las haciendas forales. El desplome superará en diciembre los 2.000 millones de euros, una cifra abultada, que, sin embargo, es 1.000 millones inferior a lo que se temía en un principio. De cara al año que viene, la previsión apunta a un crecimiento de algo más de 830 millones, una mejoría que apenas amortiguará el golpe de este año, si bien servirá para reforzar algunas de las costuras del maltrecho traje de los ingresos.

El Consejo Vasco de Finanzas (CVF) oficializó ayer en su reunión habitual de mediados de octubre que la reactivación de la economía ha dado también nuevos bríos a los ingresos tributarios. Los adjetivos que utilizó el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, en su intervención ante la prensa resumen el momento actual. El resultado fiscal del año será "bastante mejor" de lo esperado, pero la caída sigue siendo "muy importante" ya que la situación económica es "grave".

La lectura no puede ser otra si se analizan fríamente los datos. El Gobierno Vasco y las diputaciones forales revisaron ayer su previsión de recaudación para este año y la fijaron en 13.411,6 millones de euros, lo que supone 2.058 millones menos que la cosecha tributaria de 2019. Sin embargo, tras el apagón de los meses del confinamiento, la recuperación en el tramo final del año ha permitido sofocar en parte el incendio del covid. Al igual que atenuaron las llamas en su momento los aplazamientos fiscales aprobados por las diputaciones para evitar el colapso de la economía.

Los primeros cálculos del impacto del virus en la economía apuntaban a un desplome de en torno a 3.000 millones, un retroceso del 20% en términos porcentuales. Al final la caída será de un 13,3%, a tenor de los datos que se manejan en estos momentos y la proyección de los tres meses que le restan al año. Es decir, el agujero será 1.000 millones menos profundo de lo que se estimaba, con el consiguiente respiro para los presupuestos de las administraciones.

Cuando no hay margen para avanzar, hay que conformarse con retroceder lo menos posible. Ese es el ejercicio que hicieron el consejero de Hacienda y los tres diputados generales en el Consejo Finanzas. No hay motivos para grandes alegrías, pero si para mostrar cierto alivio. Sobre todo porque la crisis generada por el coronavirus es equiparable a la que llega después de una catástrofe natural y es muy difícil de medir. Tanto como la respuesta de la economía a la hora de salir del bache y parece que su comportamiento es bueno.

Y ello a pesar de que la diferencia entre el objetivo de ingresos que se habían marcado las administraciones vascas hace doce meses y la meta revisada ayer es de 2.356 millones, un 15% menos. El descenso en la recaudación se trasladará a la capacidad de gasto de las administraciones, pero si hasta hace dos meses se calculaba que el Gobierno Vasco dispondría este año de unos 2.100 millones menos, la cifra rondará finalmente los 1.400 millones, una mejora muy sensible que tendrá su eco en las diputaciones y en los ayuntamientos. Ese escenario menos desfavorable de lo previsto refuerza la intención de Lakua de amortiguar la caída de ingresos echando mano de los ahorros de los últimos años y la capacidad de endeudamiento.

La reunión del CVF también sirvió para realizar una primera aproximación al escenario del próximo año. Según la previsión con la que se elaborarán los próximos Presupuestos, las haciendas forales ingresarán en 2021 unos 14.250 millones, lo que supondrá un incremento del 6,3%. En otras palabras, no se recuperará ni la mitad del retroceso de este año y la recaudación fiscal se situará ligeramente por debajo de los niveles de 2017, que fue el inicio de un ciclo en el que se encadenaron cuatro récords.

¿En qué impuesto se ha notado más el frenazo de la economía este año? Como cabía esperar, es el Impuesto sobre Sociedades, el que grava los beneficios de las empresas el que ha recibido el mayor golpe. La previsión apunta a una caída superior al 38% en un contexto en el que muy pocas compañías van a poder salvar los muebles este ejercicio. Las haciendas vascas ingresarán este año 805 millones frente a los 1.303 del pasado.

En cualquier caso, es el IVA, sacudido por el frenazo del consumo, el que más ha marcado el devenir del curso por su volumen de recaudación, ya que se ha dejado casi 1.100 millones en el túnel del confinamiento y las restricciones por el covid. A lo que hay que sumar que, en general, las familias han ajustado gastos y reforzado el ahorro ante la incertidumbre. La caída estimada del IVA es del 18%.

En el plano positivo cabe destacar el comportamiento del Impuesto de la Renta, muy condicionado por la conservación de decenas de miles de empleos gracias a los ERTE y la vuelta al trabajo de la mayoría de los afectados. De modo que el IRPF solo caerá un 1,8% y es la red que ha evitado un desplome generalizado aún mayor. Los Impuestos Especiales de Fabricación bajarán por su parte un 12,6%.

Ningún tributo recuperará el próximo año los niveles previos a la tormenta del covid. El IRPF será el que se quede más cerca, Sociedades apenas crecerá. Sin embargo, lo más llamativo es que, según las previsiones, aunque la recaudación por IVA repuntará en torno a un 11% se mantendrá 500 millones por debajo del dato de 2019 debido a que el consumo no despertará lo suficiente.

Menos ingresos. El descenso de la recaudación en Euskadi, algo más de 2.000 millones de euros, supondrá que el Gobierno vasco dispondrá de este año de unos 1.400 millones menos de lo inicialmente previsto.

Deuda y ahorros. El agujero es menor de lo que se temía y Lakua podrá corregirlo a través de endeudamiento y con los ahorros de los últimos años.

"La recaudación será bastante mejor de lo previsto, pero la caída sigue siendo importante"

Pedro Azpiazu

Consejero de Economía y Hacienda

"No hay que lamentarse, a menos recursos, más trabajo; a menos ingresos, más criterio"

unai rementeria

Diputado general de Bizkaia

"El descenso es significativo, pero menor de lo calculado: la economía se recupera"

Ramiro gonzález

Diputado general de Araba

"Tenemos margen para seguir dando pasos en la recuperación pese a la incertidumbre"

markel olano

Diputado general de Gipuzkoa