El Banco de España, más pesimista ante los rebrotes

El FMI, al contrario, espera una recuperación mayor al 4,9% que estimó en junio para este último trimestre

06.10.2020 | 23:17

madrid – El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, reconoció ayer que a la hora de elaborar sus previsiones, "no tenía la percepción de rebrotes de la magnitud" como los que se están dando y, por tanto, asume que será necesario "calibrar semanalmente" el impacto de la emergencia sanitaria en la economía. Para este año, el Banco de España contempla una caída del PIB del 10,5% en el mejor de los escenarios, y hasta del 12,6% en el peor de todos, con previsión de no haber recuperado la actividad ni siquiera a finales de 2022, a cuyo término el PIB nacional quedaría entre dos y seis puntos por debajo de los niveles previos de la crisis. Por el contrario, el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisará su última previsión sobre la recuperación de la economía en el segundo y tercer trimestre de 2020, ya que confía en que sea algo mayor que el 4,9% anunciado en junio.

El organismo dará a conocer sus nuevas estimaciones la próxima semana mediante su directora gerente, Kristalina Georgieva. "El FMI proyectó una severa contracción del PIB mundial de 2020, pero el panorama actual es menos terrible", aseguró. "Ahora estimamos que la evolución en el segundo y tercer trimestre fue algo mejor de lo esperado, lo que permitió una pequeña revisión al alza de nuestra previsión global para 2020", adelantó la economista búlgara en un discurso.

la crisis, lejos de terminar La recesión de la economía mundial del 4,9% en 2020 supondría la caída más profunda desde la Gran Depresión, mientras que la salida de la crisis en 2021 mostraría un rebote del 5,4%, según las últimas previsiones del FMI. A pesar de este ligeramente mayor optimismo sobre la coyuntura económica, Georgieva advirtió de que su organización sigue proyectando una recuperación "parcial y desigual" en 2021.

La directora del FMI afirmó que, si bien la economía mundial está saliendo de las profundidades de la crisis, esta está lejos de terminar. "Todos los países se enfrentan ahora a lo que yo llamaría el largo ascenso, un ascenso difícil que será largo, desigual, incierto y propenso a contratiempos", advirtió al tiempo que subrayó que todos los países permanecen "unidos por una sola cuerda".