MADRID. La subida se inscribe en un reparto de costes como parte de la reforma, que permitirá recortar en 4.500 millones el desequilibrio estructural del sistema eléctrico.

De los 4.500 millones, los consumidores asumirán 900 millones de euros, mientras que otros 900 irán con cargo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y otros 2.700 millones, a las empresas.