busan. Los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 comenzaron ayer en Busan (Corea del Sur) una reunión para reforzar el sistema financiero en medio de la incertidumbre por la crisis de deuda en la eurozona.
Los representantes del Grupo de los 20 fueron recibidos por el titular surcoreano de Finanzas y anfitrión del encuentro, Yoon Jeung-hyun, en el espectacular edificio Nurimaru, situado en una de las islas de la bahía de Busan y sede en 2005 de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
Tras posar para la foto de grupo, los titulares de Finanzas y gobernadores tuvieron una cena de trabajo para repasar el estado actual de la economía global, con acento en los retos que plantea la deuda en Europa y los ajustes de varios países para reducir el déficit.
Antes del encuentro, la directora ejecutiva del Banco Mundial (BM), la nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala, subrayó que los esfuerzos de muchos gobiernos para reducir su déficit fiscal pueden poner en riesgo "la ya débil recuperación global".
También alertó de que la elevada deuda en la eurozona plantea el "riesgo de contagio" incluso más allá de Europa, por lo que instó a impulsar políticas de crecimiento.
También se debatirá la posibilidad de imponer un impuesto bancario global que permita recaudar fondos para costear hipotéticos rescates en un futuro.
Varios ministros, no obstante, dieron por descartado alcanzar un acuerdo sobre el asunto en esta reunión ante las divergencias entre los miembros del grupo, ya que la medida la apoyan EEUU y los países europeos pero la rechazan de plano otros como Canadá, Brasil e India. El encuentro concluye hoy.