Javier Landeta, nuevo presidente de la Federación Vasca de Fútbol

El leioztarra se convierte en nuevo dirigente tras recibir 86 votos frente a los 29 de su rival en las urnas, el ex del Athletic Koikili Lertxundi

01.03.2021 | 20:46
Javier Landeta

Javier Landeta se convierte en el nuevo presidente de la Federación Vasca de Fútbol (FVF) después de haber sumado 86 votos en la Asamblea Ordinaria Extraordinaria celebrada en las instalaciones de Ipurua, y superar en 57 papeletas a Koikili Lertxundi, el otro candidato a asumir la presidencia de la FVF y que ha contado con 29 síes a su candidatura, un votación que retrata el apoyo mayoritario al presidente del Leioa, que en los próximos días abandonará el cargo al ser incompatible con su nuevo mandato. Landeta atrapó el 74,1 por ciento de los votos emitidos respecto al 25% del exjugador del Athletic, que se ha tenido que conformar con una digna derrota en su primera comparecencia en una de estas lides federativas. Landeta (Leioa, 5 de marzo de 1959) toma el testigo dejado por Luis María Elustondo en los últimos ocho años, por lo que será el encargado de dirigir el entramado del fútbol esukaldun hasta finales de 2024, acorde al ciclo olímpico de estos comicios, que han contado con una participación de 116 asambeístas, el 92,3 por ciento de los 125 que estaban convocados en las urnas.

La victoria de Landeta tiene cierto parangón con la que firmó Elustondo en enero de 2013, aunque el resultado no hay sido tan impactante. Entonces, el hoy en día presidente en funciones de la FVF tuvo el rotundo respaldo de 102 asambleístas respecto a los ocho con los que contó Santiago Arostegui, su rival en las urnas y que optaba a la reelección. El leioztarra en este caso sale reforzado en unos comicios en los que ha calado su mensaje y su trabajo en las semanas anteriores, al mismo tiempo que le ha avalado su experiencia en la gestión al frente del Leioa, equipo de Segunda División B, y del fútbol base. Koikili, en cambio, se ha lamentado durante su discurso previo a las votaciones de la imposibilidad de "trasladar nuestro programa a todos los asambleístas en apenas quince días y muchos de vosotros en la primera vez que me podéis escuchar, por lo que es imposible votar libremente por la falta de información".