Dulce sueño tras la pesadilla

encuentro aplazado El Kutxabank Araski sale con más energía y gana al Zaragoza

10.12.2020 | 00:54
Tamara Abalde intenta abrirse camino entre las defensoras del Casademont Zaragoza. Fotos: Josu Chavarri

Kutxabank Araski 60

Zaragoza 53

KUTXABANK ARASKI María Asurmendi (7), Laura Quevedo (12), Tamara Seda (2), Laura Pardo (6), Tania Pérez (3) – quinteto inicial - Cristina Molinuevo, Anna Cruz (2), Joy Adams (16) e Izaskun García (6) y Tamara Abalde (6).

CASADEMONT ZARAGOZA H. Gorecki (9), L. Nicholls (2), T. Wurtz (13), M. Gatling (12), J. Vanloo (8) – quinteto inicial – A. Mastral, A. Ayuso (4), S. Omerbasic, Z. Hernández, C. Handy (3) y A. Brahima (2).

Parciales 11–18; 15–13; 24–12; 7-10.

Árbitros Asier Quintas Alvarez, Jorge Baena Criado y Elena Espiau Guarner.

Pabellón Jornada 9º de la Liga Femenina Endesa disputada en el Polideportivo Mendizorroza.

El encuentro de la novena jornada de la Liga Femenina Endesa entre el Araski y el Zaragoza se retomó ayer, después de que fuera suspendido tras un falso positivo de una jugadora del conjunto maño. El partido se reanudaba con un 26 a 31 y con las vitorianas queriendo recuperar sensaciones para intentar rearmarse y volver a la senda de la victoria.

El Araski salió mucho más intenso que su rival y se notaba en la defensa, y es que el Zaragoza tan solo había anotado una canasta en 4 minutos. Mientras tanto, las vitorianas ya le habían dado la vuelta al marcador con dos puntos de Abalde. Esta situación obligó a Carlos Iglesias a solicitar tiempo muerto y es que las visitantes se desesperaban porque seguían sin ver aro. El desacierto visitante tenía un gran culpable y no era otro que la defensa vitoriana. Las araskizales estaban muy intensas atrás.

El equipo maño por fin vio la luz y rompió la sequía anotadora con una canasta de Gatling, pero el Araski respondió de forma inmediata con un triple de Laura Quevedo y las vitorianas ya ganaban por 40 a 35. El entrenador visitante continuaba moviendo el banquillo, pero no conseguía dar con la tecla adecuada. Las de Made se gustaban y a diferencia de su rival, veían aro con facilidad. Laura Quevedo con otros dos triples seguidos hacía subir la temperatura en Vitoria. Entonces, el Zaragoza se sumó a la fiesta del tiro de tres y contestó con la misma moneda.

La última jugada del cuarto fue el resumen del tercer periodo, Adams robó el balón en el medio del campo a Aina Ayuso para después anotar. Los últimos diez minutos empezaban con mucha intensidad por parte de las vitorianas. Éstas triangulaban a la perfección.

El encuentro se había atascado en ataque en ambos lados de la cancha y ningún equipo conseguía anotar, algo que beneficiaba a las locales. Gatling con unos tiros libres acercaba a su equipo, pero el Zaragoza no terminaba de estar en el partido y muestra de ello era otra antideportiva de Handy – la segunda - y que se marchaba del encuentro expulsada.

Aún así, las de Carlos Iglesias iban recortando distancias poco a poco y un robo más canasta de Ayuso ponía al equipo aragonés a tan solo cinco puntos, cuando restaban todavía 2 minutos y 43 segundos para el final del encuentro.

Carlos Iglesias a la desesperada solicitó tiempo muerto, pero Vanloo perdió el balón y Adams cerró el encuentro con un triple.

De esta forma, el Araski vuelve a la senda de la victoria y transforma la pesadilla vivida en Halloween en un dulce sueño que sirve para mirar con optimismo el futuro araskizale.