Anna Cruz, una apuesta fallida del Kutxabank aRaski

liga femenina el club vitoriano anuncia por sorpresa la rescisión de contrato de la escolta catalana

07.12.2020 | 02:21
Anna Cruz penetra a canasta en un partido. Foto: Josu Chavarri

vitoria – Anna Cruz ya es historia del Kutxabank Araski. El, para muchos, fichaje más ilusionante de la corta historia del club vitoriano en la élite del baloncesto femenino a nivel estatal se marcha por la puerta de atrás de tierras alavesas. Así lo anunció ayer mediante un frío comunicado la entidad presidida por Iratxe Rodríguez, en el que no se aportó nada de luz respecto a las causas que han posibilitado la prematura rescisión de su contrato.

De esta manera, Cruz deja el Kutxabank Araski cuando ni siquiera se había cumplido medio año de su llegada a Vitoria como una apuesta predestinada a dar un salto de calidad al equipo en cuanto a anotación y liderazgo sobre la cancha. Se esperaba mucho más de una escolta de 33 años que el pasado verano decidió retornar a la Liga Femenina tras jugar durante seis temporadas en Rusia y otra media en el baloncesto turco en las filas del todopoderoso Fenerbahce.

Con anterioridad, Cruz se convirtió en la segunda jugadora nacional, después de Amaya Valdemoro, en lograr un anillo de la WNBA. Lo hizo en las filas de Minnesota Lynx, donde militó dos temporadas tras recalar en la mejor liga del mundo con las New York Liberty. Con España, ha sido internacional en 158 ocasiones.

A la hora de la verdad, Anna Cruz ha estado por debajo de lo que las altas esferas del Kutxabank Araski y la propia Madelén Urieta confiaban. Su discreta aportación vivió el pasado viernes su capítulo definitivo en la visita al Ensino de Lugo. En ese partido, la catalana no anotó ningún punto y acabó con -6 de valoración, precipitándose los acontecimientos en las horas siguientes al adiós definitivo del equipo vitoriano a sus esperanzas de disputar la próxima edición de la Copa de la Reina.

Cruz ha promediado con la elástica verde 7,4 puntos, 4,8 rebotes y 1,2 asistencias en algo menos de 23 minutos de juego. El Kutxabank Araski era, a priori, un lugar idóneo para que recuperara su mejor nivel tras mucho tiempo parada como consecuencia de una operación de menisco, pero ni sus deseos ni los del club alavés se han hecho realidad. "Respecto a la confección de la plantilla, corríamos ciertos riesgos y si le sumamos que hay jugadoras que están por debajo de lo que pueden dar, se llega a la situación en la que estamos", dijo Urieta recientemente en una entrevista a este periódico.

El fichaje estrella del verano no ha estado a la altura de lo esperado ni en el capítulo anotador ni a la hora de aportar liderazgo en la pista