El muro del Barçelona frena al Valencia

3ª jornada intenso partido de los catalanes, con el mejor Smits desde que está en el Barça y con un Calathes como estrella europea

14.10.2020 | 01:08
El ala-pívot del Valencia Labeyrie defiende al escolta estadounidense del Barcelona Higgins. Foto: Efe

Valencia Basket66

Barcelona71

VALENCIA BASKET Valencia Basket (19+16+9+22): Vives (7), Prepelic (6), Kalinic (13), Williams (7), Dubljevic (13) -cinco titular- Marinkovic (3), Labeyrie (5), Van Rossom (6), Tobey (2), San Emeterio (3) y Hermannsson (1).

BARCELONA Higgins (10), Hanga (2), Smits (15), Claver (4), Davies (11) -cinco titular- Heurtel (-), Oriola (4), Abrines (11), Kuric (-) y Calathes (14).

Parciales 19-16, 16-17, 9-21, 22-17.

Árbitros Christodoulou, Majkic y Laurinavicius.

Pabellón Fuente de San Luis.

valencia – La brillante defensa del Barça, aderezada con buenas actuaciones individuales de Ronald Smits, Álex Abrines o Nick Calathes, le dio ayer la victoria en la cancha de un Valencia Basket al que le costó abrir alguna brecha en el muro del conjunto catalán, que acabó enfadado con los árbitros tras perder su primera partido en la Euroliga. El choque arrancó con un trepidante duelo anotador entre Bojan Dubljevic y Smits, uno por dentro y otro por fuera, del que salió algo mejor parado el Valencia. Pero cuando parecía que los locales estaban en disposición de abrir una pequeña brecha la rotación le frenó y el Barça, de la mano de Calathes, pudo incluso reducir su desventaja (19-16, m.10).

Pero el Barça, aunque llegó a empatar con un triple de Abrines, no culminó la remontada porque, aunque Calathes consiguió descolocar a la defensa local, el progresivo regreso de los equipos titulares restableció el guión inicial. La buena dirección de Guillem Vives permitió a los locales, en unos minutos finales llenos de errores por ambos bandos, llegar al descanso por arriba (35-33, m.20).

La gran defensa del Barça en la reanudación le hizo ponerse por delante por primera vez de la mano del clarividente Calathes. Se resistió el Valencia con acciones individuales y un par de contragolpes, tras mejorar también atrás, que le permitieron aguantar unos minutos el intercambio de golpes. Pero la salida de Abrines le dio al Barça el empujón final que necesitaba para, manteniendo su tela de araña, hacerse con el timón del choque y abrir una pequeña brecha que puso a prueba la fortaleza mental de los locales (44-52, m.28). Pidió Ponsarnau un tiempo muerto para tratar de reconducir la situación pero el parcial de 9-21 en el tercer cuarto hizo que los locales llegaran muy exigidos al inicio del último cuarto. De hecho, el inicio de ese parcial no hizo sino incidir en la tendencia (44-59, m.31). El Valencia se agarró a la dirección de Van Rossom y a la eficacia de Kalinic para estrechar algo el marcador y sacudirse algo la sensación de impotencia. Un triple más adicional del alero serbio forzó un final más apretado de lo que se intuía (60-66, m.38). Pero una antideportiva de Hermannsson y una posible falta de Abrines convertida en saque de banda a favor del Barça, ambas revisadas y ambas muy protestadas, le dieron al Valencia la excusa que necesitaba para perder sin tener que hacer demasiada autocrítica.