Copa del Rey Semifinales

La Real, rumbo a Sevilla tirando de oficio

finalista gestiona un gol de penalti en el minuto 40 para jugar una final de copa del Rey 32 años después

05.03.2020 | 01:57
Los jugadores de la Real, felicitando a Oyarzábal tras el único gol del partido. Foto: Efe

Mirandés0

Real Sociedad1

MIRANDÉS Limones; A.González (Carlos Julio, min.61), Onaindia, S.González, Franquesa; Malsa, Antonio Sánchez (De Sousa, min.72), Rey (Mario Barco, min.82), Guridi, Merquelanz; y Matheus.

REAL SOCIEDAD Remiro; Zaldua, Aritz, Le Normand, Monreal; Merino, Zubeldia, Odegaard (Guevara, min.90); Januzaj, Willian Jose (Isak, min.66) y Oyarzabal (Barrenetxea, min.78).

Gol 0-1 min.41, Oyarzabal (penalti).

Árbitro Sánchez Martínez (C.Murciano). Amonestó a A.González (min.31), Rey (min.72) y Mario Barco (min.83) por parte del Mirandés. Y a Monreal (min.32), Willian Jose (min.50), Januzaj (min.72) y Zaldua (min.91) en la Real.

Estadio Municipal de Anduva. 5.583 espectadores.

Miranda de Ebro – La Real Sociedad, que en la ida había vencido por 2-1, avanzó a la final de la Copa al superar al Mirandés también en el partido de vuelta, en Anduva, campo inexpugnable que buscaba llevar a un Segunda a la pelea por el título que tendrá al cuadro donostiarra 32 años después. Los de Imanol Alguacil no dieron pie a la sorpresa y asaltaron el campo de Miranda de Ebro con un gol de Mikel Oyarzabal de penalti a cuatro minutos del descanso.

La Real fue mejor y generó mucho peligro con el extremo internacional español y con Januzaj por la otra banda, mientras que los locales apenas se encontraron en su fútbol. Campena del torneo en 1909 y 1987, buscará su tercer título 32 años después de la última final que jugó, la de 1988, en la que perdió ante el Barça.

El Mirandés, que había despachado a tres Primeras con su juego eléctrico y efectivo, se encontró con un rival que evitó sus contras y que abrió huecos arriba con Oyarzabal y Januzaj. También Willian Jose, sorpresa en el once por Isak, probó con un disparo desde la frontal cuando el cuadro local se estiró. A balón parado fue el peligro de un Mirandés que antes del descanso sufrió el mazazo por una mano de Malsa.

Con el gol de Oyarzabal se fueron al descanso y con un remate de Januzaj al larguero comenzó la segunda parte. Guridi tuvo una doble ocasión para los de Iraola pero la Real manejó mejor la posesión para tener un buen tramo tranquilo. A 20 minutos del final, el Mirandés comenzó a apretar, obligado a marcar para tener opciones y Matheus remató flojo de cabeza un centro de Franquesa. Alguacil metió en el campo otra amenaza como Isak y el sueco cumplió de entrada con una carrera que dejó la sentencia atrás para Oyarzabal, pero el chut de éste golpeó en un defensor. Odegaard y Merino entraron más en juego, en un dominio txuri urdin que anuló la temible versión del Mirandés. Un equipo que volvió a demostrar ser copero, a las puertas de la final como en 2012, apretando en los últimos minutos.

Anduva llegó a sentir algo de épica con dos saques de esquina seguidos y un disparo de Barco que paró Remiro. El Mirandés apretó en busca del gol que pusiera nerviosa a la Real, pero se quedó en un sorbo de emoción para saborear la final.

El equipo donostiarra estará el el 18 de abril peleando por la Copa en Sevilla, en una temporada ya histórica en la que además está en la Liga luchando por una plaza en la Champions.