"Hay que reivindicar el trabajo en común en torno a la creación"

Artes y Oficios y los conservatorios Guridi y Uruñuela repasan hoy 20 años de encuentros

04.06.2021 | 00:18
El artista y profesor Juan Arrosagaray. Foto: Jorge Muñoz

Vitoria – La pandemia impide que la cita de hoy en Montehemoso pueda contar con más gente. De hecho, todas las invitaciones posibles están agotadas. El centro cultural es el lugar elegido para que el taller de cine digital la Escuela de Artes y Oficios celebre sus 20 años de camino a través de las colaboraciones que en diferentes proyectos ha llevado a cabo hasta ahora con los conservatorios de música y danza Jesús Guridi y José Uruñuela.

"De alguna forma, este encuentro es una forma de reivindicar la actitud de colaboración. No sé si en más ciudades puede ser, pero en Vitoria es posible. Hay mucha gente en torno a la creación que quiere trabajar en común y eso es un lujo", apunta el artista y profesor de Artes y Oficios, Juan Arrosagaray, aunque al mismo tiempo se pregunta las razones por las que ese trabajo en colectivo "no se da con la facilidad con la que debería producirse".

A lo largo de estos dos decenios, unas 300 personas han pasado por el taller de cine digital que Arrosagaray comanda, un espacio siempre abierto a confluir con otras personas y espacios relacionados con la cultura y, también, la enseñanza. "Lo primero que es necesario es contar con gente apasionada", algo fácil de encontrar en Gasteiz. "En sitios donde, también en la cultura, se va a cuchillo, hay cosas que son imposibles". Sin embargo, "me da la sensación de que Vitoria, y ya lo mencionaba en el penúltimo capítulo de mi proyecto Blanco y en botella, tiene una tendencia autodestructiva brutal, sobre todo a nivel institucional; no sé si tiene que ver con un complejo de inferioridad o con qué, pero cada vez que se organiza algo, cada vez que se echa a andar un proyecto, a los dos o cuatro años, que es el límite de una legislatura, desaparecen muchas propuestas".

En ese contexto, "haber permanecido con el taller durante 20 años es un milagro", dice con una sonrisa el creador, consciente de que esa situación tiene mucho que ver con ese "apasionamiento" por la creación antes mencionado. Una actitud "que puedes trasladar sin problema" a los conservatorios Guridi y Uruñuela, entre otras entidades. "Desgraciada o afortunadamente, las colaboraciones nacen de actitudes y pasiones personales. Te tienes que llevar muy bien con alguien, te tienes que enamorar mucho de alguien, tienes que confiar ciegamente en alguien, para tirarte a una piscina a la que, por lo general, te sueles tirar solo. La capacidad de riesgo, de aceptar aventuras de este tipo, no suele ir pareja a lo que es la organización oficial de cualquier sitio, sea un ayuntamiento, una escuela o lo que sea. En la dirección, en general, la gente que tiene cierta responsabilidad no suele asumir riesgos. Las colaboraciones surgen gracias a que gente que no tenemos esa responsabilidad oficial, asumimos responsabilidades y riesgos creativos. Y lo hacemos porque encontramos cómplices".

En este sentido, Arrosagaray no cree que el económico sea un impedimento fundamental a la hora de poder llevar a cabo proyectos compartidos. Las posibles barreras tienen que ver más con otras cuestiones. De hecho, en el actual contexto, el artista y profesor dice tener la percepción de que "la pandemia está reforzando las sensaciones de miedo de las que hablaba antes. Si alguien no quiere asumir riesgos y le ponen en bandeja una espada que se llama normativa, la va a utilizar. Pero hay que adaptarse, hay que tener ganas. Además, si no te has venido abajo, el periodo de confinamiento ha sido muy productivo. Y a nivel de público, tenemos un mono de conciertos, teatro y demás, que es brutal. Así que podemos y tenemos que plantear más colaboraciones creativas. Puede ser un renacimiento, siempre y cuando las personas que han cogido la espada de la normativa asuman que hay que seguir. Me da miedo que lo que hemos perdido no lo volvamos a recuperar porque hay gente que está muy cómoda en la restricción".

"Me da la sensación de que Vitoria tiene una tendencia autodestructiva brutal, sobre todo a nivel institucional"

"Me da miedo que lo que hemos perdido no lo volvamos a recuperar porque hay gente que está muy cómoda en la restricción"

noticias de noticiasdealava