¿Y si la mejor película de 2020 es alavesa?

'Ane', el primer largometraje de David Pérez Sañudo, puede hacerse el próximo 6 de marzo con cinco Goya, todo un logro para la producción de Amania Films

28.02.2021 | 00:42
¿Y si la mejor película de 2020 es alavesa?

De ganar López Arnaiz el Goya a actriz principal, sería la primera intérprete en hacerlo por un papel en euskera y la única alavesa hasta ahora. Solo con las nominaciones, el filme ha conseguido volver a los cines de manera importante y contar con un eco mediático a reseñar

Era diciembre de 2017. La productora alavesa Amania Films ponía en marcha una campaña de micromecenazgo. El objetivo era conseguir 3.000 euros con los que poder sufragar parte de los gastos del rodaje de un cortometraje que hablaba sobre la relación de una madre separada y una hija adolescente en el marco del conflicto vasco.

Era "una historia sobre la búsqueda de comprensión dentro de la familia, un intento de reconciliación constantemente fallido", según se explicaba entonces sobre el guión escrito por Marina Parés y David Pérez Sañudo, que él se iba a encargar de dirigir.

De hecho, a finales de enero de 2018 el rodaje se llevó a cabo en diferentes localizaciones de Gasteiz, como el EPA Paulo Freire de Abetxuko. Seguro que quienes pusieron lo que pudieron para que aquella Ane cobrase vida no tenían ni idea de hasta dónde puede llegar ahora todo lo que propiciaron.

La idea del largometraje estaba desde el principio, pero los recursos para afrontarlo eran todavía insuficientes. En noviembre de 2018, el Festival Internacional de Cine de Gijón acogió el estreno de aquel corto, en el que, por cierto, intervenían intérpretes como Aia Kruse, Fernando Albizu y David Blanka, cuya presencia continuó luego en la película. Ya en la edición de Cortada de ese año, celebrada en diciembre, Amania Films hizo el anuncio de que, si todo marchaba según lo previsto, se iba a dar el salto, con la intención de rodar a finales de 2019. Dicho y hecho.

El próximo sábado 6 de marzo, todos aquellos primeros pasos pueden traducirse en cinco Goya: película, actriz protagonista, guion adaptado, dirección novel y actriz revelación. Es complicado, por supuesto, pero los sueños están para vivirlos. Que se lo digan a quienes hicieron realidad aquel primer corto. Su implicación puede verse traducida en un hecho inédito hasta el momento, que el mejor filme de un año sea alavés, además de uno tan particular como 2020. Junto a Ane, al mismo título de la Academia de Cine optan Adú, La boda de Rosa y Las niñas.

Parés y Sañudo se conocieron casi de casualidad hace unos seis años en un curso de cine en Córdoba. En Málaga, ahora y aunque la gala vaya a ser virtual o como se quiera, los dos pueden hacerse con el premio al mejor guion adaptado, compitiendo con Los europeos (Bernardo Sánchez y Marta Libertad Castillo), Orígenes secretos (David Galán Galindo y Fernando Navarro) y Sentimental (Cesc Gay). Además, el co-autor estará pendiente de la categoría de dirección novel, en la que puede sumar otro galardón, si es que éste no se va a las manos de Bernabé Rico (El inconveniente), Pilar Palomero (Las niñas) o Nuria Giménez Lorang (My Mexican Bretzel).

Jone Laspiur, que da vida al personaje que sirvió para bautizar aquel cortometraje y esta película, puede hacerse además con el reconocimiento a mejor actriz revelación, que se disputa con Paula Usero (La boda de Rosa), Milena Smit (No matarás) y Griselda Siciliani (Sentimental). El suyo es un caso curioso, cuando menos. En 2020 vio estrenarse sus dos primeros largometrajes y su primer corto sin tener ninguna experiencia previa ni en el audiovisual ni en la interpretación. En Polvo somos, con el que la realizadora alavesa Estíbaliz Urresola ha conseguido importantes reconocimientos como en la última edición de Zinebi, también se ponía en la piel de una Ane. Y con la producción alavesa y Akelarre está presente en 14 categorías de los Goya.

A todo ello hay que sumar un premio que tantas voces dan por seguro que hasta asusta que no sea así. Desde el estreno del filme en el Zinemaldia, el trabajo de Patricia López Arnaiz ha estado en boca de todos y ya en Donostia fueron muchas las críticas y crónicas que daban por segura su candidatura a los Goya... y algo más. El hecho de ganar los Forqué y de estar nominada en todos los galardones cinematográficos habidos y por haber refuerzan la posibilidad. De triunfar –que no va a ser nada sencillo–, la vitoriana conseguiría ser la primera actriz en ganar en la categoría de intérprete femenina principal con un papel en euskera, así como la primera alavesa en hacerse con el cabezón. Eso sí, su nombre puede ser el elegido al igual que los de Amaia Aberasturi (Akelarre), Kiti Mánver (El inconveniente) y Candela Peña (La boda de Rosa).

Ya se verá qué sucede al final, pero estas cinco nominaciones han traído un premio de verdad importante para Ane. La película ha podido volver a los cines y, de hecho, lo ha hecho con tanta fuerza que el primer fin de semana tras la lectura del listado de posibles ganadores, el filme hizo la mejor media de venta de entradas en todo el Estado, a pesar de que eso sucedió con muchas salas cerradas por la pandemia. El eco mediático y el tirón en taquilla, a pesar de los condicionantes, es evidente, algo que en Amania Films no paran de reseñar, y con razón. ¿Pero qué podría pasar si se consiguen los cinco Goya? ¿Y si la mejor película del año es alavesa?

¿Dónde está y quién es mi hija? Dos son las preguntas que sirven como motor para un filme que, a partir de estas cuestiones, profundiza en temáticas fundamentales para la sociedad actual. O que deberían serlo. López Arnaiz da vida a Lide, la joven madre de Ane, quien desaparece en un contexto y en un momento determinados: la Euskadi de 2009 en pleno conflicto por las obras del Tren de Alta Velocidad. El problema no es solo dónde está, sino quién es, porque, en realidad, ni su progenitora ni su padre (Mikel Losada) parecen conocer de verdad a lo único que une a ambos tras su separación. Es ahí donde está el punto de partida para poner sobre la mesa distintas invitaciones al análisis.

"La película reflexiona sobre el control y la falta de comunicación, sobre la búsqueda de la estabilidad en un contexto inestable y sobre cómo conocerse a uno mismo como respuesta ante las crisis. Trata de indagar en la idea de ausencia y en un tema tan complejo como es la búsqueda, del otro y de uno mismo, tanto a nivel físico como identitario", explica Sañudo. Para ello, el filme termina siendo muchos dentro de uno, jugando con un factor sorpresa que, en realidad, cambia cualquier predisposición inicial por parte del público. "No estamos acostumbrados a que la premisa se resuelva en el tercer acto. Eso genera una frustración porque hay que volver a sembrar. Sabíamos desde el principio que la decisión que tomamos, y que el público descubre en la sala, era muy arriesgada, pero no me arrepiento", decía el realizador antes del estreno. Una decisión que le puede hacer ganar cinco Goya.

El rodaje

 

A finales de octubre de 2019 arrancó la grabación, que se prolongó hasta el inicio de diciembre con Vitoria como escenario principal. (Fotos: Alex Larretxi)


LA PELÍCULA

A pesar de la pandemia y sus restricciones, casi 20.000 personas han visto ya la obra de la productora alavesa Amania Films. (Fotos: Cedidas)
 

LOS ESTRENOS

El 20 de septiembre tuvo lugar el primer pase en el Zinemaldia y el 16 de octubre, el filme llegó a las salas. (Fotos: Efe/Josu Chavarri)
 

LOS PREMIOS

De Donostia, el filme ya salió con dos premios; un camino que ha seguido en este 2021 con, por ejemplo, el Forqué a Arnaiz. (Fotos: Cedida/Efe)

De ganar López Arnaiz el Goya a actriz principal, sería la primera intérprete en hacerlo por un papel en euskera y la única alavesa hasta ahora

Solo con las nominaciones, el filme ha conseguido volver a los cines de manera importante y contar con un eco mediático a reseñar