Lara Vizuete Cantante

"La incertidumbre de estar hasta el último momento sin saber si íbamos a actuar ha sido un aventura complicada"

26.01.2021 | 00:30
"La incertidumbre de estar hasta el último momento sin saber si íbamos a actuar ha sido un aventura complicada"

Ondas de Jazz vuelve a encontrarse con el público dentro de su decimoquinta edición. Hoy, la voz de Lara Vizuete toma el protagonismo en un Jesús Guridi lleno

La pandemia ha tenido la nueva cita de Ondas de Jazz pendiente hasta casi el último segundo. Pero al final, el Conservatorio Jesús Guridi recibirá hoy, a las 19.00 horas, al programa de Jazzargia, que en esta ocasión se dejará llevar por el sello de Lara Vizuete, que estará acompañada por Carlos Gutiérrez (guitarra), Juan Sebastián Vázquez (piano), Ernesto Larcher (contrabajo) y Daniel García Bruno (batería). Eso sí, quien no tenga su invitación en la mano tendrá que esperar a otra ocasión.

La audición ha estado en el aire estos últimos días por la evolución de la pandemia. Más allá de mascarillas, distancias y estas cosas, ¿qué difícil preparar un concierto en estas condiciones, no?

–Sí, la verdad. Esta incertidumbre de estar hasta el último momento sin saber qué va a pasar ha sido un aventura complicada. Pero bueno, tenemos muchas ganas.

El formato de Ondas de Jazz hace que lo de esta tarde no sea un concierto como tal, pero ¿qué ha preparado para el público?

–Un repertorio de composiciones propias y algunos arreglos míos sobre piezas de otros autores. Se encontrarán con letras en castellano, muy poéticas que hablan del amor, del desamor y de la oscuridad, del recuerdo de los amores pasados.

En la audición también toca hablar del trabajo propio, de las influencias, los objetivos, las características, los intereses... ¿A veces es complicado expresar con palabras lo que significa la música para una?

–En ocasiones es complicado. Para mí puede ser algo más sencillo porque trabajo mucho con la palabra. Pero es verdad que hay momentos en los que, para que todo el mundo entienda lo que estás queriendo decir a través de la música, no es fácil expresar con palabras las emociones y sentimientos que trasmites. Al final, estás hablando de universos muy subjetivos que cada persona concibe y expresa a su manera. Veremos dónde nos llevan las preguntas que nos haga esta tarde Joseba Cabezas pero estoy convencida de que llegaremos a lugares muy interesantes para la gente.

Volver al Jesús Guridi, donde llevó a cabo parte de su formación, tiene que ser, cuando menos, singular.

–Hace exactamente diez años que abandoné aquel centro y hace unos catorce que empecé a estudiar allí. Entré en el Jesús Guridi cuando tenía quince años. Fue de los mejores momentos de mi vida. Iba al mismo tiempo que estaba estudiando en Miranda en el instituto. Era coger el tren, salir de la rutina e ir donde estaba la música, que era lo que me gustaba. Fueron momentos muy bonitos en los que conocí a gente maravillosa, entre ellos a Juan Sebastián, que me lo llevo esta tarde de vuelta a casa. De hecho, es que lo de hoy es eso, es volver a casa. Lo hemos hablado entre nosotros. Venir a Ondas de Jazz es como regresar a la infancia y a un lugar muy bonito de esta época. Es de los sitios a los que te gusta volver. Va a ser muy emocionante.

Ahora que menciona a Juan Sebastián Vázquez, ¿qué cree que encuentran intérpretes de su generación en el jazz, por qué no decantarse por otros estilos más, por así decirlo, habituales en la gente joven?

–Nosotros empezamos a estudiar clásico. La forma en que se estudia la música clásica te lleva a un punto mucho más hermético, como a una cajita donde hay unas normas que tienes que seguir. Cuando, de repente, te enfrentas a una música improvisada, en la que te dan unas fórmulas y tú puedes romper todos los moldes, sientes muchísima libertad, también a la hora de elegir tu camino. En la música improvisada siempre te enseñan que el fallo está a medio tono del acierto. La libertad, quitarte los miedos, te abre mucho la mente. Por eso creo que al final hemos elegido estos caminos del infierno (risas).

Hace ya un par de años de la publicación de 'Alba'. ¿Nuevos planes para ir al estudio?

–En el confinamiento estuve componiendo mucho. La idea era entrar en el estudio estos meses, pero con toda esta situación es imposible. Tengo en mente un disco en el que darle un poco de vuelta a las letras, pasar a algo menos centrado en el romanticismo para ir un poco más allá en temáticas sociales. Y ello, igual, con una sonoridad un poco más oscura. Me interesa investigar y profundizar en la producción, en añadir diferentes instrumentaciones... Es algo que quiero cuidar y, ante la situación actual, por eso se ha paralizado un poco el proceso. Pero espero que podamos salir pronto porque todo esto bloquea también mucho la mente. Y necesitas tenerla centrada para cuidar cada detallel. Tengo muchas ganas de volver al estudio porque más allá de que se vendan o no los discos, también los hago para mí. Me gusta tener discos y me encantaría que fueran vinilos.