Día mundial de las ciudades

Ciudad de escenarios

Sus paredes no solo son acogedoras. Son lugares que obedecen al cambio de los tiempos, de los usos y costumbres, que también influyen en lo arquitectónico y en lo urbanístico. Son tablas donde la cultura se comparte.

31.10.2020 | 01:02
Representación de magia en el exterior del centro cívico Hegoalde

Es un viejo tópico mil veces utilizado cuando de cultura se trata. Sube o baja a conveniencia del instante que se quiere retratar. A lo largo de un único año en cualquier ciudad, son muchos los simbólicos telones que dan pie a nuevas representaciones, exposiciones, conciertos y un largo etcétera de actos de la incansable agenda, o que sirven para ejemplificar su final, ya sea momentáneo o permanente. También que son reflejo del inicio o cierre de diferentes proyectos y espacios, contenidos y continentes que van de la mano en un movimiento perpetuo que viene definido por los cambios y evoluciones del momento. Cortinajes, aunque no sean físicos, que bien se alzan o hacen el camino contrario en los escenarios, espaciales o metafóricos, donde la creación artística, en su más amplio sentido, hace vivir, reflexionar, emocionarse, reír, imaginar€, donde el ser humano es tal.

Lugares que marcan también en lo arquitectónico y en lo urbanístico, en cuestiones como la movilidad y la economía de cualquier localidad. No solo son donde ocurren las cosas y en este Día Mundial de las Ciudades es bueno no perder de vista su presencia o ausencia. Vitoria-Gasteiz es un buen ejemplo. Pasa, por poner un caso, con las salas de cine, cuyo mapa se ha transformado en las últimas décadas de manera inimaginable hace no tanto como respuesta al cambio de los tiempos, de los usos y costumbres, de la tecnología, de las formas de una industria, de las alteraciones en el comportamiento social€ El Gasteiz, el Mikeldi y los Mikeldis, el Guridi (cuando era teatro también tenía citas con el séptimo arte) y los Guridi, el Principal durante muchas décadas, el Azul, los Samaniego, el Ideal, los Astoria, el Iradier€ sin perder de vista muchas proyecciones llevadas a cabo en salones de actos y espacios más o menos acondicionados de diferentes entidades. Ha llovido lo suyo desde que la capital alavesa acogiera su primera sesión cinematográfica en 1896. Fue, casualidades de la vida, un día como el de mañana, el primero de noviembre. El lugar, el Teatro Circo, que se ubicaba donde hoy están los Florida, es decir, las únicas salas comerciales que quedan en el territorio junto a las de Gorbeia y El Boulevard, más allá de la cartelera que ofrecen de manera regular pantallas públicas como las del Amurrio Antzokia y la sala Harresi (Agurain).

Espacios que reflejan también las diferentes maneras que tiene la cultura para hacerse camino. Sucede por ejemplo con la música en directo, con escenarios grandes y puntuales como puede ser el recinto de Mendizabala cada vez que llega el Azkena Rock Festival, con salas bajo techo que apuestan por programaciones continuas a lo largo del año como Helldorado o Jimmy Jazz, con lugares que dependen de las instituciones públicas o entidades privadas donde estilos muy diferentes pueden tener cabida como sucede con el aula magna del Conservatorio Jesús Guridi o las tablas de la Fundación Vital en Dendaraba, con pequeños pero intensos locales donde todo es posible casi cada semana del año como el Parral, el Extitxu, con tablas autogestionadas en las que todas las voces encuentran eco€ sin perder de vista los sitios donde se ensaya, se graba, se enseña€ conformando un mapa amplio que atraviesa toda la ciudad de punta a punta. En estos últimos años, de hecho, se ha vivido una situación paradójica con la crisis económica golpeando fuerte pero con la capital alavesa subiendo el volumen, por lo menos en lo que al número de propuestas sonoras se trata. Habrá que ver qué sucede a partir de ahora.

Baratza, La Monstrenka, IDarte, Zas, Silverstar, ARTgia, la Escuela de Artes y Oficios, Artium, La Perdición€ escenarios, entre otros muchos, donde hoy sube y baja el telón, aunque no esté de verdad delante de los ojos de quienes están a un lado y el otro. Espacios donde la cultura es y se comparte. Sitios que han tomado el relevo de muchos otros existentes a lo largo de la historia, desde el nacimiento del poblado de Gasteiz hasta la actualidad. Tablas que también darán paso a otras con otros nombres en un futuro imposible de imaginar pero por el que todos estos lugares trabajan.