Historias de Mauro Entrialgo

Tres en uno retrospectivo

El vitoriano Mauro Entrialgo recorre parte de su producción desde los 80 hasta 2004 en 'Solo son déjà vus a la carta'

24.10.2020 | 01:19
Sobre estas líneas, el creador gasteiztarra; a la izquierda, la portada del álbum editado ahora por Diábolo. Foto: Javier Bergasa/Cedida

Vitoria – Desde marzo, ha podido volver a Gasteiz en un par de ocasiones para ver a su madre y a los más cercanos. "Iba a ir otra vez pero me pilló el confinamiento perimetral de Madrid". Está siendo un año complicado en muchos sentidos. Cuando el covid-19 empezó a trastocarlo todo, Mauro Entrialgo estaba con la publicación y las presentaciones de la segunda edición de su libro de tiras Cervezas puesto que la primera se agotó en un suspiro. También se quedó en paréntesis la distribución de Ángel Sefija y sigue en sus trece, decimotercera recopilación de las historietas del personaje que lleva publicando 20 años en El Jueves. Aún así, aprovechó para autoeditarse Historietas a la carta, "un producto raro" del que ya no queda ni uno solo de los 700 ejemplares que se sacaron tras una campaña de crowdfunding.

A todo ello hay que sumar que en mayo se tenía que haber lanzado Solo son déjà vus a la carta (Diábolo), aunque al final ha sido ahora cuando el álbum ha visto la luz, reuniendo tres libros publicados entre 2002 y 2006, aunque recogen creaciones desde los años 80. "Déjà vu no se podía encontrar porque, tras agotarse sus primeras ediciones, mi amigo Paco Camarasa, editor de Ponent, murió y sus herederos decidieron cerrar la editorial; Historietas a la carta tampoco se podía encontrar porque La Fábrica de Ideas también cerró por problemas económicos; y Sólo son tebeos tuvo una edición original muy mala con numerosas erratas por parte de Dolmen que, además, dejó de pagarme liquidaciones de ventas al cabo de dos años con lo que, en el caso de que se pueda encontrar algún ejemplar hoy en día (de forma poco legal), no se lo recomiendo a nadie", explica el creador gasteiztarra, al tiempo que describe que "los tres son libros que recogían historietas cortas y aparecidas originalmente en publicaciones muy diversas. Tenía todo el sentido recopilarlos en un volumen".

Se presenta así un tres en uno en el que Entrialgo ha preferido, como ha hecho otras veces, no retocar ni cambiar nada. "Hergé se pasó toda la vida actualizando muchos álbumes de Tintín una y otra vez y me parece una ardua tarea física (por muchos ayudantes que tengas) y psicológica (no dar por acabado algo desquicia) para el autor. Y muy confusa para el lector. Uno no haría ahora exactamente lo mismo que hizo hace 10, 20 o 30 años con otra edad y en otro contexto, pero no soy partidario de retocar nada que no sean erratas de ediciones anteriores. Y menos, censurar. Tomé esa decisión hace mucho y la mantengo".

Ello a pesar de que ha pasado mucho tiempo de algunas de esas creaciones. "Han cambiado cosas, pero no creo del todo en ese tópico afianzado por ese proceso mental que nos hace acordarnos más de lo bueno que de lo malo. Porque también hay cosas que se pueden decir ahora que antes no se podía. Hace 30 años yo no podía hacer chistes sobre el rey de España o de su padre, el que está huido en Emiratos. La misma frase anterior en una entrevista de hace 30 años habría sido censurada al instante. Tampoco se podían hacer chistes sobre El Corte Inglés o Telefónica en ningún medio de comunicación. Ahora en las redes sociales sí que se puede". Aún así, "ahora, si no quieres tener problemas con la justicia, no se pueden hacer chistes sobre Carrero Blanco ni te puedes cagar en dios", partiendo de la base de que "el humor siempre cabrea a alguien".

Buena parte de las historietas que se recopilan en esta edición fueron publicadas por primera vez en fanzines, un modelo que sigue existiendo –"el TMEO, por ejemplo, es uno- aunque de forma diferente. "Es muy cierto que las redes y blogs son los nuevos fanzines, pero los de papel tienen características propias que hacen que no sean sustituibles del todo por lo digital. El coche no acabó con la bicicleta y los podcasts no han acabado con la radio", explica Entrialgo, al tiempo que reconoce que el hecho de hacer un recopilatorio de este tipo, más allá de cuestiones nostálgicas, puede tener en él un "efecto inspirador. Me suele pasar al releer mis propias historietas antiguas que, a veces, veo un recurso gráfico o una idea interesante solo esbozada que decido desarrollar y da pie a algo nuevo".

"Al releer mis historietas antiguas, a veces veo un recurso o una idea que dan pie a algo nuevo"

Mauro Entrialgo

Historietista