Llum Barreraactriz de 'amar es para siempre' en antena 3

"Por la cara de buena gente que tengo, no me dan una mala mujer"

04.10.2020 | 00:56
"Por la cara de buena gente que tengo, no me dan una mala mujer"

Llum Barrera es una de las nuevas incorporaciones de la serie 'Amar es para siempre'. Un proyecto que le asegura el trabajo y le da tranquilidad durante un año

MADRID – Todas las tardes se convierte en Socorro, una mujer con muchas capas que está dispuesta a darlo todo por aquello en lo que cree y por los suyos. Llum Barrera se siente muy identificada con su personaje en ciertos aspectos. Dice que debajo de ese carácter fuerte hay un corazón que late por los demás. La actriz mallorquina ha recorrido muchos campos profesionales, incluso el del periodismo, carrera que estudió aun a sabiendas que lo que más le gustaba era la interpretación. Además de su personaje en Amar es para siempre, tiene pendiente de estreno La caza: tramuntana, una serie que sufrió los rigores y la paralización que impuso el confinamiento de marzo.

¿Cómo ve a su personaje de 'Amar es para siempre'?

—Es un personaje de los que me gustan, es una mujer que no pasa desapercibida€

¿Igual que usted?

—Ja, ja, ja€ Puede ser. Es una mujer con un carácter fuerte, es muy bruta y dura diciendo las verdades.

De las sinceras de toda la vida, que tiene que decir lo que piensa, ¿no?

—Exacto, pero luego se hace querer. Es tierna, tiene su parte cariñosa, aunque le cueste sacar esa parte bondadosa. Debe de ser por la cara que tengo de buena gente, nunca, pero nunca, me dan una mala de verdad.

¿Se parece mucho a Socorro?

—Creo que a ratos, salvo distancias y épocas, y pienso que sí, que soy un poco brusca a veces, que digo las cosas que pienso pero que, como ella, no soy mala por dentro. Socorro es borde, pero muy buena persona. Es fuerte y deja en muy buen lugar a las mujeres. Tiene fuerza suficiente para sacar su vida y la de su familia adelante, algo que en los años 70 no era muy habitual.

Una época que a usted le pilló siendo una niña.

—En la época que estoy interpretando, 1978, tenía 10 años y era consciente de bastantes cosas. Es curioso, te metes en una serie de este tipo y recuerdas los objetos que te han rodeado, el mobiliario, el ocio, el tipo de revistas que veías en tu casa€ Hacer esta serie es como hacer un repaso de historia cotidiana y muy real.

Viendo en perspectiva la época, ¿qué es lo que más le sorprende de ese pasado que ahora nos cuenta a través de Socorro?

—El vuelco que dio este país. Desde mediados de los 60 a los 90 pasaron muchas cosas. Se daban infinidad de cambios después de haber estado años y años sin ninguno. Pienso que ver cómo ha cambiado España a lo largo de las décadas es lo que hace que la serie guste tanto.

¿Por qué gusta mirar hacia atrás?

—Quizá porque de una forma u otra vemos en esas imágenes del pasado retratos de personas de nuestra propia familia. Toda la gente que me ha felicitado por estar en Amar es para siempre (mi suegra, mi madre, mi vecina€) toda esa gente recuerda esos años, es gente encantada porque se ve reflejada en las tramas.

Tiene usted un currículo muy completo...

—Llevamos unos años ya en el mundo y bastantes trabajando. Y sí, afortunadamente he hecho bastantes cosas, aunque me faltan muchas. Llevo muchas actividades en la mochila, llevo muchas furgonetas cargadas y descargadas para hacer funciones de teatro. He presentado galas y he colaborado en programas de televisión y me he leído muchos folios para dar vida a mis personajes. Llevo un trecho recorrido.

Su primera opción fue estudiar Ciencias de la Información. ¿Qué hace una periodista en el mundo de la interpretación?

—El alma de periodista no la he abandonado del todo. Me sigue interesando mucho la información, me gusta el mundo de la comunicación. Intento estar al día siempre, es una parte importante de mi vida y me encanta seguir hablando de la actualidad. El periodismo está ahí y lo utilizo cuando hago programas, aunque sean de entretenimiento. Pero también es verdad que a la hora de trabajar me hace más feliz hacer personajes. Y ahora es cuando tú me preguntas el medio que prefiero.

Pues va a ser que no. Tal y como están las cosas, imagino que no hay mucho espacio para elegir.

—Ja, ja, ja€ Lo digo porque siempre me preguntan si prefiero la televisión, el cine o el teatro. Es una pregunta que me hacen mucho.

Usted que es periodista comprende perfectamente la falta de imaginación que tenemos. Además, me va a decir que lo que le interesa es el personaje o la historia, no el medio, ¿o no?

—Respuesta acertada. Ja, ja, ja€ En serio, me gusta mucho la interpretación y me siento muy cómoda dando vida a distintas mujeres. Me gusta meterme en la piel de otras y ver qué pasa en otras vidas.

Es usted una cotilla.

—También eso es cierto. Me siento actriz, pero sin desterrar de mí el alma de periodista. ¿Soy cotilla? Sí, pero porque soy muy curiosa, siempre lo he sido. Admiro mucho a todos los que hacéis periodismo como el de siempre.

Una profesión, como la interpretación, que tampoco goza de muy buena salud en estos momentos.

—Cuando yo estudiaba la carrera, y han pasado unos cuantos años, tampoco gozaba de buena salud. Se puso de moda y era fácil entrar, te pedía de media solo un 5,5. Al año siguiente la nota de corte era un 7 y pico o un 8, por ahí.

Creía que se estudiaba Periodismo por vocación, no porque estuviera de moda.

—Sí y no. Cuando yo empecé la carrera, empezaban las televisiones privadas y la gente entendió que iba a haber más oferta de trabajo. Estaba de moda, pero seguía estando mal. Lo de hacer de free lance existe ahora y existía también hace treinta años. En periodismo tienes que estar buscándote la vida siempre. Es triste, a mí me parece una de las profesiones claves y pilar de la sociedad.

Pues valorada no está...

—Pienso que sí está valorada, pero mal pagada y no apoyada. Desde hace años se está viendo la importancia que tiene el periodismo, tanto el bueno como el malo. Pero necesitamos gente que nos cuente las cosas, necesitamos el periodismo con mayúsculas y que nosotros podamos hacernos nuestra opinión a través de los que nos contáis desde los medios. No sé por qué siempre se cuida tan mal a esta profesión.

...Que, paradójicamente, tiene muy mala prensa. Aunque siempre hay compañeros que juegan en otra división económica.

—Poquitos, algunos hay, pero la mayoría no. Los periodistas sois un poco como los actores: hay unos cuantos que son estrellas y que a lo mejor pueden vivir en Miami, pero la mayoría de los actores nos conformamos con ser arquitectos de la emoción. Disfrutamos con nuestro trabajo y teniendo trabajo, solo con eso nos sentimos muy afortunados. En general, el periodismo no se paga como se debería pagar.

¿Y la interpretación?

¡Qué te voy a decir yo! Estoy encantada de tener un personaje que va a durar un año. Es como si te tocara la lotería. Cada proyecto que te sale en estos momentos es para celebrarlo por todo lo alto. Las cosas vienen mal dadas para todos. Pero fíjate cómo está el teatro, mira el aforo que nos dejan, mira los cines€ Esto da para lo que da y es poco.

Le queda por estrenar 'La caza: tramuntana' en La 1.

—Sí. Hemos terminado la temporada hace poco. El rodaje se tuvo que parar por el confinamiento. No ha sido nada fácil, pero estoy convencida de que va a ser una temporada espectacular. Fui muy fan de la primera, así que cuando me dijeron que iba a estar en la segunda casi me vuelvo loca.

¿Por qué va a ser espectacular?

—Te puedo contar muy poco. Pero va a ser espectacular por trama y por escenario.

Lo del escenario lo dice porque se ha grabado toda la serie en su tierra, en Mallorca.

—Es que es una suerte. Para mí, eso por supuesto, y también para los espectadores que van a tener delante una tierra de lujo. No puedo estar más orgullosa de que se vean esos paisajes idílicos que tenemos en la isla. Una maravilla, te lo aseguro.

¿Qué tal lleva vivir en Madrid una mujer que se ha criado en la Alcudia, uno de los lugares más bonitos de la isla?

—Pues lo llevo bien, pero echo mucho de menos Alcudia. Vivo donde está mi trabajo y está claro que quedándome allí ni hubiera ejercido de periodista ni de actriz. Si no fuera tan complicado moverte desde una isla, te juro que viviría en Mallorca, pero no es posible. Estoy en Madrid porque no me queda otra. Siempre que puedo me escapo y estoy con mi familia, con mi madre y con mi hermana. También tengo muchos amigos. No es lo mismo vivir en Bilbao o Santander que irte a vivir a Alcudia. Sobre todo es más complicado ahora, en una época en la que te encierran y no te puedes mover.

¿Algún otro proyecto entre manos?

—De momento, Socorro. Ya veremos más adelante.

"Sigo llevando dentro el alma de periodista. Me gusta estar al día y seguir la información del momento"

"Alcudia (Mallorca) es un lugar fabuloso, pero yo estoy donde está el trabajo y no está en una isla"