Christina Clusiau y Shaul Schwarz. Directores de la serie documental 'Inmigration Nation' en Netflix

"La Admininistración Trump intentó retrasar la emisión hasta después de las elecciones"

Después de grabar durante tres años a los agentes de inmigración en Estados Unidos, Christina Clusiau y Shaul Schwarz recibieron la orden de no publicar nada hasta después las elecciones presidenciales

08.08.2020 | 01:22
Shaul Schwarz es un fotoperiodista y director de documentales israelí, como su pareja, la estadounidense Christina Clusiau. Foto: @BUILDseriesNYC

los ángeles – Ambos se negaron para poder dar forma a un documental que se adentra en uno de los aspectos más polémicos del mandato de Trump. "No les gustó lo que se veía", afirman los directores de Inmigration Nation, la serie documental que Netflix ha lanzado esta semana. Algunos apuntan que es uno de los estrenos que más dará que hablar en un año especialmente convulso en la política estadounidense. A través de 6 episodios, la producción muestra la maquinaria del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE según sus siglas en inglés), el organismo encargado de hacer cumplir las leyes de inmigración de Estados Unidos. Esta agencia ha estado en el punto de mira desde que Trump impulsara una dura agenda contra la inmigración que reforzó sus competencias, con políticas muy cuestionadas como la separación de familias, la detención de indocumentados sin delitos graves o la paralización de procesos judiciales. "Hay 20.000 agentes, algunos son buenos y otros no. Tienen que hacer un trabajo difícil y la Administración ha calentando mucho el ambiente", razona Shaul Schwarz en una entrevista con Efe. Schwarz y su compañera Clusiau han podido estrenar el resultado de tres años de trabajo después de una batalla legal y gracias a un contrato que protegía la libertad de prensa para, así, documentar escenas en las que se evidencia un sistema lleno de dudas éticas como agentes que no se identifican para acceder a una vivienda o detenciones de personas con el fin de cumplir con un número fijado. Ambos cuentan su proceso para acceder, documentar y publicar lo que vieron.

La serie arranca con una detención en una casa de Nueva York en la que los agentes se presentan como si fueran policías locales para acceder a una vivienda y detener a un inmigrante. ¿Cómo es estar presente en ese momento y no poder mediar en nada?

—Schwarz: Es duro, es una posición difícil. Cuando trabajas así quieres grabarlo todo. Teníamos que explicar que somos periodistas independientes, que no teníamos nada que ver. A veces estaba delante de una puerta, con la cámara, pensando oh, no abras, aunque sabía que los agentes tenían que hacer su trabajo y yo podría grabar algo impactante... pero no es fácil.

¿Cómo comenzó la grabación? Tuvieron un acceso muy amplio para documentar el trabajo de los agentes...

—Clusiau: Schwarz tenía buena relación con un relaciones públicas de Inmigración pero bajo la Administración de Obama no estaban interesados en documentarlo. Luego Trump salió elegido y supimos que su mandato y la política migratoria darían forma al país, ellos también querían mostrar su trabajo y les interesó. Hay una percepción de que ICE solo trabaja en la frontera sur de EE.UU. y no, para nada, pasan muchas cosas que documentamos en Nueva York, Texas o Florida.

Una de las cosas más impactantes es el lenguaje, parece un videojuego, con frases como "buen juego", "hemos detenido a 9 y 12, buenos números" o "trae al menos a dos colaterales". Es imposible no pensar en Hannah Arendt y la "banalidad del mal"...

—Clusiau: Cuando las normas llegan desde arriba, caen sobre los agentes individuales. Recuerdo hablar con ellos horas y llegar a ese punto en el que dicen solo estoy haciendo mi trabajo, y parecía una barrera que no podíamos cruzar. Algunas personas están de acuerdo en ser más duros, otras lo cuestionan más. Está claro que es una posición muy difícil.

—Schwarz: Utilizan un término que dice número de alien, como si fuera sobre un hombre verde del espacio. Hay algunos agentes que tienen un conocimiento claro de lo que es la inmigración pero a veces esas personas se vuelven un numero. Puede pasar porque cuando haces eso día tras día, te haces inmune, te distancias porque no es cómodo pensarlo. Pero detrás de cada número hay una vida entera, una familia, un hijo. A veces la gente no ve el coste humano de una deportación.

Muchos agentes entrevistados hablan del cambio que supusieron en su trabajo las nuevas directrices de Trump. ¿Qué motivación hay detrás?

—Schwarz: Políticamente es una pregunta para la Administración de Trump, pero hay quien lo ve como un ticket ganador porque en esa conversación se cuelan comentarios racistas que olvidan la historia de este país, que en EE.UU. si no eres un indígena nativo... todos somos inmigrantes. Pero el discurso de América primero o los inmigrantes quitan el trabajo ha calado. Es inocente pensar que un país no necesita inmigración. Por supuesto, necesita que se haga correctamente pero hay gente que, según su procedencia, no tiene ninguna manera de hacerlo legalmente y eso rompe el sistema.

Llega un momento en el que tienen el trabajo finalizado y la Administración quiere editarlo y que no se publique hasta después de las elecciones. ¿Cómo fue esa batalla legal?

—Clusiau: Fue un reto. Revisaron lo que grabamos y no les gustaba. Pero teníamos los recursos para sacar el documental.

—Schwarz: Hicimos la película que siempre quisimos hacer. Los cambios solo fueron de ciertos permisos legales. El problema es que después de verlo quisieron cambiar todas las reglas del juego. Luchamos mucho porque cuando veían que no alterábamos nada, lo retrasaban. Si tenían cinco días para revisarlo, tardaban más y llegó un punto en el que dijeron oye, lo ibais a estrenar en noviembre, algo completamente falso. Nunca dijeron la palabra elecciones pero era muy claro el uso de los tiempos.

Schwarz mira su teléfono y recibe un mensaje de felicitación de un agente de ICE "orgulloso de lo que se muestra". Al menos aún se puede mostrar con libertad. ¿Creen que el documental cambiará la forma de pensar, para bien y mal, de algunas personas?

—Clusiau: Gran pregunta, no lo sé. Espero que la audiencia lo vea con la mente abierta porque es un tema tan polémico que es difícil tener conversaciones porque todo el mundo criminaliza al otro. Espero que la gente tenga nociones de lo que es la inmigración.

—Schwarz: Es nuestro objetivo, está claro que enfadará a algunas personas, pero el enfado es una herramienta. Si no te importa algo€ no haces nada en un asunto que destroza vidas.

"Hablaba horas con los agentes y llegaba ese punto en el que dicen 'solo hago mi trabajo', parecía una barrera que no podíamos cruzar"

" Utilizan el término 'número de alien'. Hay agentes que saben lo que es la inmigración pero a veces las personas se vuelven un numero"