- Star Wars demostró que un androide podía tener un corazón de lo más humano. Y el principal culpable de ello es Anthony Daniels, el inigualable actor y el alma detrás de C-3PO, que opina que la saga puede ser como "un refugio" para aguantar durante la pandemia. "Todo esto ha sido una sorpresa... Y, de algún modo loco, qué momento para sacar Star Wars: El ascenso de Skywalker en formato digital. La gente se puede sentar en casa, la pueden ver, casi se pueden esconder en ella...", dice. "Es como un refugio: simplemente una historia que aman", añade.

Daniels, que cumple todos los refinados estereotipos británicos (irónico, amable, elegante), es todo un ídolo para los fans de Star Wars.

Y pese a que su cara siempre esté bajo el metal del timorato pero tierno C-3PO, este veterano actor (Salisbury, Reino Unido, 1946) puede presumir de ser el único intérprete que ha estado en las nueve películas de la historia de los Skywalker.

Daniels, además, no solo es la persona ideal para promocionar el lanzamiento hoy de Star Wars: El ascenso de Skywalker en DVD y Blu-ray sino que también ha presentado recientemente sus memorias bajo el título I Am C-3PO: The Inside Story. "Nunca pensé que estaría en la pantalla diciendo: He escrito un libro", bromea.

"Fue una experiencia extraña porque fui demasiado vago para escribir un diario. ¡Tendría que haber escrito un diario! Pero la cosa es que lo recuerdo bastante bien", agrega.

Daniels echa la vista atrás, por ejemplo, para contar en este libro secretos de los inicios de Star Wars, cómo le dolió que le dejaran de lado con el éxito de la primera película La guerra de las galaxias. Episodio IV: Una nueva esperanza (1977), y cómo lo superó hasta convertirse en un mito de la saga.

El prólogo del libro lleva la firma de J.J. Abrams, a quien Daniels defiende con uñas y dientes pese a las críticas que recibió El ascenso de Skywalker por una parte importante de la prensa y los fans.

"Creo que tenía 10 u 11 años cuando él vio la película original de Star Wars como niño. Y la primera vez que nos conocimos, J.J. me dijo si estaría en su película", comenta entre risas. "Era como un fan loco. Y esa emoción, ese entusiasmo, esa alegría, esa inocencia, todo dentro de su gran cerebro (...), su habilidad para escuchar sugerencias y decir: vale, lo vamos a intentar (...). Es un tipo muy brillante, generoso y amable", le elogia.

Daniels insiste en que El ascenso de Skywalker es la despedida de C-3PO en el cine, aunque deja la puerta abierta a que este personaje aparezca en otras piezas del complejo rompecabezas narrativo que es Star Wars.

De ahí que el rodaje tuviera para él momentos de gran significado personal como cuando C-3PO le dice a su inseparable compañero robótico R2-D2 que ha sido su "mejor amigo".

"Y luego está, por supuesto, esa frase: Echad un último vistazo, señor, a mis amigos", recordó Daniels sobre uno de los momentos más aplaudidos de El ascenso de Skywalker y que tenía a C-3PO como protagonista.

"Oh, dios... En el set vi que eso podía ser realmente difícil de hacer porque me di cuenta de que estaba hablando al público tanto como a Poe (Óscar Isaac), Rey (Daisy Ridley) y Finn (John Boyega). Era algo así como decir también adiós a mí mismo, ya que C-3PO es mi amigo y yo soy su amigo", explica.

Finalmente, Daniels concede gran parte del aliento humano y cercanía personal que tiene un androide como C-3PO al primer guión de Star Wars firmado por George Lucas.

"Como C-3PO está siempre tenso, con miedo, es un poco pomposo y algunos humanos se meten con él (...), es un poco como un niño. Nunca aprendió a ser un adulto, siempre va a tener miedo. Y, por eso, el público le tiene cariño", concluye.

"C-3PO es como un niño, siempre va a tener miedo y por eso el público le tiene cariño"

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