madrid - El escritor y ensayista catalán Luis Racionero (1940-2020), un intelectual ecléctico y difícil de encasillar que siempre escapó de todo lo que pudiera limitar su libertad, falleció ayer en Barcelona a los 80 años de edad.

Novelas, ensayos, artículos y memorias conforman la obra de este escritor heterogéneo, apasionado, amante de la buena vida que plasmó en su obra, como Manual de la buena vida 2017 o Memorias de un liberal psicodélico, que fue Premio Gaziel 2011.

Luis Racionero Grau, escritor, economista, ensayista y exdirector de la Biblioteca Nacional, nació en 1940 en La Seu de Urgell (Lleida). En 1965 se licenció en Ciencias Económicas por la Universidad de Barcelona, donde también estudió ingeniería técnica industrial en la Escuela Técnica Superior.

De 1968 a 1970 residió en Berkeley (California, EEUU) y obtuvo el grado de máster en Planificación Urbana. A partir de entonces ejerció como consultor en urbanismo para entidades públicas de Brasil, Argelia y España y además fue profesor en la Facultad de Ciencias Económicas de Barcelona, Autónoma de Madrid y en la Escuela de Arquitectura de Barcelona.

En 1977 Racionero decidió abandonar la ciudad y sus trabajos para refugiarse en la literatura y fijó su residencia en la localidad catalana de Sant Martí d'Empurias (L'Escala, Girona).

Su producción literaria comenzó en 1972 con Ensayos sobre el Apocalipsis. A esta obra le siguieron Textos de Estética Laoísta (1976), Filosofías del underground (1977), Sistema de ciudades y ordenación del territorio (1977), Conocer a Leonardo da Vinci (1978) y Cercamón (1981).

En la década de los 80 se convirtió en uno de los ensayistas de mayores ventas en España, con obras como España en Europa (1987), donde describe el largo camino de España hacia la integración en Europa desde el proyecto regenerador de 1898 hasta la solución reintegradora de 1986; o Florencia de los Medicis (1989).

En los noventa publicó El nuevo paradigma, coescrito con Luis Medina, en el que hacía una aproximación al sistema filosófico de análisis global e interdisciplinar denominado "nuevo paradigma", concebido como método de observación enfrentado a la visión mecanicista del mundo y partidario de considerar al universo como un organismo en crecimiento.

De esta época son El arte de vivir (1993) y Atenas de Pericles (1993).

Seguidor del Barcelona FC, escribió varios artículos para El Decaleg del Culé, una edición especial para los aficionados azulgranas. En 1996 fue nombrado director de Colegio de España en París y ese mismo año participó en la redacción de Retratos íntimos de José María Aznar.

galardones Colaborador de diferentes medios de comunicación, recibió importantes galardones, como el Premio Anagrama de ensayo (1983) por Del paro al ocio, el Premio Azorín de novela (1996) por La cárcel del amor, el Premio Fernando Lara (1999) por La sonrisa de la Gioconda, el Premio Espasa (2000) por El progreso decadente y el Premio Carlemany (2000) por El último cátaro, entre otras distinciones.

Tras su etapa bohemia californiana, protagonizó una aproximación al nacionalismo (llegó a figurar en las listas de ERC por Girona), para acercarse después al Partido Popular.

A finales de marzo de 2001 sustituyó en la dirección de la Biblioteca Nacional a Jon Juaristi. Tras el cambio de Gobierno en 2004 fue reemplazado por la escritora Rosa Regás.

En 2009 publicó su libro de memorias Sobrevivir a un gran amor, seis veces, que definió como "terapia irónica", y donde desgranaba su concurrida vida sentimental retratando a varias de sus exparejas, entre ellas la sexóloga Elena Ochoa. Antes de su matrimonio con Ochoa (1991-1994), estuvo casado con María José Rague, con quien tuvo un hijo.