"He logrado asentar un estilo propio, desde la tradición pero con una visión moderna"

Dentro del Aitzina Folk, el trikitilari Xabi Aburruzaga presenta mañana el disco 'Bost' en Iparralde, donde también actúan Riu

20.12.2019 | 06:24
Xabi Aburruzaga, trikitilari

Vitoria - El trikitilari y compositor Xabi Aburruzaga (Portugalete, 1978) acaba de publicar su quinto trabajo discográfico, acertadamente titulado Bost (DnD Diskak), en el que propone un viaje a su interior más personal. "Está creado en base a mis últimas vivencias", explica a DNA el músico, que puebla sus 14 canciones de colaboradores vascos, estatales e internacionales, repartidos en sonidos que aúnan folk euskaldun y celta, un vals y sonidos gallegos y castellanos. Un trabajo que mañana estrena en el marco del Aitzina Folk. En concreto, la actuación tendrá lugar dentro de un doble recital que arrancará a las 19.00 horas en el escenario del Beñat Etxepare (centro cívico Iparralde) de la mano del sexteto catalán Riu para dar paso después a Aburruzaga. Todavía quedan entradas a la venta.

Justo tres años después de su anterior disco, Keltik, Xabier Aburruzaga pone sonido a las reflexiones basadas en su experiencia personal de los últimos años en su disco Bost. "Es una consecuencia de esos viajes que he realizado en los últimos años, y a mi interior, a las vivencias personales que he tenido y he ido incorporando. Keltik, al incluir colaboraciones de músicos celtas, me abrió bastantes puertas, como las del festival Celtic Connection. Ha surgido así, no ha sido premeditado", explica el trikitilari.

En las piezas Bilbao-La Robla y Waltz for Velilla recuerda los viajes realizados en su niñez a la tierra de su abuelo y su abuela, Palencia, a los que se suman las experiencias vividas en lugares como Quebec, que se reflejan en Reel québécois, en el que participan el exlíder del grupo La Bottine Souriante, Ives Lambert, y Nicolas Babineau; en Palestina, al que el músico ofrece un homenaje solidario en Non da Palestina?; Galicia o Estados Unidos, cuya diáspora recibe un homenaje en el tema Zortzi Jauzi.

"Hace referencia a los siete territorios, pero nosotros damos un salto y hablamos del octavo, referido a la diáspora en el continente americano, desde Latinoamérica hasta Boise. Además, en el tema nos acompañan 40 cantantes de Boise, incluido Dan Arostegi, que ha recibido este año el Fondo Nacional de las Artes, el mayor premio que se concede en USA en el ámbito de la cultura", dice el músico.

Consolidación Con la ayuda en la producción del ex-Oskorri Josu Urrejola y la portada pintada por la artista Higinia Garai, que "ofrece un plus a quien compre el disco en estos tiempos de streaming y plataformas digitales", Bost es, según su autor, un disco que consolida el estilo propio del músico portugalujo. "Los anteriores, Geure y Keltik, iniciaron ese asentamiento de mi estilo. Cuando existen iconos del instrumento como Kepa Junkera, a quien deseamos una pronta recuperación, es difícil despuntar y abrirse camino con una sonoridad propia, pero creo que lo he conseguido".

Miren Amuriza, Unai Iturriaga e Iñaki Aurrekoetxea han escrito las letras de las cinco composiciones cantadas del álbum, en el que participan múltiples colaboradores: Yves Lambert (La Bottine Souriante); Jorge Arribas y Diego Galaz (Fetén Fetén); Anxo Lorenzo y las pandereteiras del grupo Tanxugueiras (Olaia Maneiro, Sabela Maneiro y Aida Tarrio); Calum Stewart; Argibel Euba e Iñigo Olazabal; Amaia Oreja; Mikel Markez; Andrea Bidart; Xabier Zeberio; Gorka Urmeneta; Jose Maria Santiago Motriku y Pilar Aresti.

La mayoría de las composiciones de Bost tienen como base el sonido de la trikitixa clásica, que Aburruzaga trata con rigor, como se escucha en la pieza Hauspoaren infernutik. El disco comparte también aventuras musicales como Atxarre, que recuerda los paisajes nórdicos, y el tema que da nombre al disco, compuesto, "de forma novedosa", en el ritmo de cinco y basado en una idea de Garikoitz Aldekoa.

"Hay sonidos clásicos euskaldunes, albokas, trikis, txalapartas... Es la tradición, de donde yo procedo, pero vista desde mi punto de vista particular, el de la modernidad, aunque con una sonoridad muy acústica. La guitarra eléctrica solo aparece en tres temas, para redondear su sonido", explica Aburruzaga, que en el escenario está acompañado por Aitor Uribarri (pandero), Koldo Uriarte (teclados), Jon Cañaveras (contrabajo), Eriz Pérez (guitarra acústica) y Arkaitz Pascuas y Nagore de las Cuevas (bailarines).