La escalada de tensión entre Rusia y Ucrania que ha desembocado en los primeros bombardeos también empieza a afectar de lleno al deporte profesional, en concreto a la Euroliga de baloncesto, donde el país ruso juega un papel de extrema importancia con tres participantes: CSKA, Zenit y Unics. Precisamente el cuadro de Kazan visitaba esta noche el Buesa Arena para hacer frente al Bitci Baskonia, pero el partido ha sido finalmente suspendido.

Lo cierto es que las últimas horas están siendo frenéticas con reuniones entre la organización presidida por Jordi Bertomeu y los dirigentes de los equipos, cada vez más preocupados por las noticias que llegan desde ambos países.

Pese a que este jueves ha efectuado un comunicado anunciando que continuará con “el calendario de competición previsto, mientras no peligre la integridad de los equipos participantes o que se produzcan decisiones gubernamentales que impidan la celebración de algún partido en circunstancias normales”, lo cierto es que el conflicto bélico está poniendo ya en jaque al desarrollo normal de la Euroliga.

El Barcelona, por ejemplo, ha tomado la determinación de no viajar este jueves a San Petersburgo para medirse mañana al Zenit. El conjunto culé, que también debe jugar el lunes en Moscú ante el CSKA, había aceptado en un primer momento la decisión de la Euroliga de mantener el calendario previsto pero después ha cambiado de opinión y, desafiando la posición de la organización, ha suspendido el desplazamiento de hoy.

Si bien el Barça -con dos estadounidenses en nómina como Nigel Hayes-Davis y Brandon Davies que podría tener problemas para entrar en territorio ruso- no descarta desplazarse mañana mismo, todo hace indicar que ambos encuentros quedarán aplazados.

Otra consecuencia de la guerra ha sido el aplazamiento del partido Bayern-CSKA, que debía disputarse este jueves en el Audi Dome a partir de las 19.00 horas. La petición de los alemanes de no jugarlo ha sido finalmente atendida por la Euroliga.

El Zalgiris, por su parte, acaba de anunciar que no viajará en las próximas semanas a Rusia para medirse al CSKA (25 de marzo) y al Zenit (8 de abril). "También ofreceremos la idea de que todos los equipos de la Euroliga boicoteen el resto de los partidos contra clubes rusos", ha asegurado su manager Paulius Motiejunas.

La Euroliga ha informado hoy que mañana se producirá una reunirá entre los dieciocho equipos de la competición para analizar la situación y tomar las decisiones que se consideren oportunas. Todavía están pendientes de disputarse varios encuentros por culpa del coronavirus y la guerra entre Rusia y Ucrania puede agravar más si cabe este dantesco panorama a la hora de que el torneo pueda finalizar la temporada con cierta normalidad.