Las notas del partido

Casi nadie tira del carro

14.11.2021 | 00:13
Fontecchio controla el balón en presencia de Slaughter. Foto: Área 11

Granger Luces y sombras al frente del timón, si bien adoleció de continuidad. Combinó tramos donde desatascó al equipo con su acierto anotador con otros en los que le costó leer la pegajosa defensa insular.

Giedraitis No termina de ser ese alero resolutivo de la pasada campaña. Desde el esguince de tobillo en Murcia no acierta a soltarse ni ser una amenaza permanente para sus rivales. Muy discontinuo en Las Palmas.

Fontecchio Un golpe en la nariz por el que sangró de forma abundante le hizo perder su mordiente inicial en el Gran Canaria Arena. Se apagó tras un notable arranque donde embocó varios triples e hizo daño en ataque.

Enoch Es un pívot estético pero al que le falta mucha dureza. Concede demasiadas facilidades atrás, de ahí sus escasos minutos de juego. Terminó siendo el sacrificado por la apuesta de Ivanovic por el 'small ball'.

Sedekerskis Día tras día demuestra que es el alma de este melancólico Baskonia. Sin embargo, no puede sostener por sí solo los débiles cimientos baskonistas. Acabó con dobles figuras en otra demostración de carácter.

Baldwin Al fin dejó algún detalle de calidad en tierras insulares y mostró una mejor predisposición para el esfuerzo atrás. Sin embargo, ni en días donde parece asomar la cabeza termina siendo un exterior decisivo.

Marinkovic En su triste versión de casi toda la campaña, salvo un triple puntual. Timorato en ataque, donde no brindó soluciones. Una presencia casi testimonial y contadísimos minutos en la cuerda exterior.

Peters De momento, no ha conseguido dar un plus al equipo con su llegada. El principio del fin llegó con el americano a los mandos al comienzo del último cuarto. Sus pares le 'flotaron' de manera descarada.

Costello Altos y bajos en su vuelta a Las Palmas, aunque no acabó de convertirse en un bastión bajo los aros que proporcionara estabilidad y dureza. Una preocupante desconfianza en ataque y malos porcentajes.

Kurucs Apenas cinco minutos donde se pegó como una lapa a Slaughter cuando el nacionalizado polaco tenía la muñeca caliente. Al menos, consiguió parar la sangría con un buen trabajo sobre la indiscutible estrella local.

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