Uno a uno: Mal día para los jóvenes

07.12.2020 | 02:21
Asediado por varios jugadores del Gipuzkoa Basket, Sedekerskis pierde el equilibrio en su intento de atacar el aro. Foto: Alex Larretxi

Henry El baskonista más resolutivo y entonado. Atraviesa un dulce momento de forma y, sin Vildoza, se ha vuelto indispensable. Sus cambios de dirección fueron una delicia. Criterio en el timón y una excelsa calidad.

Sedekerskis Otro partido en el que Ivanovic le dio la confianza para salir como titular. Sin embargo, no rayó a un nivel tan alto como en jornadas precedentes. Apenas miró el aro y el +/- con él en pista dejó bastante que desear.

Giedraitis Parece que no estuvo, pero se fue hasta los 17 puntos con una notable carta de tiro desde el 6,75. Completamente liberado una y otra vez para armar el brazo desde una esquina y pasear su instinto asesino.

Fall Sin hacer mucho ruido, acarició las dobles figuras. También se ha asentado en el cinco titular y es un bastión bajo los aros que cambia infinidad de tiros. Cuando recibe ahí abajo, casi siempre produce algo positivo.

Polonara Sufrió apuros en el marcaje al dinámico Radonjic, aunque acabó con una notable valoración y cerca de las dobles figuras. Siempre se deja sentir en el rebote, especialmente cuando ejerce la función de alero.

Peters Esta vez lejos de la pletórica versión ofrecida ante el Efes. Con el punto de mira desviado desde el 6,75, aunque aportó su granito de arena en el rebote y también lució una buena visión de juego desde el poste bajo.

Dragic Su raza y su espíritu de lucha siempre aparecen hasta en los días de menos enjundia. Demasiadas pérdidas de balón y acelerado en algún tramo de un encuentro donde ejerció como base al final del tercer cuarto.

Kurucs Un partido para la reflexión. En las dos ocasiones donde recibió la alternativa para oxigenar a Henry, dio la de arena y propició importantes parciales desfavorables. Sus pérdidas de balón, el gran lunar.

Jekiri Pese a que sufrió algún apuro ante Okouo, completó una aseada labor en el derbi. Produjo en el juego de espaldas al aro y se convirtió en un peligro constante para el GBC merced a su poderío físico.

Raieste Sus minutos están llegando con cuentagotas y carece de confianza para hacer cosas sobre la cancha. Papel testimonial en un segundo cuarto donde ni siquiera lanzó a canasta y pasó de puntillas.