Uno a uno: Un barco al que todos se suben

05.12.2020 | 00:58
Jekiri, notable en la primer parte, trata de arrebatar un balón a Balbay en una prueba de la intensidad defensiva azulgrana. Foto: Erdem Sahin

Henry Amo y señor del tempo del partido con una autoridad insultante. Empequeñeció a Larkin, a años luz de aquel dominante base de la pasada temporada. Criterio en ataque y una intensidad que agota a sus pares.

Sedekerskis Se está ganando los minutos con el sudor de su frente. Le falta soltarse más en ataque, pero suma lo que no está en los escritos en facetas poco vistosas como la defensa y el rebote. Creciendo como jugador.

Giedraitis Tampoco fue ayer un puñal en ataque, tal y como sucedió en Madrid. Sin embargo, su sacrificio atrás fue sobresaliente y se convirtió en un generador de juego en la sombra con seis asistencias.

Fall Nuevamente como titular, se dejó sentir bajo los aros. Cada vez más pujante en una 'pintura' donde ha desplazado a Diop y con su sola presencia condiciona a los rivales. Hace números con una facilidad pasmosa.

Polonara De nuevo a un nivel pletórico y con la confianza por las nubes desde la línea del 6,75. Un torbellino en el rebote ofensivo y capaz de brindar un plus de energía a un Baskonia inabordable en la vertiente física.

Peters Tenía este duelo marcado en rojo en la agenda. Con una motivación añadida tras su discreto año en Estambul, destapó el tarro de las esencias en un día glorioso. Pegada exterior y juego de espaldas al aro.

Jekiri Descomunal aportación en un segundo cuarto donde se convirtió en un gladiador en el rebote ofensivo y su poderío físico fue mortífero para el Efes. Cerca de las dobles figuras al llegar el choque al descanso.

Kurucs Apenas cinco minutos como escudero de un Henry todavía más imprescindible por la baja de Vildoza. Inauguró su casillero anotador gracias a un tiro libre. El único baskonista con valoración negativa.

Dragic No estuvo muy fino en ataque, pero en la línea de solidaridad y entrega defensiva exhibidas por todo el colectivo. Se le escapó alguna canasta en transición, una de sus grandes virtudes como baloncestista.

Raieste Disputó los segundos finales de la basura cuando el encuentro ya estaba completamente sentenciado. No encuentra su espacio en la rotación exterior de un Baskonia donde se exigen muchas virtudes para jugar.