Vitoria - Se trataba de ganar por lo civil o lo criminal como suele decirse en estos casos cuando la necesidad apremia al enfermo. Y eso fue lo que sucedió ayer tras una sesión de tortura baloncestística que originó los bostezos de un Buesa Arena satisfecho, al menos, por la comodidad del concluyente resultado final. No hay forma humana de contentar durante esta temporada a los paladares más exigentes, pero el Baskonia alcanzó esta vez los mínimos exigibles para hincar el diente a un rival directo en la pelea por el Top 8 como el desdibujado Estrella Roja.

En una noche presidida por el sopor y de trazos siderúrgicos donde el talento brilló por su ausencia, el conjunto vitoriano se reencontró con el triunfo en una Euroliga a la que quiere agarrarse con uñas y dientes pese a sus evidentes imperfecciones. Beneficiado por la derrota del Olympiacos en Tel Aviv, anoche se acostó a una sola victoria del Top 8 tras despachar con extrema solvencia al cuadro serbio, que prolongó su caída en picado brindando de paso toneladas de oxígeno a una tropa alavesa reconciliada con la solidez y la consistencia ideales a estos niveles.

No es que el Baskonia fuera un dechado de virtudes ni recuperara la excelencia en su juego ante un forastero fantasmagórico, pero supo estar a la altura de lo que exigía un duelo trabado, áspero y con paupérrimos guarismos ofensivos. Bastó el colmillo afilado en labores de contención para alcanzar el décimo triunfo continental en un contexto de máximas facilidades por parte del Estrella Roja. Ajeno a los deméritos balcánicos, la formación azulgrana volvió a disfrutar de una noche plácida y sin sobresaltos ante su afición, sin reproches hacia la entrega y laboriosidad de los suyos pero que también paga religiosamente su abono para disfrutar de un juego más alegre, dinámico y vistoso.

Puede que la remontada continental únicamente sea posible a base de un ingente sudor atrás y esta pétrea respuesta a las virtudes visitantes. Porque las exquisiteces no forman ya parte del ADN de un Baskonia que supo bajar al barro para reducir a los peligrosos americanos visitantes, sobre todo Brown y Punter. Tiempo al tiempo, pero la doble cita alemana de la próxima semana debe servir para apuntalar las esperanzas de llegar vivo a las últimas jornadas de la Euroliga.

Varió el guión notablemente respecto a los últimos tiempos con un Baskonia por momentos más clarividente a la hora de encontrar vías más sencillas para la anotación ante la defensa más aguerrida de esta Euroliga. El Estrella Roja, muy venido a menos con el paso de las semanas, se descosió en primera instancia ante la mordiente de Shields, cuyo relevo fue recogido con acierto por Shengelia y Eric en el segundo cuarto. El equipo vitoriano también pudo desplegarse al contragolpe en ciertas fases, algo que le permitió amasar rentas próximas a la decena de puntos.

Superioridad de principio a fin La óptima defensa sobre el perímetro serbio permitió a los locales disponer de un interesante colchón de seguridad en la primera parte. La muñeca de Lorenzo Brown tardó bastantes minutos en entrar en calor, aunque el ingreso de Punter sí abrió unas solitarias vías de agua. El ex del Olympiacos mantuvo con algo de vida a los suyos en un compromiso de ínfima calidad que no pasará a los anales de la historia por su vistosidad ni espectacularidad.

Poco importaron esta vez las habituales fases de desacierto desde la larga distancia ante las uñas poco afiladas del decadente Estrella Roja, huérfano no solo de su primer entrenador en Vitoria sino también del carácter que ha paseado en la primera vuelta de la Euroliga. En las filas azulgranas también se reivindicó Eric, autor de un trabajo sordo y capaz ayer incluso de alimentar a sus compañeros desde el poste bajo con su visión de juego.

La superioridad alavesa se mantuvo intacta tras el intermedio pese a algunas dudas en otro oscuro tercer cuarto que hizo temer lo peor. Unos notables minutos de Diop resultaron básicos para mantener a raya al Estrella Roja, que revivió gracias a un leve arreón liderado por Lorenzo Brown pero sin ningún tipo de continuidad para meter el miedo en el cuerpo al Buesa Arena. Tan fácil lo vio Ivanovic que incluso los menos habituales -entre ellos Miguel González- recibieron el merecido premio a su sacrificio en los entrenamientos.

las claves

Sobriedad atrás El Baskonia de hoy en día no está para grandes alardes ni exquisiteces, por lo que debe de sobrevivir a base de un ingente sudor atrás y un laborioso sacrificio en las facetas más oscuras del juego. El equipo vitoriano se amoldó a la perfección a una noche soporífera en la que lo más destacable fue el concluyente resultado final.

Estiletes desactivados El Estrella Roja vive de la inspiración ofensiva de Lorenzo Brown y Punter, dos anotadores que ayer fueron atados en corto por la pegajosa defensa azulgrana. El conjunto serbio, sin alma, acierto ni carácter, justificó en el Buesa Arena las razones de su precaria trayectoria en los últimos tiempos en la Euroliga.

la figura

Diop

Su entrada tras el intermedio resultó determinante para el definitivo despegue azulgrana. Intensidad, acierto y sacrificio a partes iguales para evitar males mayores ante los serbios.

6/20

carta de tiro desde el 6,75

El acierto exterior del Baskonia volvió a brillar por su ausencia, pero ello no evitó un plácido triunfo.

el entrenador

2Ivanovic Utilizó por primera vez desde su llegada a los doce jugadores ante las facilidades de un partido que mantiene al Baskonia con vida en la Euroliga. El técnico montenegrino tiene claro que la única vía para llegar vivo a las últimas jornadas pasa por mostrar esta versión guerrillera y dureza en labores defensivas. El ingreso en pista de Diop bien avanzado el tercer cuarto resultó básico para el despegue azulgrana.

Ficha técnica:

71 - Kirolbet Baskonia: Christon (5), Janning (3), Shields (15), Shengelia (18) y Eric (10) -cinco inicial-, Miguel González (3), Henry (3), Diop (8), Sergi García (-), Fall (3), Dragic (3) y Polonara (-).

56 - Estrella Roja: Lorenzo Brown (10), Baron (7), Lazic (3), Jagovic-Kuridza (4) y Stimac (13) -cinco titular-, Punter (12), Perperoglou (1), Davidovac (2), Gist (-), Lucas (2), Simanic (-) y Ojo (2).

Árbitros: Luigi Lamonica (Portugal), Anne Panther (Alemania) y Marcin Kowalski (Polonia). Eliminaron por faltas personales a Eric (min.40).

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima sexta jornada de la Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena de Vitoria ante 9.245 espectadores. Antes del encuentro, jugadores y árbitros posaron con un cartel que rezaba "Stop violence" (Detener la violencia), que fue acompañado por una ovación del público, en apoyo a la agresión sufrida por el colegiado Luigi Lamonica tras el encuentro disputado entre el Panathinaikos y el FC Barcelona