Rudy salva al Madrid

En la prórroga una gran actuación del balear, con 7/10 en triples, da el triunfo a los blancos

07.01.2020 | 06:19
Loyd intenta superar al argentino Facundo Campazzo.

REAL MADRID Campazzo (17), Causeur (13), Taylor (11), Thompkins (12), Tavares (2) -quinteto inicial-, Rudy Fernández (22), Garuba (4), Carroll (2), Mickey, Laprovittola y Mejri (2).

VALENCIA BASKET Loyd (2), Van Rossom (11), San Emeterio (10), Dubljevic (11), Labeyrie (5) -quinteto inicial-, Colom (8), Ndour (9), Abalde (16), Tobey (2), Doornekamp (4), Sastre y Vives.

Parciales 26-19, 14-22, 16-27, 20-9 y 9-2.

Árbitros Martín Bertrán, Castillo y González Gálvez. Sin eliminados.

Pabellón WiZink Center. 7.256 espectadores.

madrid - El Real Madrid, rescatado por un acertadísimo Rudy Fernández -autor de 22 puntos y siete triples de diez intentos-, se impuso a un Valencia que llegó a ir ganando por 13 puntos y tuvo la última posesión para evitar la prórroga, pero sucumbió ante la defensa blanca en el tiempo extra. La exhibición triplista del alero balear, complementada por un magnífico trabajo del francés Causeur (13 puntos), capital para que el Valencia no sentenciara el partido en el tercer cuarto, y la defensa final del caboverdiano Tavares (7 rebotes), el estadounidense Thompkins (12 puntos, 4 rebotes) y el sueco Taylor (11 puntos y 5 capturas) cerraron una sufrida victoria local.

Un resultado duro para un Valencia Basket que hizo un magnífico trabajo en el segundo y tercer cuartos (llegó a ir ganando por trece, 54-67 en los minutos finales del tercer parcial), pero al que le faltó gasolina al final, pese a la valentía de Alberto Abalde (16 puntos y 4 rebotes para él), que tuvo la última posesión para evitar la prórroga pero no logró la penetración. Una derrota que le obligará a jugarse el pase a la Copa del Rey en La Fonteta contra el Joventut en la última jornada de la primera vuelta.

El duelo, eléctrico en su final, no lo parecía en el primer cuarto. Las rotaciones de Jaume Ponsarnau dieron resultado en el segundo, cuando solo el joven Usman Garuba, la gran promesa interior blanca de 17 años, parecía estar en el partido para los locales, que conseguían evitar la escapada taronja con acciones sueltas. La progresión visitante siguió tras el intermedio, con un Dubljevic dominador, y se alcanzó la media hora de juego con 56-67 en el marcador. El Madrid activó el recurso de la épica nada más arrancar el último parcial con un parcial 7-0 eléctrico, con una bandeja del tunecino Salah Mejri, una canasta a la carrera de Campazzo y un triple de Rudy Fernández (63-67, min. 33). Un triple de Abalde hizo recuperar mínimamente el resuello a los de Ponsarnau, desacertados en ataque y superados en defensa por la velocidad blanca, la misma que dejó su ventaja al mínimo con un robo de Taylor a Dubljevic que generó otro triple de Rudy y el 70-72 a 3.04 para el final.

Todo apuntaba a un cara o cruz. Van Rossom volvió a dar algo de respiro a los suyos, pero otro triple de Rudy encendió a los hinchas locales y el balear forzó un error de Abalde que daba el balón a los blancos, que empataron el duelo y negaron el camino al aro a Dubljevic en el siguiente ataque taronja. Con 76-76 en el marcador, Campazzo no fue capaz de finalizar una bombita y en los últimos 14 segundos, con balón valencianista, Abalde tampoco logró convertir la penetración, por lo que el partido se fue a la prórroga. Fue, quién si no, Rudy Fernández, el que puso el tiempo añadido cuesta abajo para los blancos con un triple lejanísimo, seguido por otro de Thompkins, mientras el Valencia veía cómo su tren se escapaba ante la impenetrable defensa blanca.