La hostelería regresa con poca fuerza en la Kutxi

Una semana después de su reapertura, Diario de Noticias de Álava sondea cómo ha sido el regreso para varios hosteleros

19.12.2020 | 18:21
Una semana después de su reapertura, Diario de Noticias de Álava sondea cómo ha sido el regreso para varios hosteleros

La primera semana de reapertura de la hostelería no ha sido tan buena como se pensaba. Tras 35 días de cierre y con el frío de diciembre, los locales no han vivido un regreso tan bueno como esperaba, con menos gente de la prevista. Eso es, al menos, lo que piensan muchos de los locales de Kutxi, que no abrieron el fin de semana pasado "por responsabilidad" y lo que han explicado a DIARIO DE NOTICIAS DE ALAVA. Los bares locales no se abrieron el pasado fin de semana por "responsabilidad".

Desde la barra de Txinbo Ardotegia, Walter señala que el regreso tras la apertura está yendo bastante tranquilo.En parte, lo justifica en el cambio de horario que ha experimentado el negocio para adaptarse a las limitaciones horarios; antes de la pandemia, el local permanecía abierto de jueves a domingo las tardes y noches, mientras que en estos momentos, tras la reapertura, tiene su puertas abiertas de lunes a domingo en horario de mañana y tarde. Sin embargo, esta medida de ampliar su horario comercial tampoco ha ayudado al local a tener un movimiento constante de clientes.

"Ahora mismo, después de abrir durante tantos días, no estamos teniendo tantos clientes como esperaba. Pensé que la gente volvería a los bares más rápido, pero no es así. No sé si es por el frío de diciembre o por la desconfianza, pero esto está muy estancado", detalla Walter.

La preocupación de este hostelero radica ahora en lo que pueda suceder el próximo día de Nochebuena. En este sentido, teme que la situación pase en un día de cero a cien. "El pasado fin de semana los bares de Kutxi decidimos no abrir por responsabilidad. Nos parecía que reabrir nuestros locales un sábado podía provocar una masificación en esta zona y que luego se nos acusase y existía el riesgo de que luego nos señalasen como responsables si se producía un incremento de contagios. Sin embargo, que ahora haya poca gente y que la situación pueda desbordarse en Nochebuena es algo que también me asusta", reconoce.

Por ello, considera adecuada la medida de cerrar los negocios a las 20.00 horas, con el objetivo de frenar la incidencia del coronavirus en Álava. "Me parece una medida adecuada porque a partir de esa hora es cuando la gente suele acudir a los bares y se producen las grandes aglomeraciones; en cambio, como hostelero la medida realmente me afecta, porque se pierden muchos clientes".Por todo ello, pone su esperanza en el esfuerzo extra que está realizando y en el tirón habitual de las propias Navidades, unas fechas en las que abrirá "durante todo el tiempo que se permita para ver si la situación mejora".

Cerca de Txinbo Ardotegia, Alaia prepara bocadillos con mimo en su local. Lleva solo unos pocos meses al frente del Iruña Berriko, pero todos los días intenta atraer nuevos clientes y transmitirles seguridad para tratar de eliminar el miedo que existe al contagio en los bares.

"Desde que reabrió el bar, tenemos menos clientes. No sé a qué se debe, si es el miedo, la desconfianza, el frío de diciembre, la pereza a salir... No sé por qué, pero ahora tenemos menos clientes de los que esperaba", señala la hostelera.

En su caso, su esperanza se deposita también en los días festivos que vienen por delante, que históricamente han sido muy beneficiosos para las cajas. Eso sí, espera que todo se desarrolle dentro de los cauces de prevención que se han marcado: "Estos próximos días son muy importantes para la hostelería, pero también es importante que el consumidor respete todas las medidas preventivas para que luego nos se nos responsabilice a nosotros de un posible aumento de casos".

Desde la barra del Anboto, Carlos muestra su cansancio con las medidas restrictivas que afectan a la hostelería. Considera que este sector, junto con el de la cultura, está siendo el más castigado por el coronavirus y se queja de que se haya tomado una medida como el cierre de los bares antes de optar por soluciones que considera más prudentes. El hostelero se muestra crítico con toda la normativa restrictiva que afecta a su sector y entiende la reticencia de los clientes a regresar a los bares.

"La hostelería, junto con la cultura y los outlets, es el sector más afectado por la crisis del coronavirus. Cada vez que hay más casos, en la Comunidad Autónoma Vasca deciden castigarnos y cerrar el local. En este mes largo que hemos estado cerrados, se ha comprobado que los casos de coronavirus no han bajado demasiado.Debe quedar claro que los hosteleros no tenemos la culpa de esta pandemia", señala.

En este sentido, aboga por que las futuras medidas se flexibilicen con la hostelería y que se tomen otras disposiciones alternativas antes de verse obligados a bajar las persianas de nuevo. De hecho, si las restricciones en forma de cierres vuelven a implementarse, considera que muchos sectores asociados directamente a la hostelería estarán también en serio riesgo de supervivencia.

"La obligación de cerrar bares no solo nos afecta a quienes trabajamos directamente en la hostelería. Los repartidores también están a punto de cerrar su negocio, y eso también afecta a las fruterías y las tiendas en las que dejamos de comprar, así como a los taxistas. Si se cierran los bares, habrá un grave problema de destrucción de empleo. Y, por supuesto, cuando la hostelería no nos sea rentable, tendremos que cerrarla definitivamente", agrega.

Por todos estos motivos, Carlos es partidario de que el Gobierno Vasco ayude a los hosteleros "a tiempo"; porque, según dice, "los flotadores son inútiles cuando ya te has ahogado".

Son más optimistas desde la barra del Txistu. Según Sara, los clientes han ido regresando paulatinamente al negocio. "Por supuesto, no es agradable cerrar bares y restaurantes. Se deben tomar otras precauciones antes de decretar el cierre. Pero, afortunadamente, los clientes están regresando gradualmente. También servimos bocadillos y cafés durante cierre, para que nuestros clientes no olvidasen que todavía estábamos aquí ", explica.

"El pasado fin de semana se decidió no abrir los locales de Kutxi por responsabilidad, y seguimos con esa misma precaución para asegurar que se cumplan todas las medidas preventivas en la industria hostelera", detalla.