Otra forma de vivir la feria de Agurain

13.10.2020 | 00:34
Juanjo Galdós en la jornada cultural dedicada a la Feria Agurain.

una charla histórica sobre el mercado y una cata de quesos sustituyen a la cita con el sector agroganadero

el pasado martes debería haberse celebrado una de las citas más especiales en el calendario festivo aguraindarra; la 625 edición de la Feria agroganadera de la localidad. Sin embargo, la situación de pandemia impidió que la villa se convirtiera en escaparate de los mejores ejemplares de la cabaña ovina, vacuna, porcina y equina de la provincia, así como de la venta de productos artesanos como el queso de pastor, dulces o embutidos. Sin embargo, Agurain no quiso quedarse sin su pequeño guiño al pasado y preparó una jornada en la que hubo una charla sobre la historia de la feria, una cata comentada de queso y degustación en los diferentes establecimientos de la localidad.

La jornada comenzó con la presentación del matasellos conmemorativo de la 625 edición de la feria por parte de los integrantes de la asociación de Filatelia y Numismática de Agurain. Seguidamente tuvo lugar la charla titulada Feria de Agurain a cargo de Juanjo Galdós. En ella se hizo repaso de la historia de una cita que se ha mantenido inalterable a lo largo de los años. El historiador y etnógrafo fue el encargado de recoger hace 25 años la historia de la feria junto a Juncal Aperribay y Estíbaliz Bustero, gracias a la beca de Eusko Ikaskuntza y el ayuntamiento de la localidad.

Algunos creen que la Feria de Octubre tiene el mismo origen que los mercados, cuando el rey Alfonso X de Castilla cambia en el año 1256 el nombre de Hagurain por el de Salvatierra otorgándole el título de villa. En las plazas de San Juan y Santa María se exponían los granos y otros objetos para comerciar, en la plazoleta de Las Monjas el ganado de cerda, en el prado de la iglesia de Santa María el ganado vacuno, mular y caballar y en el juego de pelota el lanar.

En el año 1858 el Ayuntamiento, considerando excesiva la duración de ocho días, tomo el acuerdo de reducirla a cuatro. Se sabe que por algún tiempo la feria estuvo suspendida, perdiéndose con ello el derecho a celebrarla. En el año 1853, previa solicitud del Ayuntamiento, la reina Isabel II concede su reinstauración, por Real Orden del Ministerio de Fomento, para la primera semana de octubre en su integridad.

Desde la creación de la villa, los sucesivos reyes apoyaron el desarrollo de actividades económicas y comerciales. Con el fin de impulsar las actividades comerciales con las zonas rurales cercanas y bajo el gobierno de la Casa de Ayala, representada en ese momento por Pedro López de Ayala, la Villa recibió del rey de Castilla Enrique III el Privilegio de Feria en 1395. La concesión del privilegio fue motivado al convertirse la villa en el centro de atracción rural para todos los pueblos colindantes, y por el interés económico de los dueños de los grandes dominios señoriales.

El 20 de enero de 1395 el rey autorizó a la villa de Salvatierra la celebración de una feria anual en el mes de octubre, con una duración de seis días. Posteriormente, en 1397, se trasladó la feria al primer domingo de septiembre, debido a la celebración también en el mes de octubre de ferias en Navarra. Finalmente Enrique III, en 1398, redacta una carta de privilegio confirmando la de 1395 y en la que aparece también la de 1397. Los productos que se vendían en la feria eran principalmente los excedentes agrícolas, ganaderos y productos artesanales. La feria se siguió celebrando hasta el comienzo de la primera sublevación carlista en 1833.

En 1853 se reanuda la celebración de la Feria, volviendo a la primera semana de octubre. En los años 1874 y 1875 la Feria se suspendió debido a la Segunda Guerra Carlista. En 1885 se trasladó a los días 3 a 6 de noviembre a causa de una epidemia de cólera. En el año 1911 la Feria no se celebra a causa de la glosopeda que afectó a todos los animales. En 1918 no se celebró debido a una epidemia gripal que azotó toda Europa. En 1936 las autoridades franquistas prohibieron las ferias en Álava.

El año 1912 se inauguró una plaza de ganado ubicada desde la plaza de Santa María hasta la cuesta de la Madura. A lo largo del siglo XX, esta feria adquirió renombre principalmente por el ganado mular y caballar, y se convirtió en una de las más importantes ferias de este ganado en el estado.

La jornada comenzó con la presentación del matasellos de la 625º edición de la feria por parte de la asociación de Filatelia de Agurain