Situación de la hostelería alavesa

El SOS de los bares

El grito de auxilio de los hosteleros en las manifestaciones a favor del sector de Vitoria y Madrid ha servido para visibilizar la crisis que viven por la pandemia y para "estar más unidos que nunca". Cuatro establecimientos cuentan a DNA sus necesidades.

20.09.2020 | 00:42
Michel Sagredo, cafetería El Valle y El Pregón

La cifra

6

Meses cerrada

Es el tiempo que lleva desde el 14 de marzo sin poder subir la persiana la cafetería El Valle, de la calle Gorbea, porque los números no le daban.

Si hay una imagen representativa de la dura situación que está atravesando el sector de la hostelería debido a las restricciones por la pandemia es la que se puede ver en la cafetería El Valle, de la calle Gorbea de Vitoria, con una persiana que lleva bajada desde el pasado 14 de marzo. "Como tenemos poco espacio en la terraza, porque solo puedo poner dos mesas, lo tengo cerrado y no me arriesgo a abrir por miedo, porque con dos cafés y cuatro vinos, no sacaría para pagar salarios o impuestos. Siendo realistas, tendría un agujero económico muy grande", lamenta Míchel Sagredo, gerente tanto de este local como de El Pregón, un conocido establecimiento, "en el que también hemos bajado bastante la facturación. Así que si ha bajado allí, imagínate en el otro", destaca.

Es por ello que a El Valle, una cafetería con la que empezaron sus padres hace 49 años, ha llegado el momento de reinventarse, "para que cuando lo abra de nuevo, vea algo la luz". Sagredo lo hará, como adelanta a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA, haciendo todo un homenaje a su padre, fallecido hace tres años. "Vamos a poner en marcha un servicio de take away, en el que el producto estrella serán los txamilitos, un nombre que he escogido porque a mi padre le conocían como Txamilín. Son unos minicruasanes, tanto dulces y salados, que elaboraremos en el propio obrador. Del diseño del concepto y su marca se ha encargado Mintxo (nombre artístico de Alfredo Fermín Cemillán) y también haremos minibocadillos con una gran variedad de panes e ingredientes gourmet", detalla.

Ahora mismo están con las pruebas "y están saliendo bastante bien. Tengo bastante ilusión y también estoy esperando a que me hagan las cajas para el take away. Veremos cómo va octubre para empezar este servicio, que los clientes nos podrán pedir a través de nuestro número de teléfono o de las compañías de reparto con las que trabajemos". De esta forma, la cafetería El Valle seguirá la línea de reinvención de El Pregón, a través del reparto a domicilio, "un arma para paliar un poco este desastre", como la describe.

En cuanto a si ha servido de algo la reciente manifestación de los hosteleros, realizada tanto en Vitoria como en Madrid, considera que a raíz de ella, "creo que estamos ahora más tranquilos, menos acosados, y creo que SEA Hotelería ha logrado otra reunión con el Ayuntamiento". Respecto a medidas para mejorar su situación, tiene claro que "necesitamos un poco de ayuda, pero de qué manera no lo sé".

No muy lejos de allí, en Gorbea, 37, el nombre de otro local es bastante elocuente de la crisis del sector: el Faltas tú, con Zumi Florentín tras su barra: "Desde la pandemia faltan muchas personas mayores, que antes venían bastante y que ahora no lo hacen por miedo o porque siguen en sus pueblos sin querer venir. Y dentro del local, la gente no quiere entrar, solo se quedan en la terraza, en la que antes tenía tres mesitas y ahora seis, desde que la amplíe", declara esta mujer que asistió a la movilización en Gasteiz de los hosteleros, y que es de las que cree que "nos están apretando por todos los sitios y eso que todos y cada uno estamos dando lo máximo para evitar que haya coronavirus. Ahora se trabaja más que el doble para desinfectar más a menudo baños y mesas, pero con menos resultado porque en cuanto los bares abrieron tras el confinamiento, la gente se animó a entrar, pero las últimas restricciones nos han afectado porque cada vez hay menos clientes".

Y así, como agrega, cada vez es más difícil, "porque hay días que no merece la pena abrir, pero eso no lo sabes hasta que estás allí y sigues gastando luz". Por eso también está digitalizando la carta de hamburguesas y raciones de su bar para poder llevarla a domicilio, "porque llega el invierno, y si llueve, no van a querer estar en la terraza".

En relación a posibles mejoras, esta hostelera, propone que lo que se necesita, especialmente, "es que nos dejen un poco de margen para trabajar y recibir ayudas para guantes, geles y mascarillas", como las cinco que necesita ponerse al día.

SIN EL picoteo de las tardes En otro establecimiento emblemático de la zona, el Toba's Tavern (Gorbea, 4), cervecería famosa por ser un lugar de quedadas de amigos o para ver el partido de turno, reconocen que sus ventas ya no son las que eran. "Sufro una bajada de entre el 30 y 40%", especifica su gerente, Sergio Simón, que estuvo cinco semanas solo tras su barra hasta que pudo sacar a algunos de sus camareros del ERTE. Ahora, el picoteo de las tardes, como cuenta, lo ha tenido que quitar, "porque no me sale a cuenta tener la cocina abierta". Y eso que admite ser un "privilegiado, dadas las circunstancias", por las 16 mesas de las que dispone su terraza, gracias a toda la acera que tiene. "Fuera del bar siempre hay rotación, pero dentro no y eso que somos escrupulosos con las medidas de desinfección y dejando las puertas abiertas. Antes del verano, con los partidos del Baskonia, sí que habían clientes dentro, pero desde el parón de la Liga, nada. Veremos a ver ahora que empieza de nuevo".

En cuanto a si la manifestación del sector ha conseguido algo, afirma que "está por ver. Ya veremos a ver si nos hacen caso porque cuando llegue el invierno es cuando se va a notar en las terrazas. Yo tengo un velador limitado a cuatro mesas, cuando es de ocho, pero el 30-40% de los locales tendrá que cerrar".

Para Íñigo, del café-bar Batela, de Cruz Blanca, 8, la reciente movilización de los hosteleros, a la que acudió, "ha servido para darnos cuenta de que somos un servicio muy importante para la sociedad. A nuestros locales la gente va a relacionarse y pasárselo bien. Ha servido para mostrar que la hostelería de Vitoria está unida, cosa que no se había hecho nunca y, por lo menos, para que se nos oiga y se nos entienda. Yo nunca había estado en una manifestación de este tipo porque ponerse todos los hosteleros de acuerdo es muy difícil y también el hecho de que podamos ir a la hora que era, entre que somos autónomos y que estamos al pie del cañón siempre, pero lo conseguimos".

Sobre todo, para que quede claro, como remarca, "que cumplimos con toda la normativa vigente a raja tabla y que también se la hacemos cumplir a los clientes". En este sentido, señala que hosteleros como él están enseñando a todos sus parroquianos a saber cómo tienen que actuar. "y eso que en ningún sector se hace eso, pero nosotros les vamos diciendo que tienen que estar sentados y que les tenemos que limpiar la mesa antes porque muchos no lo saben".

En relación a cómo ha cambiado su manera de trabajar desde que reabrieron, recuerda que en su caso en lugar de abrir desde la primera semana que se podía hacerlo, lo hicieron la segunda, "y desde ese momento hemos trabajado parecido". Lo que sí que les ha afectado más son las últimas medidas preventivas, "porque como tenemos licencia de pub, los viernes y sábados tenemos que cerrar a la 1.00 h y de 12.00 a 1.00 h. ya no podemos servir nada, cuando en verano, por ejemplo, podíamos estar antes abiertos hasta las 4.00 horas".

Y eso ha hecho que se note en la facturación de su local. "Los días de labor parece que la gente responde y las ventas solo han caído un 10-20%, pero los fines de semana (viernes, sábados y festivos) será de un 40-50% y no exagero", ilustra.

Por eso Íñigo tiene claro qué tipo de medidas ayudarían a paliar la crisis del sector. "Creo que lo mejor sería que habría alguien en el local controlando que se cumpla el aforo, que vigilen si están sentados en mesa y que, en definitiva, se cumple con toda la normativa actual que evite la propagación del coronavirus. Yo estoy dispuesto a contratar a una persona para velar porque todo funcione como debe de ser, sobre todo a ciertas horas de la noche", anuncia este hostelero de Gasteiz.

"La manifestación sirvió para mostrar que la hostelería está unida"

Íñigo

Bar Batela

"Mi cafetería El Valle lleva con la persiana bajada desde marzo"

Míchel Sagredo

Cafetería El Valle y El Pregón

"Ahora se trabaja más que el doble, pero con menos resultado"

Zumi Florentín

Bar Faltas tú

"Fuera del bar siempre hay rotación, pero dentro no"

Sergio Simón

Toba´s Tavern