Lurdes Errasti Presidenta de Denon Eskola

"Estamos con la misma incertidumbre que vivíamos en junio, pero con los críos ya en los colegios"

09.09.2020 | 00:43
"Estamos con la misma incertidumbre que vivíamos en junio, pero con los críos ya en los colegios"

Errasti analiza los compases iniciales de esta vuelta a las aulas tan atípica debido a la crisis sanitaria y pone el foco en las preocupaciones más importantes de las familias.

vitoria – La presidenta de la federación de AMPA de la escuela pública alavesa, aun siendo partidaria del regreso presencial a las aulas, pide más certidumbres a las autoridades educativas en asuntos clave para la planificación de las familias como los servicios de zaintza, los jantokis o las extraescolares, que en muchos centros del territorio se encuentran todavía hoy en el aire.

Viendo la reciente evolución de la pandemia, ¿el curso escolar debía haber comenzado tal y como lo ha hecho, presencialmente?

–Aquí confrontan dos situaciones que son vitales para nosotros. La primera es la salud de nuestras criaturas. La salud física, el miedo al contagio y a que caigan enfermos, porque queremos protegerlos al 100% de una enfermedad que sabemos que es muy peligrosa y nos puede hacer mucho daño. Pero por otro lado, tenemos otro conflicto de salud, y es que nuestros hijos llevan seis meses en casa. Seis meses sin hacer mucho deporte ni actividad física, sin relacionarse con muchos compañeros ni tener relaciones fuera de su entorno familiar por miedo al contagio. Están muy contenidos y tienen que poder correr libremente. Y académicamente también es importante que vayan cogiendo rutinas de estudio. La enseñanza presencial es fundamental, porque la escuela no es sólo un centro donde se dan distintas asignaturas. Allí se enseña a convivir. Los peques aprenden distintas culturas, se interrelacionan con otros niños y niñas de otras edades que vienen de otros sitios, aprenden y maduran. Para su salud mental este tipo de relaciones son clave.

¿La enseñanza telemática ha sido este tiempo una solución válida?

–Está claro que la enseñanza telemática ha sido un parche. No ha funcionado todo lo bien que debería, sin hacer de menos a la competencia de la mayor parte de los profesionales de la enseñanza que se han implicado al 100%. Han estado buscando materiales, montando vídeos en Internet... Y sin tener esos recursos. Creo que es más fácil aprender viendo a tu profesor que en vez de hacerlo en una pantallita de ordenador cuando sabes que en cuanto desconectes tienes a tu youtuber favorito que te va a poner al día de las últimas novedades.

¿Cómo se las apañaron entonces?

–Entendíamos y entendemos que en marzo era todo nuevo y había mucho peligro. Las familias apechugamos con lo que se nos dijo. De un día para otro los niños tuvieron que quedarse en casa mientras nosotras seguíamos trabajando y salimos adelante. Respondimos muy bien. Y nuestras criaturas se portaron genial. Pero ahora es el momento de volver.

¿Cómo están viviendo esta vuelta al 'cole'?

–Ayer –por el lunes– lo vivimos con mucha incertidumbre. Yo, como persona de la calle, es lógico que la tenga, que tenga miedo y quiera garantías. Pero es que esas garantías nos las tienen que proporcionar nuestros líderes. Y creo que no han estado al altura. Han tenido mucho miedo a equivocarse, pero equivocarse no es un problema. El problema es no hacer nada. Las familias hemos cumplido al 100%, pero no se nos han proporcionado muchas certezas ni garantías. Ha sido todo ya decidirán en el cole. No ha sido posible algo más concreto.

¿Qué han echado en falta?

–Se supone que un representante político tiene la responsabilidad de hacer una previsión de futuro. Y aquí nos hemos quedado en las formas. ¿Para qué necesito tener el ordenador último modelo si lo que yo necesito son contenidos adaptados y no los hay? En junio ya sabíamos que la cosa iba a estar difícil y el Gobierno Vasco propuso tres posibles escenarios para el inicio del curso. Y ahí se quedó, no concretó mucho más. Todos sabíamos que iban a hacer falta más profesores, pero es ahora cuando están hablando de contratarlos. En la escuela pública sucede además que muchos de los profesionales de la enseñanza son interinos y no conocen destino hasta finales de agosto. Otros años es un caos, pero es un caos habitual y todos estamos acostumbrados. Este año igual lo tenían que haber previsto con más antelación y evitar ese caos. Otra cosa es el tema de los jantokis. En el caso de mi hijo, no podemos estar a dos semanas de que empiecen las clases sin saber si va a tener sitio o no en el comedor. Yo necesito saber eso con antelación. No podemos vivir con esta incertidumbre. Mi hijo ha empezado el curso y no tiene tutor. Y la persona que lo sustituya va a tener una carga más sobre sus hombros. Estoy hablando de mi centro, pero esto es representativo de lo que ocurre en todos. No es una excepción. Estamos todos con la misma incertidumbre que vivíamos en junio, pero con los críos ya en los coles.

¿Qué preocupaciones les han trasladado las familias estos días?

–Aparte de las entradas, de las salidas y de todas las medidas de seguridad, hay tres grandes temas que nos pueden preocupar a la hora de planificar el curso y que ahora mismo no sabemos cómo van a ser. El primero es el tema de la zaintza. Las clases empiezan a las 9.00, pero muchas madres y muchos padres tenemos que entrar a trabajar antes de esa hora. Muchos colegios tenían un servicio de custodia que nos permitía dejar a los niños en el centro antes del inicio de las clases, pero este año de momento no lo hay porque no se garantizan los grupos burbuja. Otro de los temas que nos preocupan son los jantokis. Hay algunos centros donde se está diciendo que no va a haber este año o que se va a reducir el número de comensales para intentar mantener las medidas de seguridad en los turnos de comida, y eso va a hacer que muchas familias no tengamos acceso a ellos. Y el tercer tema es el de las extraescolares, que son un complemento a la actividad docente que a muchos padres y madres nos permite tener un poco más de aire y a los peques hacer otro tipo de actividades más lúdicas. Ahora mismo, está todo en el aire.

Volvemos otra vez al tema de la tan complicada conciliación.

–Sí. Si las familias trabajamos, la conciliación es muy complicada. Mucho. Y lo va a ser más aún sin jantokis ni el resto de servicios. Antes tirábamos mucho de abuelos, pero es que ahora al cole no los podemos llevar. No pueden ir, porque es un grupo de riesgo. Y en un cole, por mucho que tú quieras, la garantía 100% de lo que va a ocurrir no existe.

¿Los protocolos que ha elaborado Educación son adecuados?

–Los protocolos, para mí, están bien, pero son generales. Son de sentido común y todos los aplicamos, pero cada centro tiene sus particularidades. ¿Cómo adaptarlos? Todo es muy difícil, y además estamos hablando de críos. Al final se trata de utilizar el sentido común y el espíritu. La historia es minimizar el riesgo. Entiendo que tenemos que tener unas precauciones, pero no dejemos de hablar de lo más valioso que tenemos, nuestros niños, a quienes estamos exigiendo muchísimo. Tenemos que dejar que se explayen.

Si regresáramos al peor escenario, un nuevo cierre de las aulas, ¿qué nos esperaría? Han advertido también sobre esa brecha digital que durante el confinamiento se ha agrandado entre muchas familias.

–No sólo es el tema de la brecha digital, que sí existe. Y me consta que ha habido un esfuerzo bestial por un montón de profesores que incluso en mitad de la pandemia han prestado ordenadores de los centros a distintas familias. Pero volvemos a lo de siempre. Aunque se proporcionen ordenadores y el Gobierno Vasco haya previsto la compra de unos cuantos más, ¿qué pasa con los contenidos? Yo no los veo. Estamos hablando de las formas y no del fondo. Los profesores han hecho un esfuerzo grande, pero a un nivel casi más personal. ¿Cómo consigues que un niño de ocho o diez años esté contigo una hora haciendo algo y que luego él, por su cuenta, trabaje en fichas virtuales? ¿Tienen nuestros profesores la suficiente formación para hacer eso? Los niños ya tienen los contenidos y la información en Internet, pero falta algo. Hay que enseñarles a acercarse a ella de otra manera. Ahora yo estoy hablando como madre (ríe).

"La enseñanza presencial es fundamental. La escuela no es sólo un centro donde se dan distintas asignaturas"

"Las familias hemos cumplido al 100%, pero no se nos han proporcionado ni certezas ni garantías"

"Si trabajamos, la conciliación es muy complicada. Y lo va a ser más sin jantokis ni el resto de servicios"