n el marco del acuerdo de colaboración entre la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) y la Plataforma Tecnológica del Vino, la administración pública aprobó en 2019 un total de nueve proyectos de I+D+i. Esos trabajos de investigación, dirigidos a combatir y paliar los efectos negativos del cambio climático, cuentan con un presupuesto de 8,6 millones de euros y más de 6,6 millones de financiación concedida.

Ángel Villafranca, presidente de OIVE, destacó en la pasada jornada que desarrollaron ambas organizaciones la voluntad del sector vitivinícola de avanzar en la transición hacia un modelo más sostenible. "Para que la sociedad sea sostenible tenemos que enlazar todos los eslabones de la cadena. La agricultura tiene su responsabilidad en ello, pero la concienciación por la sostenibilidad tiene que extenderse a todos los ámbitos de la sociedad". Por su parte, Mireia Torres, presidenta de la Plataforma Tecnológica del Vino, señaló que "la innovación, formación y colaboración" son claves para avanzar hacia la sostenibilidad del sector. Aunque todos estos proyectos han sido impulsados por entidades estatales, dos de ellos se están ejecutando en el plano internacional. Además, cuentan con la participación de 14 empresas y 10 organismos de investigación, así como otras instituciones público-privadas relacionadas con la industria vitivinícola.

En cuanto a las temáticas, destacan retos tan prioritarios para el sector como son la adaptación o recuperación de variedades frente al cambio climático, la aplicación de nuevas tecnologías y viticultura de precisión como estrategia de optimización de recursos o el uso racional del agua y fitosanitarios.