Residencia San Francisco Javier

Encerradas para proteger y protegerse

27.03.2020 | 01:25
De izquierda a derecha, Cristina, Ana Belén y Toñi, de la residencia. Foto: Cedida

Trabajadoras de la residencia San Francisco Javier, de arroiabe, se encerrarán con los residentes desde el sábado

Encerrarse con los residentes para protegerles a ellos y a sus familias del coronavirus, Esa ha sido la idea que han tenido las trabajadoras de la residencia San Francisco Javier, en el pequeño concejo de Arroiabe –Arrazua Ubarrundia– para hacer frente a una pandemia que, de momento, no les ha afectado ni a ellas ni a sus once usuarios.

Ana Belén Pérez, la encargada de esta residencia, adelanta que el encierro comenzará el sábado y se prolongará, en principio, hasta el 12 de abril. "Después de esa fecha ya veríamos las decisiones a tomar, porque esto va paso a paso", reconoce, y recuerda que "la decisión ha sido tomada por parte de las compañeras porque ven los riesgos que hay en cuanto a entrada y salida de personal".

Este centro fue también uno de los primeros en decidir no aceptar la entrada de las visitas, y tampoco acceden ya al interior los proveedores. "Todo me lo dejan en la calle y lo manipulamos nosotras", explica, al tiempo que recuerda que en esta pequeña residencia ya son como "una gran familia. Es una decisión muy valiente, adoro a mi equipo de trabajo. Llevamos muchos años trabajando juntos". La idea de esperar hasta el sábado es para dar margen a las trabajadoras también para organizarlo todo en sus casas y pasar unos últimos días con sus familias antes de la fecha.

decisiones duras Pérez reconoce que todas las decisiones que están tomando últimamente son "duras". Lo fue especialmente para ellos la parte de no dejar entrar a nadie, asegura. "Estamos haciendo videollamadas con las familias y sus hijos. No es lo mismo pero intentamos mantener ese contacto", porque es consciente de que en estos momentos el contacto, aunque sea vía telemática, es agradecido.

Para este encierro temporal ya han organizado los turnos de trabajo y esperan que con ello también contribuyan a evitar que el virus se extienda y llegue a esta residencia que –recuerda– no tiene a nadie con síntomas y todos están bien.

Otra de las causas que les ha llevado a tomar esta decisión es que la residencia está fuera de Vitoria "y la Policía nos para cuando vamos y volvemos de trabajar", explica la encargada. También los residentes han acogido esta noticia con alegría. "Están felices con esta decisión. Normalmente hay dos geriatras con ellos y ahora van a ver caras todos los días", asegura. Y las familias, a pesar de que en estos momentos se encuentran en la distancia, les han agradecido la iniciativa.

"La decisión que han tomado mis compañeras ha sido muy valiente, adoro a mi equipo"

Ana Belén Pérez

Encargada de la residencia