- Una de las escasas consecuencias positivas que tiene el hecho de que los partidos deban desarrollarse a puerta cerrada es que evita a los aficionados el doloroso camino de regreso a casa rumiando espectáculos tan desoladores como el ofrecido por el Deportivo Alavés el sábado. Ahora, al menos, pueden desconectar con mayor rapidez y aparcar las pésimas sensaciones que, en una situación normalizada, les acompañarían pegadas como lapas a su piel provocando un escozor difícilmente soportable. Es verdad que se trata siempre de percepciones subjetivas que, en ocasiones, llevan al engaño pero, desgraciadamente, en estos momentos son el fiel reflejo de la realidad albiazul.

Porque cualquier seguidor del Glorioso que siguiera las evoluciones del plantel de Abelardo ante Osasuna acabaría el derbi con un nudo en el estómago que le haría harto complicado llevarse algo a la boca para cenar. Un sentimiento lógico considerando lo sucedido sobre el césped de Mendizorroza y que se agudiza todavía más al comprobar que los siempre tercos números se empeñan en ratificar las pésimas sensaciones que transmite el equipo. Porque este Alavés es el peor de toda su historia a estas alturas de la temporada en Primera División.

Tan duro como irrebatible. En las once temporadas en las que la escuadra del Paseo de Cervantes ha militado en la máxima categoría con el sistema actual de tres puntos por victoria, nunca había presentado un expediente tan pobre como el actual tras la disputa de las primeras veinticinco jornadas. La derrota ante Osasuna ha culminado la particular caída al pozo de los albiazules.

En su casillero únicamente figuran 22 solitarios puntos como consecuencia de las cinco victorias, siete empates y trece derrotas que ha sumado hasta la fecha. Una cosecha que le lleva hasta la 18ª posición de la tabla clasificatoria, ocupando el primer puesto de los tres que condenan al descenso a la conclusión del ejercicio.

Nunca antes a estas alturas las alarmas habían alcanzado semejante grado de intensidad a estas alturas. Ni siquiera en las temporadas que terminaron con la pérdida de la categoría. Para encontrar la situación más parecida a la actual hay que remontarse hasta la campaña 2005-06. Entonces, en el 25º capítulo liguero, el Alavés empató en casa (2-2) frente al Racing de Santander. Unas tablas que significaron el punto 23 en la cuenta gasteiztarra (uno más que este año gracias a sus cinco triunfos, ocho empates y doce derrotas) y que situaron al equipo en la misma posición que ocupa en la actualidad. Cuando, trece compromisos después, la temporada bajó el telón de manera definitiva, se consumó desgraciadamente el fatídico descendo del Alavés a Segunda División. Una clara advertencia de lo que puede suceder si se empeña en continuar transitando por la misma senda este curso.

Ni siquiera en el reencuentro del Glorioso con la máxima categoría tras casi medio siglo de ausencia tuvo unos números tan rojos. Con Mané en el banquillo y tras el histórico ascenso de la temporada 1997-98, el cuadro albiazul afrontó el regreso a la Primera División con un equipo cogido por alfileres que se sabía condenado al sufrimiento desde el primer momento. Sin embargo, su balance en la 25ª jornada también fue mejor al actual. Tras imponerse al Mallorca en Mendizorroza con dos goles de Julio Salinas, el equipo gasteiztarra contaba con 24 puntos en su casillero y se situó en el puesto 17º. Una plaza que, entonces, conducía a la disputa de la promoción de ascenso y descenso. La evolución del grupo a partir de entonces fue positiva y el curso finalizó con la salvación en la última jornadas tras doblegar a la Real Sociedad en otro derbi inolvidable.

La otra cara de la moneda, en el polo opuesto a la situación actual del Alavés, es lo sucedido en las temporadas 1999-00 y 2001-02 cuando, a estas alturas, sumaba nada menos que 39 puntos. Una cifra espectacular que perfectamente podría asegurar la salvación a la finalización de este curso.

Triple empate. La derrota del sábado frente a Osasuna había dejado al Alavés a las puertas del abismo y ayer cruzó definitivamente esa barrera para situarse de nuevo en posiciones de descenso. El empate cosechado por el Valladolid en Balaídos hizo que el combinado pucelano alcanzara los 22 puntos y, por lo tanto, empatara con 'El Glorioso'. Una cifra que también aparece en el casillero del Eibar y como resultado de este triple empate el plantel gasteiztarra cae a la decimoctava posición (primera de las de descenso), por detrás de Valladolid y el conjunto armero. Por detrás se mantienen el Elche con 21 -aunque con un partido menos- y el Huesca con 20. La situación pudo ser aún peor para los albiazules porque el Celta logró el tanto del empate ante el Valladolid en el minuto 94 y el Elche estuvo muy cerca de puntuar en Granada. El Alavés tendrá la primera ocasión de abandonar esta zona roja la próxima jornada ante el Betis.

Temporada 2020-21. Tras la disputa de las primeras 25 jornadas de la Liga el Alavés suma 22 puntos (5 victorias, 7 empates y 13 derrotas) y ocupa el puesto 18º (descenso) en la clasificación.

Temporada 2019-20. 30 puntos (8/6/11) y puesto 14º.

Temporada 2018-19. 37 puntos (10/7/8) y 6º puesto.

Temporada 2017-18. 28 puntos (9/1/15) y 16ª posición.

Temporada 2016-17. 33 puntos (8/9/8) y 11ª posición.

Temporada 2005-06. 23 puntos (5/8/12) y puesto 18º.

Temporada 2002-03. 28 puntos (7/7/11) y puesto 17º.

Temporada 2001-02. 39 puntos (12/3/10) y 7º puesto.

Temporada 2000-01. 35 puntos (10/5/10) y 7ª posición.

Temporada 1999-00. 39 puntos (11/6/8) y 5ª posición.

Temporada 1998-99. 24 puntos (6/6/13) y posición 17ª (obligaba a disputar la promoción de ascenso y descenso).

22

Puntos ha sumado el conjunto albiazul hasta ahora. Su mejor registro son los 39 de los cursos 1999-00 y 2001-02.