Estilo de juego más ofensivo con el nuevo técnico

Giro de 180 grados

Las ideas futbolísticas de Machín chocan frontalmente con las de Garitano y Abelardo, por lo que si se confirma su llegada el Alavés tendrá que adaptarse

31.07.2020 | 00:21
Machín da instrucciones desde la banda cuando dirigía al Girona en un partido en Pamplona. Foto: Javier Bergasa

Vitoria – Todo apunta a que Pablo Machín será el hombre encargado de dirigir el banquillo del Deportivo Alavés la próxima temporada. El técnico soriano ha roto su compromiso con el Qingdao Huanghai chino, club con el que firmó hace una semana, para poder entrenar al conjunto babazorro. Se trata de un movimiento sorprendente por parte de la entidad gasteiztarra, que parece decidida a apostar por un cambio en el estilo de juego del equipo. El haber contactado con Eusebio Di Francesco y Pablo Machín, amantes del fútbol ofensivo, es buena muestra de ello.

Sin embargo, surgen muchas incógnitas acerca de la idoneidad de Machín para entrenar al Alavés. A lo largo de las últimas temporadas, la dirección deportiva ha confeccionado un equipo que se adaptara a la idea de sus entrenadores, y el Pitu Abelardo y Asier Garitano son la antítesis de Machín en cuanto a conceptos futbolísticos. Tanto Abelardo como Garitano han puesto siempre como primer objetivo mantener la portería a cero y han preferido sacrificar mordiente ofensiva a cambio de tener un equipo sólido atrás y aprovechar las oportunidades de salir al contraataque.

El ex de Espanyol, Sevilla y Girona, por su parte, no es partidario del juego directo y de rifar balones. Le gusta elaborar las jugadas desde atrás, mantener la posesión del esférico y someter a su rival con un fútbol de toque. Ni siquiera utiliza el mismo esquema que sus predecesores. Desde su llegada a Girona ha utilizado siempre un 3-5-2 con tres centrales y dos carrileros de recorrido capaces de aportar tanto en ataque como en defensa, mientras que el Glorioso ha apostado en los últimos tiempos por el 4-4-2 o, como mucho, un 4-2-3-1.

FICHAJES DE OTRO PERFIL Poniendo la mirada en la plantilla del Alavés, es evidente que el conjunto albiazul va a necesitar realizar cambios en el equipo para poder adaptarse al gusto de Machín. Algunos entrenadores cambian su manera de jugar y sus ideas dependiendo del equipo al que entrenen, pero el soriano ha sido fiel a su esquema con tres centrales tanto en el Girona como en el Sevilla y en el Espanyol, y eso que los pericos no contaban con futbolistas compatibles con su planteamiento.

Lo único que parece claro es que la delantera seguirá siendo la misma, una dupla formada por Joselu y Lucas Pérez que, salvando las distancias, podrían cumplir una función similar a la de Stuani y Portu durante la etapa de Machín en Girona, con el primero aportando juego de espaldas, potencial aéreo y remate y el segundo encargado de desbordar y aportar velocidad y movilidad. En cualquier caso, hará falta algún otro delantero del agrado de Machín, ya que Guidetti y Miérez están varios pasos por detrás.

En el centro del campo la cosa cambia. Machín acostumbra a jugar con dos pivotes creativos como Granell y Pons en el Girona o Roque Mesa y Banega en el Sevilla. El Pons que se ha visto en el Alavés no es el mismo que el del Girona, pero con Machín podría recuperar su mejor versión y adueñarse de la medular. Tomás Pina es el que mejor encaja con la idea de juego del soriano, Manu García lo tendría más difícil. En la mediapunta ha contado con jugadores de mucha calidad como Borja García, Sarabia, Franco Vázquez o Sergi Darder, y el Glorioso no tiene ningún futbolista similar. Camarasa podría adaptarse a ese rol, por lo que no sería mala idea intentar abordar su regreso.

LOS CARRILEROS SON CLAVE Si hay un elemento importante en los esquemas de tres centrales ese es el de los carrileros. Al solo contar con un hombre en cada banda, el esquema 3-5-2 requiere que los laterales se incorporen constantemente al ataque para poder dotar de amplitud al terreno de juego. En los equipos de Machín han sido Mojica, Maffeo, Pedro Porro, Jesús Navas, Aleix Vidal, Escudero, Pedrosa, Corchia e incluso Promes y Sarabia quienes han ocupado esa posición, todos con mayor proyección ofensiva que Rubén Duarte, Martin Aguirregabiria y Ximo Navarro. Es cierto que el técnico también ha utilizado laterales de perfil más defensivo como Dídac Vilà y Javi López, pero en sus etapas más exitosas ha contado con carrileros de mucho recorrido. Adrián Marín, Edgar Méndez y tal vez Rioja sí que podrían encajar más con ese perfil.

Los centrales, por su parte, deberán correr muchos más riesgos en la salida de balón, lo cual puede ser un inconveniente para Laguardia, Ely y Tachi. Ximo Navarro encaja mejor en la línea de tres centrales que en la posición de carrilero y cuenta con un buen manejo del esférico para un central. Posiblemente haga falta contratar otro defensa con movilidad para cumplir una función similar a la de Bernardo, Juanpe, Muniesa o Sergi Gómez y que los centrales puedan rotar.

Por último y no menos importante, los porteros deberán cambiar de mentalidad y sustituir los balones largos por pases en corto a los centrales. Pacheco nunca ha destacado por su juego de pies, aunque ningún entrenador le ha exigido tomar excesivos riesgos. Habrá que ver cómo se las apañan él y el portero suplente, ya sea Sivera, Roberto o un tercero, con el balón en las botas.

Lo que está claro es que tanto los futbolistas como la planificación del mercado de fichajes van a tener que adaptarse al técnico si quieren que el proyecto sea exitoso. El del Espanyol, al que llegó con la temporada empezada y sin la oportunidad de intervenir en la confección del equipo, no es un precedente que el Glorioso quiera repetir.

Machín acostumbra a utilizar un esquema con tres centrales y dos carrileros, mientras sus predecesores apuestan por el 4-4-2

Jugadores como Laguardia, Ely y Pacheco deberán tomar más riesgos en la salida de balón y los laterales proyectarse más en ataque