Rioja Alavesa sigue acercando la posibilidad de disfrutar del enoturismo en su totalidad sin necesidad de coger coche. Enobus se trata de una propuesta que combina transporte organizado, visitas a bodegas, catas y actividades culturales en excursiones de un día. El servicio, que programa salidas durante buena parte del año, se ha convertido en una alternativa cada vez más demandada para conocer la comarca sin necesidad de utilizar vehículo propio y con la posibilidad de disfrutar del vino sin preocuparse por la conducción.
La iniciativa ofrece rutas distintas en cada jornada. No hay una salida igual a otra. Esa variedad permite repetir experiencia sin encontrarse con el mismo itinerario, ya que cada excursión incorpora nuevas bodegas, wine bars, centros temáticos o espacios de interpretación vinculados al vino y al territorio.
El funcionamiento es sencillo. Los viajeros pueden escoger la salida que más les interese a través de la web de Enobus y subir al autobús en Bilbao, Vitoria o Labastida para disfrutar de una jornada completa en Rioja Alavesa. El precio incluye el transporte, las visitas guiadas y las degustaciones programadas, mientras que la comida queda a elección de cada participante, ofreciendo flexibilidad para que cada grupo decida dónde y cómo almorzar en las localidades visitadas.
El servicio facilita además información sobre establecimientos donde comer en Rioja Alavesa para que los viajeros organicen la pausa gastronómica a su medida.
La aceptación está siendo especialmente positiva entre grupos de amigos y también entre el denominado turismo senior, atraídos por la comodidad de realizar una excursión de un día con todo organizado y sin preocuparse por desplazamientos, aparcamiento o conducción. A ello se suma el atractivo de descubrir Rioja Alavesa desde una perspectiva más pausada y cercana, visitando proyectos bodegueros de perfiles muy diferentes y espacios que ayudan a comprender la cultura vitivinícola de la comarca.
Ya hay salidas programadas hasta final de año que, tras un parón estival en julio y agosto, se retomarán el mes de septiembre
De cara a verano, el servicio suma nuevas salidas. La última salida tuvo lugar el pasado 16 de mayo con un recorrido por Samaniego, Navaridas y Laguardia. La jornada incluyó una visita y cata en Bodegas Heredad de Aduna, una parada en el Centro de Interpretación Casa Sodupe y una degustación en el wine bar de Bodegas Las Orcas, combinando patrimonio, divulgación y experiencias enogastronómicas.
Próximas salidas
La próxima excursión está programada para el 30 de mayo y recorrerá Samaniego, Villabuena de Álava/Eskuernaga y Laguardia. El itinerario incluirá una degustación en el wine bar de Bodegas Bello Berganzo, una visita con cata en Bodegas Izadi y una visita guiada al centro temático del vino Villa-Lucía. Después llegarán otras dos salidas en junio, los días 13 (con visita guiada a Labastida, cata en Bodegas González Teso y una degustación en el wine bar de Bodegas Pago de Larrea) y 20 (con una degustación en el wine bar de Bodegas Baigorri, una visita guiada a Yécora y una cata en Bodegas Gómez de Segura) antes del parón estival de julio y agosto. El servicio retomará posteriormente su actividad en septiembre y continuará con nuevas propuestas hasta final de año.
Tras el parón estival, el 26 de septiembre el Enobus visitará Samaniego, Laguardia y Elvillar con cata en Bodegas JF Iradier, degustación en Eguren Ugarte y visita a la iglesia de Elvillar.
El 7 de noviembre la ruta discurrirá por Labastida y Baños de Ebro, combinando visita guiada a la villa, degustación en Bodegas El Hombre Orquesta y cata en Bodegas Amador García. Y como estas, ya hay salidas programadas hasta final de año.
Brunch entre viñedos
La oferta enoturística de Rioja Alavesa sigue ampliándose además con otras propuestas que combinan gastronomía, vino y paisaje. Entre ellas destaca el Brunch entre viñedos de Bodegas Baigorri, una experiencia que se celebrará de martes a sábado hasta el 29 de agosto.
La actividad incluye siete tapas, tres vinos y acceso a una terraza privada con vistas a los viñedos de la bodega, además de paseos entre cepas y maridajes diseñados para profundizar en la relación entre vino y gastronomía. El brunch, con capacidad para 35 personas y un precio de 55 euros, refuerza la tendencia de Rioja Alavesa hacia un enoturismo cada vez más experiencial y vinculado al paisaje y la cultura del vino.