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Borinbizkarra, un barrio en tierra de nadie

El barrio suspira por la llegada del transporte público a sus calles. De momento, los recorridos de Tuvisa sólo crecerán por Salburua

Los vecinos de Borinbizkarra se sienten abandonados. Los servicios básicos aún brillan por su ausencia en el barrio, adentrarse en muchas de sus aceras y parcelas supone un ejercicio de alto riesgo y la lejanía del centro de la ciudad sigue sin ser mitigada con un transporte público eficiente y, sobre todo, cercano. Los últimos planes dados a conocer por el Ayuntamiento para ampliar las líneas de Tuvisa antes de que finalice este año 2012 han supuesto un nuevo mazazo para sus residentes. Los autobuses llegarán próximamente a Larrein, un lejano sector ubicado en Salburua -al igual que han hecho a Arkayate desde el 7 de septiembre-, pero quien viva en Borinbizkarra y quiera dirigirse al centro en transporte público deberá seguir desplazándose hasta Sansomendi o Zabalgana, los dos barrios que le hacen sándwich, a donde llegan las líneas 5 y 6, respectivamente. Para muchos, una larga caminata que los coloca en tierra de nadie.

Una de las paradas de autobús más utilizadas por los vecinos de Borinbizkarra se encuentra frente al colegio de Zabalgana, en la avenida de las Naciones Unidas. Apenas 300 metros separan en línea recta este punto del barrio, pero los residentes se ven obligados a dar un rodeo de más de un kilómetro para sortear con seguridad las vías del tren mientras no se construya la pasarela que conectará la avenida Reina Sofía de Zabalgana con la plaza de Alejandro Dumas y la calle Océano Pacífico de Borinbizkarra.

El Ayuntamiento adjudicó el pasado martes el diseño de este puente para uso de peatones y ciclistas, lo que supone haber iniciado la cuenta atrás hasta su puesta en marcha -un año según los plazos más optimistas-, pero lo que realmente anhelan los vecinos de Borinbizkarra es que Tuvisa amplíe las líneas de autobús hasta sus calles. Un rápido paseo por la zona sirve para corroborarlo. El enfado y la resignación son patentes ante la previsión del Consistorio de que no contará hasta el primer trimestre de 2013 con un informe detallado con las nuevas necesidades de transporte público en la ciudad, un documento en el que el barrio podría por fin ser atendido.

Marta Lagarba reside en Borinbizkarra desde agosto de 2011 y aunque no es una usuaria habitual del transporte público asume que "estaría muy bien" contar con autobuses en la zona. "Es cómodo para ir con niños, porque en el centro no se puede aparcar", reflexiona esta joven. Labarga también echa en falta una línea de gautxori hasta Borinbizkarra para regresar en las noches de fin de semana. "Siempre tienes que volver en taxi, con el coste que eso supone", explica. Aunque su medio de transporte favorito es la bicicleta, el mismo que muchos de sus vecinos, Labarga cree que el barrio se merece más atención por parte del Consistorio. "Salburua está incluso más céntrico para tener autobús... Una amiga que vive aquí cerca tiene que andar 25 minutos para llegar a la parada más cercana", asegura.

Las críticas se extienden por todo el barrio y atañen a la falta de numerosos servicios de primera necesidad. "No hay absolutamente nada", lamenta Yann Le Tallec, otro vecino de Borinbizkarra que tampoco es un usuario habitual del autobús pero que considera su llegada como algo "necesario". "Igual que hace falta en Salburua hace falta aquí", reflexiona, teniendo en cuenta además que "faltan por entregar ya unos pocos bloques que ahora están en obras". Uxua García, su pareja, sí es una de las usuarias habituales de las líneas 5 y 6, con las que va y vuelve al centro para llevar a sus hijos al colegio. "Siempre tenemos la sensación de estar en medio, ni en Sansomendi ni en Zabalgana. No nos quiere ni la Vital, y eso que dicen que siempre es lo primero que abre en los nuevos barrios", lamenta. Una reflexión que comparte Eneritz Galerón, otra vecina que espera a que su madre la recoja en coche para acudir al centro. Si tuviese que ir a alguna de las paradas más cercanas de Tuvisa no llegaría a tiempo. "Llevamos dos años así. Que en Arkayate hayan puesto autobús y aquí no me parece un poco fatal. Y ésa es la opinión que todos tenemos aquí", advierte Galerón.

soluciones La falta de servicios en el barrio es hoy el tema de conversación en el Galvilu KF, uno de los dos bares del barrio. Gaizka Acedo, su propietario, lanza una pregunta irónica al ser cuestionado sobre la falta de autobuses. "¿Qué es eso? ¿Lo que va a cuatro ruedas y viaja mucha gente dentro?". En su caso, no es tanto la falta del autobús como la de la pasarela que unirá Borinbizkarra con Zabalgana lo que le quita el sueño... y el tiempo. Aunque vive en Naciones Unidas, paralela a Océano Pacífico -donde se encuentra el bar-, todos los días debe caminar "27 minutos, a paso ligero", para acudir a su puesto de trabajo. Acedo cree, por tanto, que la pasarela "tendría que estar hecha ya" para, al menos, "arreglar un poco el problema". Una solución provisional pasaría también por meter en el barrio la lanzadera de Aldaia, lo que "ahorraría un montón de tiempo a la gente".

Ana González es una de las usuarias habituales de este servicio, sobre el que tampoco faltan quejas. Esta joven también reside en Naciones Unidas y con la lanzadera se acerca a la parada que conecta la línea 6 con el centro para ir a trabajar, siempre con el tiempo "medido". Nada menos que 50 minutos desde que sale de casa. "La bici me salva muchos días. Pero lo peor es que sólo hay una marquesina en las cuatro paradas de la lanzadera. El otro día vi una tirada en medio del monte", asegura.

Elena Ortiz, que reside en la "isla desierta" de Borinbizkarra, lamenta también que en casi un año de vida en el barrio "no se ha avanzado en nada". Actualmente se desplaza en coche "a todas partes" y le parece "bastante mal" la falta de transporte, que ella "sí utilizaría". "Ahora tenemos que andar hasta Zabalgana hasta para comprar el pan", recuerda. De ello viene Igor Anega, que por suerte sí tiene la parada de la avenida de Los Huetos -línea 5- a apenas tres minutos de casa. "Está claro que debería haber más autobuses, pero el barrio está en crecimiento y hasta que no se adapte debemos adaptarnos nosotros", advierte. A su juicio, la obra de la pasarela es "de lo más importante para el barrio", por lo que anima al Ayuntamiento a "acelerar" estos trabajos.